El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este jueves 15 de octubre de 2026 que la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, responsable del ataque armado en Fort Hood en 2009, no será transmitida en vivo, pese a que consideró que mostrar el procedimiento podría funcionar como un elemento disuasorio contra el terrorismo.
Donald Trump confirma que la ejecución de Nidal Hasan no será transmitida en vivo
El anuncio se da en torno a uno de los casos de violencia más impactantes registrados en una instalación militar estadounidense y ha generado atención por las condiciones en que se llevará a cabo el procedimiento.
En una publicación en su cuenta oficial de Truth Social, Trump defendió la aplicación de la pena capital contra el exmayor del Ejército estadounidense, condenado por asesinar a 13 personas y herir a otras 32 durante el ataque ocurrido en la base militar de Fort Hood, Texas.
Trump confirmó que el procedimiento se llevará a cabo mediante fusilamiento, pero descartó su difusión pública en directo. No obstante, indicó que los familiares directos de las víctimas tendrán la posibilidad de presenciar la ejecución en persona, si así lo desean.
“Morirá, según lo previsto, por fusilamiento, pero este evento no será transmitido. Dicho esto, la ejecución podrá ser presenciada en persona por los familiares directos de las víctimas, si así lo desean. ¡Merecen presenciar la JUSTICIA!”, escribió el presidente.
¿Por qué Trump decidió no transmitir en vivo la ejecución de Nidal Hasan?
En su mensaje, el presidente también se refirió a las comunicaciones electrónicas que Hasan mantuvo con Anwar al-Awlaki, un clérigo radical yemení-estadounidense. Trump criticó la evaluación que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) realizó durante la administración del expresidente Barack Obama, cuando los investigadores concluyeron que los correos electrónicos interceptados no representaban una amenaza.
El mandatario calificó posteriormente esa evaluación como un fallo de inteligencia y sostuvo que transmitir la ejecución de Nidal Hasan podría haber enviado un mensaje contundente sobre las consecuencias de cometer actos terroristas.
“Dicho esto, creo que transmitir la ejecución en directo para que todos la vieran podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo presenciara cómo Estados Unidos trata a terroristas y escoria como Hasan”, señaló Trump en su publicación.
Sin embargo, reconoció que una transmisión de este tipo también generaría rechazo entre personas que preferirían no presenciar la muerte de un condenado, incluso a través de imágenes difundidas en medios digitales.
La ejecución de Nidal Hasan dividió opiniones en EEUU
La decisión cierra, al menos en lo referente a la transmisión en vivo, el debate sobre la posibilidad de convertir la ejecución en un acontecimiento público. La postura de Trump mantiene la defensa de la pena capital, pero descarta que el procedimiento sea difundido para una audiencia masiva.
Durante los días anteriores, la discusión sobre el fusilamiento de Nidal Hasan estuvo marcada por posiciones encontradas respecto a la pena capital y la posibilidad de transmitirla en directo.
Quienes respaldaban la iniciativa, entre ellos sectores favorables a la postura del gobierno de Trump, defendían que la difusión pública podría funcionar como un mensaje disuasorio frente al terrorismo y una demostración de justicia para las víctimas del ataque.
En contraste, defensores de los derechos humanos y personas afectadas por la masacre advirtieron sobre las consecuencias de convertir una ejecución en un espectáculo digital. Entre sus preocupaciones figuraban la posible revictimización de los sobrevivientes y familiares, el impacto psicológico de las imágenes y el riesgo de que la difusión contribuyera a alimentar narrativas extremistas.
La controversia también planteó cuestionamientos éticos y jurídicos sobre la exhibición pública de la pena capital y su compatibilidad con los estándares internacionales de derechos humanos.








