Aunque en algunas ciudades de Estados Unidos el elevado costo de vida hace necesario contar con ingresos superiores a los 150,000 dólares anuales para alcanzar un estilo de vida cómodo, existen otros mercados urbanos donde la presión financiera es considerablemente menor. Factores como el precio de la vivienda, los servicios básicos, el transporte, la alimentación y los gastos familiares influyen directamente en la cantidad de dinero que una persona necesita para mantener una buena calidad de vida.