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Educación

Reacciones en Chicago ante la posibilidad de que los estudiantes terminen clases 20 días antes

El tercer distrito más grande del país amenazó este lunes con terminar el año escolar el próximo primero de junio si la justicia no obliga al gobernador de Illinois, Bruce Rauner, a aportar recursos extras para la educación en Chicago.
28 Feb 2017 – 3:44 PM EST

CHICAGO, Illinois. Si las Escuelas Públicas de Chicago (CPS) deciden finalizar las clases 20 días antes de que termine el ciclo escolar para muchos padres sería un gran problema.

“Yo trabajo y tendría que buscar quién cuide a mis hijos esos días”, cuenta Maribel Galván, una madre de familia, a quien la noticia le cayó como un balde de agua fría.

"Muchos padres no tenemos con quién dejarlos, tendríamos que pagar para que los cuiden y de dónde vamos a sacar el dinero", dijo Maya Velázquez, otra madre cuyo hijo también estudia en CPS.

Y es que La posibilidad de buscar qué hacer con los niños es latente, ya que el tercer distrito más grande del país, amenazó este lunes con terminar el año escolar el próximo primero de junio si la justicia no obliga al gobernador de Illinois, Bruce Rauner, a aportar recursos extras para la educación en Chicago.

“Hace tiempo que nos quedamos sin buenas opciones, sin dinero la próxima ronda de recortes será más dolorosa aún… no hay duda de que acabar el año antes de lo programado es el peor escenario, por eso le pedimos a la justicia que actúe rápido”, dijo Forrest Claypool , director ejecutivo de CPS.

El distrito escolar reclama una pronta decisión en la demanda por derechos civiles presentada el pasado 14 de febrero por la Junta de Educación de Chicago y cinco familias, dos de ellas hispanas y tres afroamericanas.


En la demanda, se acusa al gobernador de supuesta discriminación en la distribución de recursos, y violación de los derechos civiles de los estudiantes hispanos y afroamericanos, que son mayoría entre los 381,349 alumnos inscritos en el distrito.

Las escuelas de CPS, en las que el 47% de los estudiantes son hispanos y 38% afroamericanos, tienen el 20% del alumnado total del estado, pero reciben solamente el 15% de los fondos estatales.

La demanda sostiene que Illinois tiene dos sistemas separados para asignar recursos para la educación. Uno para la ciudad de Chicago, donde el 90% de los niños pertenecen a grupos demográficos minoritarios, y la otra para el resto del estado, donde predominan los estudiantes blancos.

"La raza de un niño continúa dictando si va a recibir o no una buena educación", señala la demanda.

"Nuestra situación financiera es muy difícil", escribió ayer Claypool, en una carta enviada a los padres, donde advierte que, sin recursos adicionales, el distrito se verá obligado a finalizar el año 20 días antes y también se suspenderían los cursos de verano para los alumnos que tienen notas bajas y necesitan apoyo para no perder el curso.

CPS, que tiene problemas de presupuesto y en junio deberá pagar 721 millones de dólares al fondo de pensión de sus maestros, reclama que en el año fiscal 2017 el estado de Illinois aplique una nueva fórmula y le asigne 500 millones de dólares adicionales.

No obstante, no todos están de acuerdo con las acciones emprendidas por el distrito.

Para Jesús ‘Chuy’ García, comisionado del condado de Cook “es una hipocresía decir que el año escolar va a terminar temprano porque no hay fondos. Si esta es una ciudad santuario debe invertirse en ella y en el futuro de los jóvenes”.

CPS pidió al juez que emita una resolución antes de finales de abril.

Lea también: Escuelas públicas de Chicago amenazan con acabar antes las clases.

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