El general en jefe venezolano Vladimir Padrino, jefe militar durante más de una década con Nicolás Maduro, fue destituido como ministro de Defensa por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Durante su gestión encabezó la ideologización y adoctrinamiento de los militares venezolanos en favor del chavismo y sus jerarcas.
Vladimir Padrino, una década como jefe militar con Nicolás Maduro
Tras más de 11 años en el cargo, el general Vladimir Padrino López dejó de ser el ministro de Defensa de Venezuela, destituido por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Había llegado al cargo al principio del gobierno de Maduro, y se convirtió en el arquitecto de la lealtad militar y adoctrinamiento en favor del encarcelado exgobernante venezolano.
Fue el arquitecto de la "lealtad absoluta" que los militares venezolanos juraron a Nicolás Maduro hasta que este fue capturado el 3 de enero por militares de EEUU y trasladado a Nueva York para ser enjuiciado por narcotráfico. En el nuevo gobierno de Delcy Rodríguez, Padrino duró menos de tres meses.
Padrino, de 62 años, defendió la doctrina "chavista" con la que hoy se define la ideologizada Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), muy golpeada tras la incursión militar estadounidense del 3 de enero.
"Ha sido el más alto honor de mi vida servir a la Patria como soldado y proteger la paz y la unidad nacional durante todos estos años al frente del Ministerio del Poder Popular para la Defensa", reaccionó Padrino al conocerse su destitución.
Era la última gran ficha de Maduro en la FANB. Por casi tres años compartió el ministerio con la jefatura del Comando Estratégico Operacional, el cargo más alto en el manejo de la tropa.
Ganó notoriedad al definir a la tropa como "bolivariana, socialista, antimperialista y revolucionaria". Una definición que choca con la nueva relación que ha cultivado Rodríguez con Estados Unidos, que ofrece una recompensa de 15 millones de dólares por la captura de Padrino.
"Era el rostro de Maduro dentro de la Fuerza Armada", dijo a la AFP Hebert García, general en retiro que fue ministro de Maduro hasta que rompió con el poder. "Tuvo la habilidad de mantener a la Fuerza Armada, entre comillas, unida, sin que se le fuera de las manos y diera un golpe de Estado".
Los militares, que tradicionalmente han sido los árbitros de las disputas políticas en Venezuela, fueron el principal soporte de Maduro (2013-2026). Los adversarios del exgobernante por años intentaron sin éxito sumar el apoyo de las fuerzas armadas para obligarlo a separarse del poder.
Encabezados por Padrino López, los altos mandos militares públicamente expresaban su respaldo y lealtad a Maduro. Además de sus obligaciones castrenses desde la llegada al poder del ahora fallecido presidente Hugo Chávez —que como teniente coronel lideró un fallido golpe de Estado en 1992— y luego en el gobierno de su sucesor, Maduro, los militares también han ejercido el control sobre sectores importantes de la economía venezolana.
En septiembre del 2018, el gobierno de Estados Unidos impuso sanciones contra Padrino López, citando su contribución a “asegurar la lealtad militar al régimen de Maduro”.
Padríno López y Gustavo González López, su reemplazante en el ministerio, son de los últimos militares activos que estudiaron en Estados Unidos, siendo capacitados en la Escuela de las Américas y luego en la Escuela de Infantería del Ejército, ambas ubicadas en Fort Benning, Georgia.
"Cosas de la providencia"
Padre de dos hijos, amante de la música tradicional venezolana y de la lectura, Padrino ha dicho que su padre, un analista de sistemas, "siempre tuvo su vista en la revolución de Lenin, en la revolución soviética".
De ahí su nombre, en honor a Vladimir Ilich Ulianov, mejor conocido como Lenin.
Recordó en una entrevista en 2021 que se hizo soldado por "cosas de la providencia": un amigo lo invitó a acompañarlo a presentar el examen para ingresar a la Academia Militar. "Tú estás loco, yo a eso no voy", recuerda que le respondió. "Terminé acompañándolo, presenté el examen, mi compañero no quedó y yo sí".
En su primer año como cadete conoció a Hugo Chávez, entonces teniente. "Fue mi profesor, orientador", aunque no lo invitó a participar del intento de golpe de Estado de 1992 que lo hizo popular y trazó su camino al poder.
"Después de que conocí al comandante Chávez, se reafirmó el germen revolucionario", indicó el general, siempre de uniforme.
Chávez (1999-2013) politizó la Fuerza Armada al llegar al poder. La bautizó como bolivariana y le dio el voto a los militares en la última Constitución.
Y multiplicaron su poder en casi tres décadas de chavismo. Además de las armas, controlan empresas de minería, petróleo y distribución de alimentos, así como las aduanas e importantes ministerios, en medio de numerosas denuncias de abusos y corrupción.
"Quédate en tu cuartel"
Una decisión en 2002 catapultó su carrera: el batallón que dirigía en Caracas no se sumó al golpe de Estado que sacó del poder a Chávez durante 48 horas.
El gobernante le dijo entonces por teléfono: "Padrino, por favor, no se maten entre hermanos. Padrino, por favor, quédate en tu cuartel", según contó el general.
Cumplida esa orden y tras conjurarse el golpe, Chávez condecoró al entonces teniente coronel, quien a partir de ese momento obtuvo religiosamente sus ascensos.







