Una ola de indignación recorre California después de
conocerse que César Chávez abusó presuntamente de mujeres y menores de edad.
Activistas y residentes locales
proponen renombrar los espacios públicos para honrar a las víctimas o destacar el
papel de Dolores Huerta en lugar del fallecido líder.
Mientras las autoridades suspenden los actos conmemorativos, el uso de símbolos plásticos sobre los monumentos marca el inicio de un proceso para borrar el nombre del sindicalista de la historia pública.