HOUSTON, Texas- La confirmación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su siglas en inglés) de que Lorenzo Salgado Araujo no era el objetivo del operativo federal del 7 de julio en el East End de Houston abrió una nueva fase de cuestionamientos públicos, marcada por reclamos de transparencia, señalamientos políticos y dudas sobre el uso de la fuerza.
Sin identificación, luces ni sirenas: políticos cuestionan los vehículos de ICE tras muerte de Lorenzo Salgado Araujo
El congresista Christian Menefee lanzó un señalamiento directo: “Si estos agentes de ICE no tenían cámaras, es porque Trump y los republicanos no quisieron que las tuvieran”, en medio de crecientes dudas sobre el operativo que terminó con la muerte del inmigrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo en el área de Houston.
De acuerdo con un funcionario del DHS, el operativo se originó tras “recibir una pista creíble” que llevó a agentes a vigilar una dirección específica: “Semanas antes del incidente, observamos dos camionetas blancas en la propiedad. El 7 de julio, los agentes estaban a punto de llegar a la dirección del objetivo cuando vieron una camioneta blanca con una persona que se parecía al sospechoso. Entonces, los oficiales procedieron a detener el vehículo”, indicó la fuente al describir la secuencia que llevó a la detención.
Sin embargo, la misma agencia confirmó posteriormente que Salgado Araujo no figuraba como objetivo de esa operación, un punto que detonó reacciones inmediatas en líderes locales y federales.
La comisionada del condado Harris, Lesley Briones, calificó el hecho como un agravante: “Lorenzo Salgado Araujo no era el objetivo previsto del operativo de ICE del martes en el East End. Esto hace que su muerte sea aún más devastadora”, expresó en un posicionamiento público.
En su declaración, insistió en la necesidad de esclarecer lo ocurrido: “ Debemos seguir exigiendo una investigación completa y transparente porque la familia de Lorenzo y nuestra comunidad de Houston merecen la verdad”.
ICE también confirmó que los agentes no llevaban cámaras corporales
Desde el Congreso, el representante Christian D. Menefee centró su crítica en la ausencia de cámaras corporales durante el operativo.
“ Si estos agentes de ICE no tenían cámaras, es porque Trump y los republicanos no quisieron que las tuvieran”, afirmó, al vincular la falta de equipo con decisiones presupuestarias.
Menefee mencionó que, pese a los recursos asignados a la agencia, “ se negaron a gastar ese dinero en cámaras corporales para todos sus agentes”.
El legislador también cuestionó la falta de evidencia visual y exigió información puntual sobre lo ocurrido: “ Denos los nombres de todos los agentes de ICE que estuvieron en la escena y dejen claro si alguno tenía cámaras”, reclamó.
Asimismo, sostuvo que la ciudad “ ha dejado de aceptar excusas de una agencia que tiene más dinero del que sabe cómo usar y aun así no puede garantizar una rendición de cuentas básica”.
Vehículos de ICE sin identificación
En la misma línea, la congresista Sylvia García reforzó la confirmación: “ICE me confirmó que Lorenzo Salgado Araujo no era el objetivo. Sin embargo, fue baleado mortalmente por agentes federales en un vehículo sin identificación, sin grabaciones de cámaras corporales ni de tablero, y sin respuestas para su familia”, señaló.
García puso el foco en las condiciones del operativo, incluyendo el uso de vehículos sin identificación: “ No hay cámara de tablero… el vehículo no estaba identificado y, francamente, no tenía luces ni sirenas”, dijo, al plantear dudas sobre la reacción del conductor.
“Si no está identificado, no sabes quién intenta detenerte”, añadió. También cuestionó la versión oficial sobre el uso de la fuerza: “¿Cómo le dispararon en el lado derecho del abdomen? Hay muchas preguntas”.
La versión de ICE sostiene que el agente disparó en defensa propia. Según un portavoz, “El conductor… intentó evadir el arresto… embistió un vehículo de las fuerzas del orden de ICE… y utilizó su vehículo como arma en un intento de atropellar a un agente de ICE, lo que provocó que nuestro agente disparara su arma en defensa propia”.
La agencia indicó además que el caso está bajo investigación de la Oficina del Inspector General del DHS (DHS-OIG) y del FBI en Houston.
Mientras las investigaciones siguen en curso, las posturas reflejan una fractura clara entre la narrativa oficial y las exigencias de funcionarios electos, en un caso que continúa generando presión pública por respuestas verificables.











