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Elecciones 2016

Estudiante de Chicago involucrada falsamente en escándalo sexual de Ted Cruz

Samantha Rivera, joven estudiante de Chicago se vio involucrada falsamente en un escándalo de índole sexual relacionado con el candidato republicano Ted Cruz
31 Mar 2016 – 2:00 AM EDT

Samantha Rivera, estudiante de Chicago se vio de imprevisto en el ojo del huracán tras ser involucrada falsamente en un escándalo de índole sexual relacionado con el candidato republicano Ted Cruz.

Recientemente, en las páginas de The National Enquirer se publicó un artículo sobre posibles relaciones extramaritales de Cruz, en el que según la publicación sensacionalista, el senador de Texas habría tenido al menos cinco amantes.

Cruz calificó el artículo como “basura” y acusó a aliados de Donald Trump de conspirar para publicar el artículo en el que lo acusan de tener varios affairs con mujeres no identificadas.

Pero lo que nadie imaginó era que de la noche a la mañana el escándalo tendría repercusiones en la vida de una estudiante hispana de la Universidad DePaul, quien inesperadamente se vio envuelta en la polémica.

“Creo que es muy ridículo y es un juego muy sucio”, dijo Rivera, de 21 años quien se ha convertido en la imagen de la discordia.


Todo comenzó el martes cuando la cuenta de Twitter de la usuaria @LATimes JennCarr publicó un mensaje que decía “Yo tuve un affair con Ted Cruz cuando trabajé para su oficina entre 2012 -2013 y los asesores de campaña del candidato republicano me pidieron que me mantuviera callada”.

Más adelante en otro tweet, la supuesta amante sostiene que “no me han ‘hackeado’ la cuenta, ya rechace muchas entrevistas las pasadas 24 horas. Mis padres están recibiendo amenazas de los simpatizantes de Ted Cruz”.


Rápidamente los tweets generaron todo clase de comentarios en la red social como el de la usuaria Elisabeth, quien comentó que “estoy orando por tu seguridad, por favor reporta las amenazas a la policía, con esto no se juega” o el de la usuaria Elliot4Trump2016 quien agradecía a Jenn Carr por ser los suficientemente valiente por hacer público el affair.

La realidad es que la cuenta de Twitter era falsa y alguien usó una foto de Rivera que fue robada de su página de Instagram para crearla.

En este tweet se comparan las dos fotos.


“Me dio un poquito de miedo, pero mis amigos y mis hermanas lo tomaron más como broma”, dijo Samantha, quien colabora en un programa de radio que produce la universidad y que se emite por Univision Chicago Radio.

Sin embargo, el robo de identidad es una cosa muy seria. De comprobarse el delito, expertos aseguran que podría derivar en una causa judicial.

“Constituye en hostigamiento, acecho, bulling… pudiera llevar a una acción criminal e igualmente podrían intervenir autoridades federales, porque esto ocurrió a través de Internet”, dijo Ernesto Torres, abogado especialista en propiedad intelectual y tecnología.

Samantha ya desmintió en las redes sociales estar involucrada en el escándalo y dice que más allá de hablar de la campaña presidencial, la experiencia deja una lección.

“Creo que es bien importante que todo el mundo, especialmente los jóvenes, sepan que deben de pensar dos veces antes de publicar algo en las redes sociales”, dijo Rivera.

La cuenta de LATimes JennCarr ya no está activa en Twitter.


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