DALLAS, Texas.- En octubre del 2015, Zoe Hastings, de 18 años, salió de su hogar manejando la camioneta blanca de la familia. Había quedado en encontrarse con sus padres y hermanos menores en una iglesia de Dallas.
Castigan con cárcel de por vida a asesino de joven desaparecida cuando iba a una iglesia en Texas
Zoe Hastings, de 18 años, se paró a devolver una película y al día siguiente fue hallada violada y acuchillada en un riachuelo de Dallas. Esta semana un jurado sentenció a Antonio Cochran por el crimen cometido en el 2015. "No tendrá oportunidad de hacerle daño a alguien más", dijo la fiscal.

Pero nunca más la volvieron a ver con vida. Al día siguiente, la joven pareció muerta: había sido violada y acuchillada en el cuello, concluiría luego el forense.
Durante horas sus padres la buscaron desesperadamente y luego las autoridades pidieron ayuda del público para ubicar al responsable de la muerte de la joven, quien hacía poco se había graduado de la preparatoria Booker T. Washington.
El 20 de enero un jurado en Dallas encontró a Antonio Lamar Cochran, de 37 años, culpable de asesinato. Durante el juicio, la fiscalía señaló que Hastings fue a devolver una película alquilada por Redbox en una farmacia Walgreens, en el tranquilo vecindario en el que vivía en White Rock, en el noreste de la ciudad, cuando fue interceptada por Cochran, quien se montó en su auto.
El ADN de Cochran fue hallado en la navaja que se recuperó en la escena del crimen. Este lunes, lo sentenciaron a prisión de por vida.
Como no fue condenado por asesinato capital, podrá pedir la libertad condicional luego de 30 años de prisión, indicó The Dallas Morning News.
En noviembre, la fiscalía anunció que no buscaría la pena de muerte porque expertos determinaron que Cochran tiene discapacidades mentales y, en esos casos, la ley no permite buscar una ejecución.

Tras la sentencia, la fiscal Faith Johnson aseveró que espera que el resultado del juicio ayude a la familia Hastings a recuperarse tras la dolorosa y traumática pérdida de su primogénita.
"Esta sentencia asegura que Antonio Cochran no tendrá la oportunidad de hacerle daño a más nadie", dijo Johnson en un comunicado.
Los padres de Hastings, un maestro y una enfermera, declararon nuevamente el lunes ante el jurado. Jim Hastings, el último en testificar, expresó lo difícil que ha sido hacer que los cuatro hermanos menores de Zoe se sientan seguros cuando ella desapareció en su propio vecindario, reportó The Dallas Morning News.
"Espero que recuerdes mi rostro", le dijo al hombre condenado por asesinarla.
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