Hoy las
ciudades de todo el
país se tiñen de
verde para
conmemorar el Día de San Patricio, una festividad que une a
30 millones de estadounidenses con raíces irlandesas. Desde las escuelas hasta las grandes avenidas, la tradición del trébol y los duendes cobra vida mientras los
ciudadanos lucen sus mejores galas para evitar las bromas de los personajes mitológicos. La celebración incluye
desfiles, música típica y el consumo de bebidas tradicionales en honor a esta
herencia cultural.