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Abuso Infantil

Una mujer reconoció en las noticias al expastor que abuso sexualmente de ella hace 20 años

Francisco Medina Pérez, de 62 años, fue arrestado el pasado 24 de enero en Phoenix. Los registros judiciales muestran que supuestamente abusó sexualmente de cuatro menores que conoció en un una iglesia de Phoenix, Arizona. El expastor era el esposo de su tía.
3 Feb 2017 – 11:03 AM EST

PHOENIX, Arizona. - María nunca pensó que la peor pesadilla de su infancia volvería a atormentarla de adulta. Hace unos días mientras observaba las noticias locales, vio en la pantalla el rostro del hombre que hace más de 20 años le robó su tranquilidad.

“Por hacer lo mismo [abusar de niñas]", dijo María, como pidió ser identificada para mantener su privacidad.

Se trataba de Francisco Medina Pérez, de 62 años, quien fue arrestado el pasado 24 de enero en Phoenix. Los registros judiciales muestran que desde 2014 supuestamente abusó sexualmente de cuatro menores que conoció en una iglesia de la ciudad.

María asegura que él abusaba de ella en cualquier lugar, hasta en el parque y decidió romper el silencio porque piensa que hay más jóvenes víctimas de este hombre.

La policía informó que Medina conocía a las niñas porque sus familias eran miembros de su iglesia. Todas las presuntas víctimas son menores de 18 años, tres de ellas tenían menos de 13 años en el momento del abuso.

El reporte señala que el expastor tocó a las niñas de manera inapropiada en varias ocasiones, una de esas en una peluquería, caminando a una tienda y en el estacionamiento de la iglesia.

María recordó lo que el expastor y esposo de su tía le hizo cuando ella era una niña de tan solo 11 años.

“Me bajo la ropa y me metió sus manos en mis partes, me sacaba su [parte íntima]", contó entre lágrimas.

La mujer, que ahora tiene 34 años de edad, afirma que calló todo este tiempo por temor a represalias contra sus hermanos y porque para su mamá era el esposo de su hermana y no quería que ni ella, ni su abuela se vieran afectadas.

Nos decía que nos calláramos, que no dijéramos nada que por su hermana y mi abuelita que en aquel entonces seguía viva ”, comentó.

Los abusos ocurrían dentro de la casa y en el parque, sus hermanas que en aquel entonces tenían alrededor de 6 y 13 años, también fueron víctimas del expastor.

Cuando decidió denunciar su caso ante las autoridades le dijeron que su testimonio ya no tenía validez por el tiempo que ha pasado.

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