Los desafíos que deberá enfrentar el próximo presidente de la Reserva Federal

El presidente Donald Trump anunció a Kevin Warsh como su nominado para presidir la Reserva Federal. Al próximo jefe de la Fed le esperan retos sobre credibilidad, consenso partidista y una situación política volátil

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El presidente Donald Trump anunció este viernes 30 de enero de 2026 su elección para presidir la Reserva Federal ( Fed), lo que supondrá un cambio clave en la dirección del banco central.

El mandato de Jerome Powell, actual jefe de la Fed, finaliza en mayo y el próximo presidente de la institución deberá ganarse la credibilidad a pesar de la presión política, al tiempo que mantiene un delicado equilibrio entre frenar la persistente inflación y apoyar un mercado laboral debilitado.

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En las primeras horas de este viernes, Trump reveló que su candidato para pesidir la Fed es Kevin Warsh.

¿Cuáles son los mayores retos que le esperan al nominado de Trump?

Credibilidad

Trump ha intensificado drásticamente sus ataques contra el banco central, tratando de remodelar su liderazgo mediante la destitución de un gobernador de la Fed y pidiendo repetidamente que se reduzcan los tipos de interés.

Su Departamento de Justicia también ha iniciado una investigación sobre Powell por las reformas realizadas en la sede de la Fed, una medida que, según advirtió Powell, podría amenazar la independencia de la Fed.

Los analistas esperan que el candidato elegido por Trump sea más propenso a impulsar una bajada de los tipos.

Pero esto también significa que al nuevo líder, que podría ser Kevin Warsh, le resultará más difícil establecer su credibilidad y convencer a los inversionistas de la independencia del banco, según Michael Strain, del conservador American Enterprise Institute.

"Es posible que el nuevo presidente de la Fed quiera aplazar las rebajas de tipos al menos una reunión para tranquilizar a los mercados financieros", escribió la economista jefe de KPMG, Diane Swonk, en una nota reciente.

Confirmación del Senado

Kevin Warsh, el candidato de Trump para dirigir la Fed, también debe someterse a la confirmación del Senado, y es probable que se enfrente a un duro interrogatorio por parte de los legisladores, incluso aunque el Partido Republicano del presidente tenga mayoría en el Senado.

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El republicano Thom Tillis, miembro del Comité Bancario del Senado, ya ha prometido oponerse a la confirmación de cualquier candidato a la Fed, incluido el próximo presidente, hasta que se resuelva la investigación contra Powell.

Otros legisladores republicanos, como la senadora Lisa Murkowski, de Alaska, también se han pronunciado en contra de la investigación.

Por su parte, la principal demócrata del Comité Bancario, la senadora Elizabeth Warren, ha acusado a Trump de querer expulsar a Powell de la Junta de la Fed y "instalar a otro títere" para completar su toma de control del banco central.

Por ahora, la incógnita es si Powell seguirá siendo gobernador de la Fed tras finalizar su mandato de cuatro años como presidente, lo que impediría a Trump seguir influyendo en la composición de la junta.

La mayoría de los presidentes abandonan el cargo cuando expira su mandato, pero no están obligados a hacerlo, y Powell podría seguir siendo gobernador hasta 2028.

De los siete gobernadores de la Fed, el expresidente Joe Biden eligió a tres de ellos, además de volver a nominar a Powell para un segundo mandato como presidente.

Forjar el consenso

Dentro del banco, se considera que el presidente de la Fed tiene una influencia desmesurada a la hora de forjar el consenso entre los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), encargado de fijar los tipos de interés.

Los 12 miembros con derecho a voto del FOMC deciden por mayoría los ajustes de los tipos de interés, y los observadores estarán atentos a si el próximo presidente es capaz de unir a los funcionarios para respaldar nuevas bajadas de tipos.

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La Fed ha experimentado recientemente una profundización de las divisiones, ya que algunos responsables de la política económica buscan tipos más bajos para impulsar la economía y reforzar un mercado laboral que consideran frágil.

Sin embargo, otros se han opuesto a los recortes de tipos ante la preocupación por la inflación, ya que los aranceles de Trump se reflejan en las cadenas de suministro y aumentan los costos de determinados productos.

Presión política

El nuevo presidente de la Fed también tendrá que lidiar con el presidente Trump, que ha criticado sin descanso a Powell y no ha ocultado su preferencia por tipos de interés mucho más bajos.

Trump ya ha dicho que juzgará su elección en función de si recortan los tipos de inmediato.

En un discurso pronunciado en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, Trump dijo de los candidatos a la presidencia: "Están diciendo todo lo que quiero oír".

"Consiguen el puesto y, de repente, dicen: 'Subamos un poco los tipos'", añadió. "Es increíble cómo cambia la gente una vez que consigue el puesto".

"Es una lástima, una especie de deslealtad", afirmó Trump.

Powell, por ejemplo, fue nominado para encabezar la Reserva Federal por el propio presidente Trump en su primer mandato, en noviembre de 2017, y recibió su confirmación del Senado en enero de 2018.

Los ataques de la administración Trump contra Powell incluso provocaron que el jefe de la Fed emitiera un inusual comunicado en vídeo en el que decía: "La amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije los tipos de interés basándose en nuestra mejor valoración de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente".

Con información de AP