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Violaciones

Víctima de ataque sexual en la Universidad de Chicago pide justicia

Su novio abusó sexualmente de ella en el campus y desde entonces ha buscado que se haga justicia sin encontrarla.
16 Mar 2016 – 12:06 PM EDT

Por Érika Maldonado


Hace cinco años que la vida de Olivia Ortiz cambió en un instante. Su novio abusó sexualmente de ella en el campus de la Universidad de Chicago y esos mismos cinco años es el tiempo que ha pasado buscando que se haga justicia sin encontrarla.

"Fui con la director de servicios a estudiantes y ella básicamente me dijo que arreglara la situación verbalmente con mi exnovio", cuenta Ortíz.

Ante la falta de respuesta de la casa de estudios, y al ver que su atacante se graduó de la universidad, mientras que ella se hundía en una profunda depresión, Olivia decidió ir más allá de las autoridades universitarias.

En el 2013, la joven presentó una queja en el Departamento Federal de Educación que abrió una investigación contra la Universidad de Chicago.

"Me entrevistaron luego de la queja, pero desde ese momento no han hecho nada para protegerme", cuenta.



Muchos de estos procesos iniciaron bajo la administración de Arne Duncan, ahora ex secretario de Educación.

"Queremos hacerlas (investigaciones) tan rápido como sea posible, pero también queremos hacerlas de manera responsable y profunda, y llegar a la conclusión correcta", dijo Duncan.

Sin embargo, según cifras de ese mismo departamento de las 382 quejas recibidas entre el 2009 y hasta el final del 2015, hay 212 quejas pendientes, entre ellas la de Olivia.

Duncan aceptó que el Departamento de Educación no tiene como hacerle frente a los casos, mientras las quejas han ido creciendo exponencialmente. De nueve en el 2009 han subido a 164 en el 2015.

"No tenemos el personal necesario para investigar tan rápido como quisiéramos. Es un problema de presupuesto. Hay que trabajar con el Congreso y tratar de asignar más recursos", dijo Duncan.

Por su parte, la Universidad de Chicago no ha querido comentar sobre el caso de Olivia en específico, pero aseguraron que cooperan con la investigación y toman todas las medidas para que no ocurran ataques sexuales en su campus.

"Muchas universidades han cambiado sus políticas otras están tratando de ayudar a los jóvenes mujeres y hombres a estar seguros y darles apoyo", comentó Duncan.

Sin embargo, Olivia afirma que este no ha sido el caso con la Universidad de Chicago, pues dice que le hicieron casi imposible matricularse luego de tomar dos años de licencia médica, entre otras cosas.

"Mi abogado recibió una carta del abogado de la universidad diciendo que yo había dañado su imagen al hablar públicamente... y es irónico, porque la escuela tiene una política robusta de libertad de expresión, pero mi libertad expresión es inadecuada o inaceptable".

Y propone al departamento de educación que mientras tardan años investigando, ayuden a las víctimas con medidas que las apoyen.

"Se pueden asegurar de que las universidades mantengan a los abusadores fuera del campus y que no penalicen académicamente y económicamente a las víctimas por retirar una clase", dijo Ortiz.

Y mientras llega el día en que su caso vea algún tipo de conclusión, Olivia continúa estudiando para graduarse de la misma universidad que guarda sus más preciados sueños y sus peores pesadillas.

Por su parte, la Universidad de Chicago agregó que realizaron una encuesta entre la comunidad universitaria que llevó a establecer el entrenamiento obligatorio a estudiantes de primer año y crear un sitio web con información pertinente a ataques sexuales y comenzando el primero de julio de 2016 ese entrenamiento será obligatorio para todos los miembros de la universidad.


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