Houston.- ¿Te imaginas comer en un restaurante y encontrar algo desagradable al dar una mordida? Esto les pasó a dos personas en un Popeyes en Texas, quienes están demandando a la cadena de comida rápida después de presuntamente encontrar un objeto similar a un condón en un pedazo de pollo frito.
Popeyes es demandado por presunto condón encontrado dentro de un pollo frito en Texas
Dos clientes de Popeyes en Texas demandan a la cadena por $1.5 millones y aseguran temer haber estado expuestos a bacterias, virus y otros contaminantes.

Como ha ocurrido en otros casos insólitos en Estados Unidos, incluidos los relacionados con una clienta que se quemó con unas papas de McDonald’s, Justin Howard y Danielle McKinnon presentaron una demanda contra Popeyes y su empresa matriz, Restaurant Brands International, por $1.5 millones, luego de asegurar que había algo como un condón dentro de una pieza de pollo frito que compraron en un restaurante de la cadena en Houston.
La demanda fue presentada el 3 de agosto en un tribunal del condado de Harris por un incidente que, según los documentos, ocurrió alrededor del 25 de julio en Houston, señaló USA Today.
De acuerdo con la denuncia, Howard y McKinnon compraron pollo frito en el restaurante ubicado en 7416 S. Sam Houston Parkway West, en Houston.
Al darse cuenta de lo que habían encontrado, ambos dejaron de comer inmediatamente, ya que la situación les provocó náuseas y preocupación por lo que podía haber estado en su comida.
Según la demanda, el personal del restaurante intentó reemplazar el pollo, pero aseguran que tuvieron que insistir para obtener finalmente un reembolso por la comida.
El par afirma que teme haber estado expuestos a diferentes tipos de contaminantes como bacterias, virus, patógenos transmitidos por la sangre, fluidos corporales e incluso enfermedades de transmisión sexual.
Howard y McKinnon también argumentan que la compañía violó la Texas Deceptive Trade Practices–Consumer Protection Act (DTPA), una ley estatal de protección al consumidor, al representar sus productos como alimentos seguros para el consumo.
Los demandantes solicitaron que el caso sea llevado ante un jurado, mientras que Popeyes sostiene que tras revisar videos, "no encontraron evidencia que respalde esta acusación".
“En cualquier caso, esto es inaceptable y, como medida de precaución, el franquiciado le reembolsó de inmediato al cliente y cerró el restaurante antes de lo previsto para llevar a cabo una nueva capacitación del personal”, dijo un representante en un comunicado a PEOPLE.
Los clientes también señalan a la cadena por presunta negligencia grave, al considerar que no habría capacitado adecuadamente a su personal, aplicado controles de calidad suficientes ni garantizado condiciones seguras para la preparación de los alimentos y habría representado un “grado extremo de riesgo”, ya que el supuesto objeto no era visible antes de que los clientes mordieran el pollo.