Una noche que comenzó como un viaje de regreso a casa terminó con la muerte de una joven de 23 años y, años después, con un fallo arbitral que responsabiliza a Uber y a uno de sus conductores por lo ocurrido.
Uber deberá pagar 40 millones de dólares a los padres de una joven que murió tras ser abandonada en una autopista de California
El árbitro concluyó que el conductor pudo llevar a las jóvenes a un sitio seguro y cuestionó su actuación antes de que Emily fuera atropellada.
Los padres de Emily Normandin-Parker, una graduada de UCLA que murió atropellada en una autopista del sur de California después de que su conductor la dejara en una zona considerada peligrosa, recibirán $40 millones de dólares, de acuerdo con un fallo arbitral obtenido por la familia y reportado por ABC News.
Carol Normandin y Ken Parker hablaron con Good Morning America sobre la resolución y sobre las circunstancias que rodearon la muerte de su hija.
El viaje que terminó a un lado de la autopistaEmily regresaba a casa después de una salida nocturna junto con su amiga Luna Moore. Ambas viajaban en un Uber conducido por Vu Tran.
De acuerdo con el fallo arbitral, Moore comenzó a sentirse mal durante el trayecto. Tran terminó deteniendo el vehículo en una zona de la Ruta Estatal 73, en el condado de Orange, ubicada cerca de una bifurcación de la autopista.
El árbitro Richard A. Stone, un juez retirado que estuvo a cargo del caso, describió ese sitio como un lugar "inseguro e ilegal".
Según la resolución, Tran tenía la posibilidad de tomar una salida cercana y llevar a las jóvenes hasta un sitio seguro, pero decidió detenerse en esa zona.
La familia sostiene que en medio de una discusión entre Moore y el conductor, Emily habría intentado buscar ayuda.
"Él decidió detenerse allí, exigir dinero y echarlas del coche. Lo único que imagino que hacía Emily —mientras su amiga y el conductor discutían— era intentar conseguir ayuda. Discutían, y Emily fue atropellada mientras discutían", declaró Normandin a Trevor Ault, de ABC News, en la entrevista emitida el jueves en "GMA".
Poco después, Emily ingresó a la vía de la autopista, donde fue atropellada mortalmente por otro vehículo.
El árbitro cuestionó el relato del conductorUno de los elementos centrales de la resolución fue el testimonio de Tran.
Stone calificó su declaración como "en gran medida —de hecho, casi en su totalidad— increíble y carente de veracidad".
El árbitro también concluyó que el conductor sabía que las dos pasajeras habían consumido alcohol y que había discutido con Moore por una tarifa de limpieza antes de dejarlas.
Los registros del GPS, según el fallo, mostraron además que Tran pasó cerca del lugar donde se encontraba el cuerpo de Emily antes de tomar la siguiente salida.
Posteriormente, llamó a Uber para reclamar el cobro de la tarifa de limpieza.
Stone determinó que Tran tenía otras alternativas para llevar a las mujeres a un lugar seguro y concluyó que mostró "mucha más preocupación por su coche nuevo que por sus pasajeros".
Las quejas contra el conductor que ya existían
Los abogados de la familia también presentaron durante el arbitraje evidencia de que Uber había recibido quejas anteriores sobre la forma de conducir de Tran.
Según los representantes legales de los padres, algunos pasajeros habían reportado experiencias que consideraban inseguras.
Uno describió un viaje con Tran como el "menos seguro" que había experimentado, mientras que otro afirmó que "no sabe conducir".
Ken Parker explicó a GMA que las quejas incluían situaciones como conducir en sentido contrario en una calle de un solo sentido, maniobras erráticas y estar a punto de atropellar a peatones.
El arbitraje duró cinco días.
Al final, Stone determinó que Uber y Tran eran responsables solidarios y otorgó $20 millones a cada uno de los padres de Emily.
La amiga de la joven, Luna Moore, recibió por separado $300,000.
El árbitro no concedió daños punitivos.
Uber rechazó ser responsable por lo ocurrido
La resolución también abordó uno de los argumentos legales de Uber: que la empresa funciona principalmente como una plataforma tecnológica que conecta pasajeros con conductores.
Stone rechazó esa posición y determinó que Uber actuaba como un transportista público porque ofrece servicios de transporte mediante su aplicación, establece las tarifas y controla distintos aspectos de la experiencia del pasajero.
También rechazó el argumento relacionado con la Proposición 22 de California, una medida aprobada por los votantes en 2020 que permite a las compañías de aplicaciones clasificar a sus conductores como contratistas independientes.
Uber expresó su desacuerdo con la resolución.
En un comunicado enviado a Good Morning America, la empresa dijo:
"Ninguna familia debería tener que sufrir la pérdida de un hijo, y nuestros pensamientos siguen estando con la familia Normandin-Parker".
La compañía agregó:
"Si bien respetamos el proceso de arbitraje, creemos que el árbitro se equivocó al responsabilizar legalmente a Uber de los trágicos sucesos de aquella noche".
Uber también señaló que ha reforzado sus medidas de seguridad y que ha proporcionado a sus conductores instrucciones adicionales para evitar dejar pasajeros en lugares inseguros.
La familia acusa a Uber de intentar mantener el fallo en secreto
Después de conocer la decisión, los padres de Emily también cuestionaron los esfuerzos de Uber para evitar que el contenido del arbitraje se hiciera público.
Parker dijo que la familia recibió un acuerdo que incluía una cláusula de no denigración con una penalización de $10 millones si realizaban comentarios negativos sobre la compañía.
El abogado de la familia, Ian Samson, también expresó su preocupación por los intentos de mantener la resolución fuera del escrutinio público.
Los padres crearon la Fundación Emily Normandin-Parker después de la muerte de su hija. De acuerdo con sus abogados, el objetivo es promover la seguridad en los servicios de transporte compartido y la responsabilidad corporativa.
Los $40 millones obtenidos mediante el fallo serán destinados a financiar el trabajo de la fundación.