Las medidas de deportación masiva y el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por la administración del presidente Donald Trump podrían costar a los jubilados en Estados Unidos un promedio de 2,152 dólares al año en sus prestaciones del Seguro Social para el año 2034. Esto representa una reducción del 8.6% en los pagos anuales de jubilación si la actual tendencia continúa.
Las políticas migratorias de Trump amenazan con recortar más de $2,000 anuales a los jubilados estadounidenses para 2034
Un informe de Economic Insights and Research Consulting publicado en exclusiva por el diario The Guardian advierte que la salida masiva de trabajadores extranjeros impactará de forma directa las finanzas del Seguro Social, además de encarecer los alimentos y frenar el sector de la construcción.
Así lo revela el informe "Impactos económicos de la política migratoria de la administración Trump", elaborado por la firma Economic Insights and Research Consulting y encargado por la organización America's Voice. El documento, compartido en exclusiva con el periódico británico The Guardian, analiza cómo la salida de aproximadamente 1.2 millones de trabajadores extranjeros en los últimos dos años ya está generando graves disrupciones en la economía nacional.
Un golpe directo a las arcas del Seguro Social
El sistema de prestaciones de jubilación estadounidense enfrenta un riesgo financiero inmediato debido a la pérdida de ingresos fiscales. Históricamente, los trabajadores indocumentados aportan cerca de 26,000 millones de dólares anuales en impuestos sobre la nómina al fondo del Seguro Social sin tener acceso a dichos beneficios.
Con la reducción drástica de esta mano de obra, las proyecciones de financiamiento del sistema se han deteriorado. Altos funcionarios y administradores del Seguro Social —entre ellos el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.— han advertido que un menor flujo migratorio neto amenaza con agravar el déficit del sistema, obligando a efectuar recortes en las prestaciones de los ciudadanos estadounidenses.
Alimentos más caros y campos desiertos
El análisis económico destaca que la escasez de mano de obra golpea de manera crítica a la agricultura, donde el 68% de los trabajadores son nacidos en el extranjero y el 42% indocumentados. Productores agrícolas a lo largo del país reportan pérdidas masivas por cosechas que se pudren en los campos al no contar con personal para la recolección.
Esta falta de mano de obra se ha traducido en un aumento acelerado en la cesta de la compra. Tras el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, los precios de productos clave con alta dependencia de mano de obra migrante registraron alzas superiores al promedio de los comestibles:
- Manzanas: incremento del 7.2%
- Verduras enlatadas: incremento del 6.3%
- Leche entera fresca: incremento del 5.7%
Los autores del informe resaltan que, antes de la implementación de estas medidas, estos productos mantenían una tendencia de inflación más baja o incluso a la baja, la cual se invirtió abruptamente.
Freno en la construcción y pérdida de empleo nativo
El sector de la construcción, donde casi un tercio de la fuerza laboral es de origen extranjero, experimenta costes al alza y una notable ralentización. En los estados con mayor dependencia de mano de obra migrante, el coste de construir una nueva vivienda unifamiliar subió un 10.9% en 2026 respecto al promedio de 2024, elevando el valor de los proyectos de $305,752 a $338,752 dólares. Asimismo, la emisión de permisos de construcción a nivel nacional se redujo en un 10.6%.
A diferencia de los argumentos oficiales que sostienen que la salida de inmigrantes beneficia la contratación de trabajadores locales, el informe revela un efecto dominó negativo. En estados como California, Nueva York, Florida, Nueva Jersey y Nevada, la falta de trabajadores especializados —como techadores migrantes— paraliza las obras, impidiendo que electricistas, fontaneros y contratistas nativos puedan trabajar.
Entre las principales cifras del impacto en el empleo destacan:
Pérdida de empleos para nativos: entre 51,000 y 297,000 puestos de trabajo perdidos por estadounidenses debido a los cambios migratorios en los primeros nueve meses de gestión.
Reducción de la fuerza laboral: contracción de unas 919,000 personas en 18 meses.
Ritmo de crecimiento laboral: desacelerado a aproximadamente un tercio de la velocidad previa a 2025.
Impacto a largo plazo
Economistas y defensores de los derechos migratorios coinciden en que los efectos observados hasta ahora son solo el comienzo de una crisis de asequibilidad más profunda que afectará la atención médica, el cuidado de adultos mayores y el mantenimiento de infraestructura.
“Apenas estamos empezando a ver los perjuicios de lo que está sucediendo a nivel nacional. Las repercusiones de estas políticas serán duraderas”, señaló Vanessa Cárdenas, directora ejecutiva de America's Voice, mientras que los economistas autores del informe prevén que, de mantenerse la agenda actual, la inflación continuará presionando el bolsillo de las familias estadounidenses en los próximos años.


