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Muertes

Nuevos detalles sobre el caso de Kenneka Jenkins, la joven encontrada en un congelador de Chicago

De acuerdo con reportes policiales y testimonios de testigos dados a conocer, el cuerpo de la adolescente fue encontrado sin un zapato y no presentaba signos de trauma, a excepción de un pequeño corte en su pie. Aunque la muerte de la menor ha sido catalogada como accidental, la policía sigue investigando el caso.
16 Oct 2017 – 6:20 PM EDT

CHICAGO, Illinois. Salen a la luz nuevos detalles del caso de kenneka Jenkins, adolescente de 19 años, cuyo cuerpo fue descubierto sin vida en un refrigerador de un hotel al noroeste de Chicago y cuya muerte ha desatado más preguntas que respuestas.

El viernes, autoridades dieron a conocer docenas de reportes policiales y declaraciones de testigos que estaban con la joven en la fiesta en el hotel Crowne Plaza, realizada el pasado 8 de septiembre en Rosemont, y refieren que Jenkins había bebido mucho y desapareció después de que sus amigas la dejaron en un pasillo por 10 ó 15 minutos para ir a buscar su celular y sus llaves.

Después de que no pudieron encontrarla, las amigas avisaron a familiares de la joven que Jenkins estaba perdida. Tras esfuerzos de la familia por dar con ella, el personal del hotel terminó revisando las cámaras de seguridad del edificio, aunque, según los reportes, al principio sólo examinaron los vídeos que cubrían las entradas y las salidas del inmueble.

Tras estar desaparecida por horas, Jenkins fue encontrada muerta el domingo 10 de septiembre dentro de un congelador sin usar del hotel, en un área en construcción del inmueble.

Según los reportes policiales revelados, un empleado la encontró boca abajo y recostada sobre su costado. A la joven le faltaba un zapato y no mostraba ningún signo de trauma, a excepción de un pequeño corte en su pie.

De acuerdo con el Chicago Tribune, los reportes indican que un detective que inspeccionó el congelador refirió que la puerta del electrodoméstico se cerró automáticamente y que las luces de ambas cámaras aparentemente estaban apagadas cuando Jenkins entró.

Lo que no está claro es por qué el congelador estaba encendido cuando el resto de la cocina no se estaba usando.

Además, el área a la que ingresó la joven tenía una cámara activada por movimiento. Según registros de vigilancia revisados por la policía, la última vez que alguien había estado en esa zona fue el 30 de agosto y la cámara no realizó más grabaciones hasta que se descubrió el cuerpo de Jenkins.

Por otro lado, durante las investigaciones, surgieron especulaciones en las redes sociales, así como videos en Facebook en los que se sugería que podría haber habido algún tipo de juego sucio en la muerte de Kenneka. Por lo que según los reportes, la policía también empezó a realizar preguntas a los testigos relacionadas con estas teorías.

Una de estas especulaciones era que Kenneka había sido asesinada por una pandilla por 200 dólares y también que había sido vendida por esa cantidad. Además de que había un video en la que se le escuchaba decir “Ayúdenme”.

Cuando las autoridades cuestionaron a una amiga de la joven sobre la referencia al dinero, esta comentó que Kenneka estaba preocupada por tener que pagar una multa de esa cantidad, si ellos no tenían el ticket del estacionamiento. La entrevistada también informó que creía que la frase de “Ayúdenme” correspondía a la frase de una canción de Chief Keef que se escuchaba de fondo.

Los amigos de la joven también contaron a la policía que habían recibido amenazas de muerte de personas que creían que ellos le habían hecho daño a Jenkins.

Otros detalles de lo ocurrido en el cuarto 926
De acuerdo con el Tribune, citando los reportes policiales, una de las entrevistadas dijo a las autoridades que Jenkins no estaba “actuando como de costumbre”, que parecía triste y que bailaba, pero que volvía a sentarse.

Varios testigos dijeron que le vieron beber coñac, pero que Kenneka no fumó marihuana ni tomó drogas.

Segúnel médico forense del Condado de Cook en la autopsia que le practicaron a la menor no se encontraron narcóticos, aunque su contenido de alcohol era de 0.112, por encima del límite legal para conducir.

La oficina del médico forense también informó que un medicamento para la epilepsia así como el alcohol desempeñaron un papel determinante en su muerte, que fue causada por hipotermia y fue catalogada como accidental. Sin embargo, Tereasa Martín, la madre de Jenkins informó a la policía que la adolescente no tenía ningún medicamento recetado.

Un amigo de la infancia de Jenkins dijo a la policía que vio a joven balanceándose como si estuviera intoxicada, pero ella le dio un abrazo y que la madrugada del 9 de septiembre, la joven y dos amigas salieron del cuarto, pero posteriormente una de ellas volvió por su teléfono.

Media hora más tarde, el joven refirió que vio que las dos amigas regresaron y comentaron que Kenneka había desaparecido, pero que no le dio importancia, pues asumió que la joven se había ido del hotel con alguien más.

Los informes de la policía incluyen mensajes de texto de celulares obtenidos por los investigadores.

En uno de ellos, una persona envía un mensaje en el que dice que Jenkins estaba borracha y estaba desaparecida y otra persona contesta “Encuentren a Kenneka” y “No puedo creer que la hayan perdido” y otro que decía que habían buscado en el lugar de “Arriba a abajo”.

Por otro lado, de acuerdo con los reportes, la policía le ha ofrecido a la madre de la joven, al menos en dos ocasiones, analizar el celular de su hija, pero la mujer ha declinado la invitación diciendo que ella ya ha revisado el teléfono y no ha encontrado nada sospechoso.

Hace una semanas, las autoridades dieron a conocer videos en lo que se ve a Kenneka caminar desorientada por el hotel, pero en ninguno se ve a la joven meterse en el congelador. Las autoridades y la familia de la menor siguen buscando explicaciones a este caso.

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