Un grupo de rescatistas de diversos países, entre los cuales había bomberos de Miami, logró sacar sano y salvo a Hernán Alberto Gil Flores, quien estuvo ocho días bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande en la ciudad de Catia La Mar, en la costa de Venezuela.
Un milagro bajo las ruinas: rescatan a un hombre que sobrevivió ocho días bajo escombros
Bomberos de Miami formaron parte del equipo de diversos países que rescató a Hernán Alberto Gil Flores, un guardia de seguridad que sobrevivió 8 días bajo los escombros. Le hicieron llegar agua y nutrientes líquidos a través de un estrecho conducto.
El rescate fue considerado un pequeño milagro en medio de la tragedia que padece Venezuela tras los dos terremotos del pasado 24 de junio.
Los equipos de salvamento le proporcionaron a Gil Flores, de 43 años, comida y agua mientras excavaban el hormigón. Lograron mantenerlo con vida mucho más allá del plazo de 48 a 72 horas que suelen dar la mayoría de las operaciones de rescate para encontrar a sobrevivientes de desastres.
Equipos con banderas de todo el mundo vitorearon mientras los rescatistas trasladaban a Gil Flores, con una máscara de oxígeno, en una camilla cubierta con una lona naranja hasta una ambulancia de la Cruz Roja.
Una burbuja de aire
Gil Flores, quien trabajaba como guardia nocturno en el complejo, se encontraba de servicio dentro de su pequeña caseta de seguridad cuando se produjo el primer temblor el 24 de junio. Aunque la estructura de concreto circundante se derrumbó a su alrededor, su caseta se mantuvo en pie, creando una burbuja de aire.
"Cuando lo encontramos nos pidió que no le dijéramos a su esposa que estaba vivo por si acaso no lo lograba", declaró Minyar Collado, rescatista de la Cruz Roja de Costa Rica.
"Fueron días de tristeza, dolor y desesperación porque no lo encontraba, pero cuando me enteré que estaba vivo ya ví un rayito de luz en la oscuridad", dijo su esposa Gusbimar González. La pareja tiene dos hijos de 8 y 10 años.
La compleja y arriesgada operación de rescate duró más de 100 horas después de que un equipo especializado de la Cruz Roja de Costa Rica detectara señales de vida y estableciera contacto con él el domingo.
Rescatistas de varios países
El operativo fue coordinado por el equipo de búsqueda y rescate urbano de bomberos de Chile, que trabajó sin descanso con equipos especializados de Costa Rica, Estados Unidos, Portugal, México, El Salvador y Venezuela.
Junto a un contingente de personal de emergencia integrado por decenas, incluida una unidad humanitaria especializada de El Salvador, los rescatistas sortearon condiciones estructurales muy inestables, lluvias torrenciales y réplicas persistentes para excavar un túnel hasta Gil Flores.
Los equipos utilizaron una cámara telescópica para mantener contacto constante con él y le hicieron llegar agua y nutrientes líquidos a través de un estrecho conducto para mantenerlo hidratado.
María Paz Campos, bombera veterana de Chile, fue quien lo acompañó durante toda la operación de rescate. Ella vigiló a Gil Flores a través de la cámara y lo guió a un lugar seguro mientras lo tranquilizaba.
En un video publicado por los bomberos chilenos se vio a Gil Flores dibujando, aparentemente para pasar el tiempo, mientras Campos le indicaba con delicadeza que mirara a la cámara y se pusiera unas gafas protectoras.
“Los lentes necesito que los mantengas puestos por las pequeñas partículas que están cayendo, no te caiga ninguna en el ojo que ya tienes dañado”, le dijo Campos mientras él miraba a la cámara con un visible derrame en uno de sus ojos.














