Durante 14 días, la desaparición de una pareja de adultos mayores y su hijo mantuvo abierta una búsqueda en Santa María del Río, San Luis Potosí. Nadie sabía dónde estaban Ignacio Montejano Rodríguez, de 79 años; Elena Niño Celaya, también de 79; e Ignacio Montejano Niño, de 55.
El horrible crimen de un nieto que durmió con clonazepam a su familia y luego la enterró viva
Tras dos semanas de búsqueda, las autoridades hallaron los cuerpos de una pareja de adultos mayores y su hijo. Tres hombres fueron vinculados a proceso por el caso, entre ellos el nieto de los ancianos.
La última vez que fueron vistos con vida fue antes del 28 de julio de 2026, cuando se reportó su desaparición. Los tres vivían en el Barrio de San José, en Santa María del Río.
Lo que parecía ser la búsqueda de una familia desaparecida terminó convertido en la investigación de un triple homicidio. Y en el centro de las sospechas quedó alguien que, en principio, también parecía estar buscando respuestas: Edwin "N", nieto de la pareja de adultos mayores e hijo de Ignacio Montejano Niño.
La investigación terminó llevando a los agentes hasta un inmueble ubicado en la calle Hidalgo, donde, después de 14 días, fueron encontrados los tres cuerpos enterrados. Fue ahí donde el caso dio un giro definitivo.
La cena que pudo convertirse en una trampa mortal
La versión que ha dado a conocer el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, apunta a una escena previa al crimen: una cena familiar.
Según esa reconstrucción, Edwin "N" habría preparado agua de limón con clonazepam y se la habría ofrecido a su padre y a sus abuelos. El medicamento habría sido utilizado para sedarlos y dejarlos sin capacidad de reaccionar.
El gobernador sostuvo que, después de que los familiares se quedaron dormidos, el joven habría trasladado sus cuerpos y los habría enterrado. La hipótesis de las autoridades también apunta a que el objetivo habría sido quedarse con bienes de la familia, incluidas propiedades y terrenos.
Pero hay una pregunta que permanece abierta y que vuelve todavía más perturbador el caso: ¿estaban muertos cuando fueron enterrados?
Algunas versiones han planteado la posibilidad de que las víctimas hayan sido enterradas con vida o todavía con signos vitales después de haber sido sedadas. Sin embargo, esa circunstancia no ha sido confirmada públicamente por la Fiscalía mediante un dictamen forense.
La propia Fiscalía informó que los cuerpos fueron localizados y que los estudios periciales permitirían establecer las causas de muerte. Por eso, la posibilidad de que hayan sido enterrados vivos debe mantenerse como una línea o hipótesis del caso, no como un hecho probado.
Lo que sí está documentado es que los tres cuerpos fueron encontrados enterrados dentro de un inmueble de la calle Hidalgo, en Santa María del Río, después de dos semanas de búsqueda.
El detalle que cambió la investigación sobre los tres desaparecidos
La investigación comenzó con una denuncia de desaparición. Pero, conforme los agentes reconstruían los últimos movimientos de la familia, las declaraciones de Edwin "N" comenzaron a generar inconsistencias.
De acuerdo con versiones publicadas sobre la investigación, el propio nieto había acudido ante la Fiscalía para reportar la desaparición de su padre y sus abuelos. Durante las diligencias, los investigadores detectaron contradicciones en su relato y profundizaron en los interrogatorios.
Finalmente, el sospechoso habría conducido a los agentes hasta el inmueble donde estaban los cuerpos. Ahí fueron encontrados los restos de las tres víctimas.
El hallazgo ocurrió el 11 de agosto, 14 días después de que la desaparición fuera reportada. Los cuerpos correspondían a Ignacio Montejano Rodríguez, Elena Niño Celaya e Ignacio Montejano Niño; los dos primeros eran los abuelos de Edwin y el tercero, su padre.
La hipótesis que comenzó a tomar fuerza fue entonces la de un crimen cometido dentro del círculo familiar: un nieto que habría sedado a sus abuelos y a su propio padre, los habría trasladado y ocultado sus cuerpos para después intentar hacer pasar lo ocurrido como una desaparición.
El posible motivo señalado por el gobernador del estado fue económico: la intención de quedarse con propiedades, terrenos y otros bienes pertenecientes a sus familiares. La Fiscalía, sin embargo, mantiene la investigación abierta para establecer de manera integral el móvil y las responsabilidades.
El nieto no actuó solo contra su familia; tuvo dos cómplices
La investigación no terminó con la captura de Edwin "N". La Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí obtuvo posteriormente órdenes de aprehensión contra Juan "N" y Luis "N", señalados por su probable participación en los hechos.
Ambos son señalados como presuntos cómplices en el ocultamiento de los cuerpos. De acuerdo con la información difundida por la Fiscalía, los tres hombres fueron notificados de las órdenes judiciales el 15 de agosto, pero hay un detalle importante: no fueron capturados ese día en la calle ni durante un operativo en el inmueble.
Los tres ya se encontraban recluidos en el Centro Estatal de Reinserción Social de La Pila, en San Luis Potosí, por otros delitos. Las nuevas órdenes de aprehensión relacionadas con el caso de Santa María del Río fueron cumplimentadas dentro del propio penal.
La Fiscalía los señaló como probables coautores de delitos relacionados con la desaparición de las tres víctimas.
¿En qué va el proceso contra el nieto y sus presuntos cómplices?
El caso ya pasó de la etapa de investigación inicial a una etapa judicial. El 22 de agosto un juez determinó vincular a proceso a los tres imputados, luego de que la Fiscalía comprobará que existen datos de prueba que sustentan su probable participación en el caso.
La Fiscalía informó que Edwin "N", Juan "N" y Luis "N" fueron vinculados a proceso por su probable participación como coautores en los delitos de desaparición cometida por particulares con penalidad agravada, homicidio calificado y delitos vinculados con la desaparición de personas.
Los tres permanecen en el penal de La Pila, donde ya estaban recluidos por delitos distintos cuando fueron notificadas las nuevas órdenes de aprehensión. La Fiscalía señaló que continuará con las diligencias para esclarecer completamente el caso y determinar las responsabilidades que correspondan.









