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Arrestos

El arresto de este joven texano que trató de explotar un monumento confederado condujo al decomiso de un peligroso cargamento

Andrew Schneck, de 25 años, fue sorprendido en un parque de Houston con dos cajas que contenían cables, cinta adhesiva, botellas con un líquido transparente, un polvo blanco y un reloj. Admitió que quería destruir una estatua de un líder confederado.
22 Ago 2017 – 4:01 PM EDT

HOUSTON, Texas. – Un patrullaje rutinario en el área del parque Hermann en Houston ayudó a prevenir la explosión de una bomba en la estatua de un líder confederado, condujo a la incautación de un peligroso cargamento de materiales explosivos y al arresto de un sospechoso.

De acuerdo con documentos judiciales, el sábado 19 de agosto alrededor de las 11 de la noche, la oficial guarda parques Tamara Curtis, patrullaba por el área cuando notó que había un sujeto agachado entre los arbustos ubicados al frente de la estatua del general Dick Dowling, un líder confederado.

Se acercó para preguntarle si era empleado de la ciudad, pero no obtuvo respuesta. Se acercó un poco más y le pidió al hombre que saliera de los arbustos. En ese momento observó que el sospechoso tenía en su poder dos cajas que contenían cables y cinta adhesiva. Le ordenó que las pusiera en el suelo.

Mientras el sujeto, quien más tarde fue identificado como Andrew Schneck, de 25 años, soltaba las cajas, agarró una de las botellas que estaban dentro de las mismas y contenía un líquido transparente. Bebió un poco y luego escupió. Justo después tomó las demás botellas y derramó su contenido en el suelo.

La oficial Curtis observó que, además de los cables, en una de las cajas había un reloj y entonces llamó a la policía. Más tarde también llegó al lugar el escuadrón de bombas.

Los documentos de la acusación contra Schneck dan cuenta de que Curtis le preguntó al sospechoso si tenía la intención de dañar la estatua. El joven respondió que sí y agregó que “a él no le gustaba ese tipo (el general Dick Dowling)”.

El escuadrón de bombas de la policía de Houston que llegó a la escena evaluó el líquido que el joven derramó y también un polvo blanco que encontraron en un tubo de aluminio. Determinaron que el líquido era nitroglicerina, un químico usado en la fabricación de explosivos. El polvo blanco resultó ser un compuesto orgánico conocido como HMTD, el cual es altamente explosivo.

Los expertos afirmaron que con los materiales encontrados en las cajas se podía armar un artefacto explosivo.

Durante el interrogatorio de los investigadores de la policía, el sospechoso admitió que tenía otros químicos en la residencia que compartía con su madre, en un exclusivo sector de Houston.

Schneck fue detenido y enfrenta cargos federales por intentar dañar o destruir de manera malintencionada una propiedad que recibe ayuda financiera del gobierno federal. De ser hallado culpable, el joven podría enfrentar hasta 40 años en prisión y una multa máxima de 250,000 dólares.

El joven permanece detenido y su primera audiencia está programada para este jueves 24 de agosto.

El arresto de Schneck es uno de los hechos más recientes relacionados con el tema de los monumentos confederados que ha despertado protestas en todo el país.

El pasado 12 de agosto se produjo un violento encuentro Charlotte (Virginia) entre un grupo de supremacistas blancos que protestaban por la retirada de una estatua dedicada al general de la Confederación Robert Lee, con un grupo de contramanifestantes a favor de retirar los monumentos confederados.


Del arresto al allanamiento y detonación de peligros explosivos

Tras el interrogatorio a Andrew Schneck la noche del sábado 19 agosto, autoridades de varias agencias del orden, federales y locales, empezaron a adelantar un fuerte operativo en el vecindario donde vivía el joven con su madre, muy cerca del popular distrito de los museos de Houston.

El operativo continuó el domingo 20 y el lunes 21 de agosto. Las viviendas del área fueron evacuadas mientras que los expertos incautaban los peligrosos explosivos y los detonaban de forma segura.

“Encontramos una cantidad significativa de materiales… algunos muy peligrosos”, dijo Larry Satterwhite de la división de Seguridad Nacional de la policía de Houston, quien no especificó qué tipo de materiales eran.

El jefe de la policía de Houston, Arturo Acevedo, resaltó la oportuna reacción e intervención de la oficial guarda parques Curtis. “Este es un buen ejemplo que de cuando alguien ve algo sospechoso debe reportarlo de inmediato”, dijo.

Según medios locales, Schneck tenía historial de poseer químicos peligrosos y la residencia donde vivía con sus padres había sido allanada en 2013. En 2014 el joven se declaró culpable en un tribunal federal del delito de almacenar explosivos y fue condenado a cinco años de libertad condicional. Un juez lo liberó en 2016, antes de lo previsto.

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