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Bienvenidos! Les saluda paulina sodi.
En ausencia de ilia calderón desde caracas, venezuela, justamente el día de hoy se está cumpliendo una semana del terremoto que sacudió a venezuela y con el paso de las horas se va apagando la esperanza de poder encontrar sobrevivientes. El gobierno está reportando casi 2300 muertos y aproximadamente 11.
000 personas lesionadas, pero con el paso de las horas, como le digo, se va perdiendo la esperanza, pero van saliendo también y se revelan historias como la de katara. Es una niña que estuvo atrapada entre los escombros durante horas.
Hoy tuve la oportunidad de conversar con ella y con su rescatista, ya que ambos están creando una relación que se está volviendo inquebrantable. Aquí el encuentro.
La mayoría de los rescates terminan cuando una persona vuelve a ver la luz. Esto que está acá es el túnel por donde se tomó la katara.
Pero este apenas comenzó porque entre un rescatista y una niña de 12 años nació un vínculo que hoy demuestra que salvar una vida también significa acompañarla después de la tragedia. El esfuerzo que hay que hacer para llegar hasta las personas y los cuerpos.
Katara quedó atrapada junto a su mamá bajo los escombros en la guaira. Mi mamá a mí me dice corre para abajo.
No le pedí explicación. Ella me dijo corre!
Detrás de mí. Me empujó por la escalera.
Cuando yo estoy pa atrás, ella se devolvió a buscar algo para el apartamento. Yo llegué abajo a planta abajo.
Me faltaban cinco pasos para llegar a la reja del edificio y terminar de salir y ya me habían caído todos los escombros. Desde ahí yo quería cerrar los ojos y de y salir y hacer como mi mamá, no despertar.
Escombros, escombros. Llegamos a las personas que están.
Mientras esperaba ayuda, nunca dejó de hablar. Su hermano escuchó su voz y guiando a los rescatistas les fue indicando donde se encontraba, hasta que después de 14 horas lograron sacar la vida.
Cuando estábamos taladrando yo que abrimos el primer hueco linterna, eh? Yo la ubicaba en por sonido, por por, por habla.
Hacia la izquierda, debajo de unas columnas. Escombros.
Y me dijo que no estaba abriendo, que no abriera los ojos, pero se sentía una pesadilla en los ojos, que después yo lo quería abrir y vi a mi abuela, vi a arcángel y vi al neida muy. .
Su madre no sobrevivió. Cómo te sientes ahorita?
Un poquito mal, porque bueno, mi mamá fallece, yo sé, pero también feliz porque que debido a con mi familia estamos. Yo te quito uno y.
Entre quienes trabajaban para rescatarla estaba yorman, un voluntario que jamás imaginó que aquella operación terminaría convirtiéndose en una amistad. Ayúdenme con eso!
Hoy se visitan en el hospital wilmer, la familia de katara se dedica a la agricultura e intenta empezar de nuevo con recursos muy limitados. Por eso el hombre que ayudó a rescatarla hoy quiere convertirse también en parte de su red de apoyo.
No puedo abandonar a la niña. Yo creo que ya es parte de mi con ella mientras trabajaba.
Ponte tú, que yo entré no menos de seis veces a ayudar, a romper, romper, romper para poder llegar a ella. Y anécdota que a mí me me dio la satisfacción completa.
La abuela me dice no tengo como pagarte, no, ya me pagaron. Fue cuando reconoció mi voz y dijo mi nombre y me pidió que pasara.
. Los terremotos dejan edificios reducidos a escombros, pero también dejan historias que recuerdan de qué está hecha la solidaridad.
Porque aquel día un rescatista le devolvió la vida a una niña y hoy los dos intentan