La familia de Cristian Contreras y Kevin Ramírez, jóvenes barberos asesinados a balazos en un apartamento de Hialeah el pasado julio, continúa destrozada ante la falta de pistas sobre el crimen. Los muchachos, de 18 y 20 años, fueron recordados mientras el caso permanece sin resolver y el dolor siguió intacto. También puedes ver:
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