CHICAGO, Illinois. El Concejo Municipal de Chicago aprobó una ordenanza que prohíbe expresamente a la policía local y a empleados municipales amenazar con deportar a un indocumentado detenido.
Concilio de Chicago aprueba ordenanza que prohíbe a la policía amenazar con deportar a un inmigrante detenido
La ordenanza establece que la policía no podrá cuestionar el estatus migratorio de las personas o amenazarlas con deportación e introduce nuevas definiciones sobre coerción y abuso verbal.
La ordenanza, que es una actualización del estatuto que convirtió a Chicago en ciudad santuario en 1983, establece que la policía no podrá cuestionar el estatus migratorio de las personas o amenazarlas con deportación e introduce nuevas definiciones sobre coerción y abuso verbal.
Los empleados municipales tendrán prohibido presionar a las personas para que hagan declaraciones y, en el caso de que violen lo dispuesto, recibirán sanciones disciplinarias por no cumplir la ley.
"Los funcionarios tendrán que tratar con respeto y dignidad a todos los inmigrantes, sin importar su estatus", declaró el alcalde de Chicago Rahm Emanuel.
En un comunicado, activistas que integran una coalición de 14 organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, señalaron que la enmienda debe ser celebrada, "pero todavía queda mucho por hacer".
"Es una victoria importante para las comunidades inmigrantes de Chicago, pero su cumplimiento dependerá de que en los casos de abusos se pueda llamar a responsabilidad a la policía", indica el comunicado.
Cabe resaltar que la ordenanza se tardó dos años en ser aceptada.




