“Fue injusto”: Mexicano es hallado muerto en la celda de un centro de detención de ICE en Georgia

Familia pierde comunicación con su padre y días después se enteran de su muerte en un centro de detención de Georgia. Esta es la historia del mexicano Heber Sánchez Domínguez.

Video Viuda y compañero revelan detalles sobre inmigrante muerto en Centro de Detención de ICE en Georgia 

LOVEJOY, Georgia.- A más de una semana de ser detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el mexicano Heber Sánchez Domínguez fue hallado muerto en una celda del centro de detención Robert A. Deyton.

En una entrevista exclusiva con Univision Atlanta la esposa y el compañero de celda del hispano compartieron los hechos.

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“Desde el momento que se lo llevaron a él, yo no sé, ni supe nada de él”, compartió su esposa.

Según la mujer, a principios de enero, Sánchez fue detenido tras provocar un accidente al pasarse un alto.

“El impacto fue bastante porque ya él había parado y el carro se vio venir sobre nosotros. Bolsas de aire, las dos explotaron”, narra.

Tras el impacto y al no contar con una aseguranza, el mexicano fue detenido y registrado en el centro de detención Robert A. Deyton, ubicado en la 11866 de Hastings
Bridge Road, en Lovejoy.

Desde entonces, su familia no tuvo ninguna noticia de él hasta ayer cuando el mexicano fue hallado muerto.

“Me enteré porque empecé a escuchar a los oficiales que estaban gritando, ‘llama a los médicos, llama a los médicos’”, comparte el compañero de celda de Sánchez a Univision Atlanta.

Según cuenta el sujeto, las autoridades intentaron salvarle la vida. Sin embargo, ya era muy tarde. “Trataron de darle los primeros auxilios y ya dijeron, ‘está muerto’”, cuenta.

"Me siento mal" las últimas palabras de Sánchez a su compañero de celda

La madrugada del 14 de enero, Sánchez fue encontrado colgado con una sábana en su celda, según información de ICE.

“Nosotros antes de que nos metieran a la celda… yo fui y le pregunté que si estaba bien y él lo único que me dijo: ‘me siento mal’”, comparte su compañero.

Ahora su esposa dice que todo fue injusto. “Yo la verdad me siento muy mal, muy como que algo fue injusto porque le debieron haber dado que él se comunicara con su famila".

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Sánchez, de 34 años, había llegado al país desde hace dos años, se encontraba en un proceso de asilo, y ahora le sobreviven su esposa y sus dos hijos, uno de ellos con capacidades diferentes.

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