Casi cuatro décadas después de que Richard "Keith" Call y Cassandra Lee Hailey desaparecieran sin dejar rastro, el FBI dio una respuesta a sus familias: ambos jóvenes fueron asesinados y el responsable habría sido Alan Wade Wilmer Sr., un hombre relacionado con otros homicidios ocurridos en la región y en esa época.
Salieron juntos de una fiesta y nunca volvieron a casa: el FBI resuelve el misterio 40 años después y señala un responsable
Tras una revisión exhaustiva de las pruebas, las autoridades determinaron que el responsable de la desaparición de Richard "Keith" Call y Cassandra Lee Hailey fue Alan Wade Wilmer Sr., un pescador de Virginia que ya murió y a quien se le atribuye una serie de asesinatos
La oficina del FBI en Norfolk, Virginia, anunció que una revisión exhaustiva de las pruebas permitió establecer que Wilmer Sr. fue responsable de las muertes de Call y Hailey, aunque sus restos nunca han sido encontrados.
La investigación encontró similitudes significativas entre las desapariciones de los dos estudiantes y otros asesinatos regionales vinculados con Wilmer Sr. Entre los elementos que coinciden están el momento, el lugar y la manera en que desaparecieron las víctimas.
Los investigadores reconocen que no cuentan con evidencia forense directa de la escena del crimen, pero sostienen que el conjunto de circunstancias coincide con el patrón delictivo de Wilmer Sr.
El hombre era un pescador comercial de Virginia que murió en 2017, a los 63 años. Durante su vida nunca fue procesado por estos homicidios y desapariciones que cometió entre 1986 y 1989.
La Fiscalía del Distrito Este de Virginia confirmó que, de estar vivo actualmente, la evidencia reunida durante la investigación habría permitido sustentar un procesamiento federal contra él.
La historia comenzó el 10 de abril de 1988, cuando Call, de 20 años, y Hailey, de 18, ambos estudiantes de Christopher Newport University, asistieron a una fiesta en la zona de University Square, en Newport News.
Durante la madrugada salieron juntos del lugar y nunca regresaron a casa. Horas después, el automóvil de Call apareció abandonado cerca del mirador del río York, a lo largo de Colonial Parkway.
Desde entonces, sus familias pasaron casi 40 años sin saber qué había ocurrido con ellos.
"Keith Call y Cassandra Hailey eran jóvenes con familias, amigos, un futuro prometedor y vidas que les importaban. Merecían volver a casa", dijo Dominique Evans, agente especial a cargo de la oficina del FBI en Norfolk.
Evans reconoció que la resolución no puede borrar las décadas de dolor de las familias, pero expresó la esperanza de que les permita finalmente saber quién fue responsable de lo ocurrido.
La determinación fue resultado de las labores del Grupo de Trabajo de Colonial Parkway, integrado por el FBI, la Policía Estatal de Virginia, la División de Policía de Hampton y el Departamento de Policía de Suffolk.
Un caso que forma parte de una serie de asesinatos: Colonial Parkway
La investigación sobre Call y Hailey está relacionada con los llamados asesinatos de Colonial Parkway, una serie de casos que durante décadas permanecieron bajo investigación en Virginia.
El coronel Jeffrey S. Katz, superintendente de la Policía Estatal de Virginia, señaló que las autoridades nunca dejaron de trabajar en estos expedientes y mencionó también a las víctimas Robin Edwards, David Knobling, Teresa Lynn Spaw Howell, Laurie Ann Powell, Cathleen Thomas y Rebecca Dowski.
Katz agradeció además el apoyo de la Oficina del Fiscal General de Virginia, que financió análisis y pruebas mediante la Iniciativa de Kits de Agresión Sexual de Virginia.
Para las autoridades, la resolución de los casos de Call y Hailey representa también un esfuerzo por mantener presentes a las víctimas después de décadas de incertidumbre.
El FBI señaló que su compromiso con los casos de Colonial Parkway no se limita a esclarecerlos, sino también a recordar a las personas que estaban detrás de cada expediente: dos jóvenes que tenían familias, amigos y un futuro que nunca pudieron vivir.









