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Asesinatos

A Adriana Coronado la asesinaron por las actividades de narcotráfico de su padre

Documentos judiciales dan cuenta de que Adriana Coronado y su padre César Vladimir Coronado fueron asesinados por causa de una operación fallida de tráfico de drogas. La joven no sólo fue asesinada, sino que también fue violada y su cuerpo fue quemado.
26 May 2016 – 2:14 PM EDT

HOUSTON, Texas – Han salido a la luz pública documentos judiciales que revelan escalofriantes detalles del caso del asesinato de Adriana Coronado, la niña de 13 años cuyo cuerpo sin vida apareció tirado en un paraje al oeste de Houston, días después de que se emitiera una alerta Amber por su desaparición.

El hallazgo del cuerpo de la niña se produjo tres días después de que el cadáver de su padre, César Vladimir Coronado, y su camioneta aparecieran quemados al norte de Houston.

En dichos documentos se da cuenta de que la niña no sólo fue asesinada, sino que también fue violada y su cuerpo fue quemado. Cuando se halló el cuerpo de la niña, los investigadores también encontraron casquillos de pistola 9mm y una toalla que contenía vellos púbicos y semen.

Los investigadores del caso creen que Coronado y su hija Adriana fueron asesinados por la participación del hombre en actividades de narcotráfico, con José Jaime Solís Jr., quien se encuentra detenido en Houston bajo cargos de posesión y distribución de drogas. Coronado, según los documentos, era un participante de alto nivel en la organización de tráfico de drogas.


Las atroces muertes de padre e hija, según se describe en los documentos, se produjeron como consecuencia de una operación fallida de tráfico de drogas en la que se decomisaron 16 kilos de cocaína y $48,000 en efectivo. El hecho ocurrió el 9 de octubre de 2015 cuando César Vladimir Coronado intentaba cruzar la frontera hacia México.

En el apartamento de la familia Coronado en el oeste de Houston, según se conoció, los detectives encontraron sangre en la cama de la niña Adriana y huellas de pisadas de zapatos ensangrentados, así como una citación federal para un conductor de la empresa de autobuses Tornado. Dicha citación nunca llegó a las manos del conductor sino que paró en manos de Solís. Los detectives se preguntan si Solís dejó el documento por error en el apartamento de Coronado o si estaba tratando de mandar un “mensaje desconocido”.

De acuerdo con datos consignados en los documentos de la corte, Solís sería el hombre al que un video de vigilancia captó huyendo de un lugar donde fue incendiada la camioneta de Coronado.

Dicho video fue dado a conocer por las autoridades del condado Walker la misma semana en que apareció el cuerpo quemado de Coronado y se anunció que su hija Adriana estaba secuestrada.

Solís, a quien las autoridades ahora denominan “persona de interés” en el caso del doble asesinato de los Coronado, fue detenido el 24 de marzo tras un allanamiento en su vivienda en Magnolia, Texas —un poblado al norte de Houston.

Durante el operativo, las autoridades incautaron armas y drogas, aunque no se especificaron qué cantidades. También se vio a investigadores realizando pesquisas exhaustivas en los vehículos encontrados en la propiedad.

Tras el arresto de Solís, se conoció también que otro sujeto hispano, identificado como Ramón Hipólito Sánchez, había sido detenido en Laredo, Texas, bajo cargos relacionados con tráfico de drogas.

Los documentos de la acusación federal contra Solís y Sánchez revelan que ambos detenidos trabajan para una organización de tráfico de drogas y que agentes de la DEA le seguían los pasos muy de cerca a Sánchez desde el pasado mes de febrero.

En el mismo documento de la acusación figura un tercer acusado, pero el nombre no se puede leer. Fue ocultado con tinta negra.

Ese tercer nombre en la acusación podría ser el de César Vladimir Coronado, teoría sustentada en el hecho de que los nuevos documentos de corte afirman que Coronado era parte de la red de tráfico de drogas en la que también participa Solís y Sánchez.

Solís, Sánchez y Coronado, junto con otros, transportaban cocaína a través de autobuses comerciales desde Laredo a Houston, según los documentos de corte.

En los mismos documentos también se insinúa que Solís habría empezado a sospechar de su socio Coronado, luego de que en octubre del 2015 agentes federales decomisaron 16 kilos de cocaína en un autobús y $48,000 a Coronado en la frontera de Texas con México.

Solís habría estado directamente involucrado con la muerte de Coronado y su hija Adriana, según se nota en los párrafos finales de los documentos. También se dice que padre e hija fueron asesinados con la misma arma y que Solís tendría dicha arma o conocería del paradero de la misma.

El abogado de Solís dijo al portal noticioso ABC13.com que pedía al público no hacer juicios apresurados hasta que toda la evidencia no sea recolectada y evaluada.

“La investigación de este caso todavía está muy activa y el hecho de que el señor Solís haya sido denominado ‘persona de interés’, no significa que él haya participado en la planeación, ejecución y manipulación de evidencia”, citó el portal noticioso.

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