El estilista canino de ascendencia hispana que cumple su sueño americano
Héctor visita las casas de sus clientes y recoge a las mascotas para córtales el pelo y las uñas, bañarlos, limpiarles los oídos y lavarle los dientes. Él asegura que es un trabajo de mucha paciencia porque varias veces los perros lo han mordido, pero dice sentirse feliz con lo que hace porque le "encantan los animales".
El estilista canino de ascendencia hispana que cumple su sueño americano
Héctor visita las casas de sus clientes y recoge a las mascotas para córtales el pelo y las uñas, bañarlos, limpiarles los oídos y lavarle los dientes. Él asegura que es un trabajo de mucha paciencia porque varias veces los perros lo han mordido, pero dice sentirse feliz con lo que hace porque le "encantan los animales".