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Condenas

Condenan a prisión a pareja de Tucson que mantuvo encerradas a sus tres hijas por dos años

En lo que ha sido considerado uno de los peores casos de abuso infantil en Arizona, Fernando y Sophia Richter fueron sentenciados este jueves a 58 y 20 años de prisión respectivamente por cargos de abuso infantil y secuestro de sus tres hijas, quienes estuvieron encerradas en condiciones infrahumanas durante 2 años.
10 Mar 2016 – 5:09 PM EST

Tucson- Una pareja de Tucson fue sentenciada este jueves a prisión luego que un jurado en Tucson los hallara culpables por secuestro y abuso de menores el pasado mes de diciembre.

En lo que ha sido considerado uno de los peores casos de abuso infantil en Arizona, Fernando y Sophia Richter mantuvieron cautivas y en condiciones infrahumanas a sus tres hijas de 12,13 y 17 años durante dos años.

Fernando Richter fue sentenciado a 58 años de cárcel por abuso infantil, secuestro y asalto agravado. Su esposa Sophia Richter recibió 20 años de prisión y tres años de libertad condicional por abuso infantil y secuestro.

En 2013, dos de las chicas consiguieron escapar a través de una ventana y buscar auxilio en la vivienda del vecino, luego que el padrastro, Fernando Richter, las amenazara con un cuchillo.

Tras ser notificada, agentes de la Policía de Tucson llegaron a la casa donde rescataron a la tercera hermana, quien seguía encerrada en un cuarto. Las menores estaban desnutridas y muy sucias, viviendo en condiciones deplorables.


Según el testimonio de las víctimas, la pareja las vigilaba las 24 horas del día haciéndoles seguimiento con un sistema de video y de alarmas, y forzándolas a orinar y defecar en sus armarios.

"Las mantenían en condiciones insalubres, separadas, las menores contaron a los agentes que no se habían visto entre ellas durante al menos dos años", declaró a los medios de comunicación el capitán de la Policía de Tucson Mike Gilooly.

Luego del allanamiento de la vivienda, tanto la madre como el padrastro de las menores fueron arrestados por abuso emocional y físico. El sospechoso también enfrentaba un cargo de abuso sexual. Ambos han estado bajo custodia en la prisión del condado de Pima, en Tucson, y ahora servirán sus sentencias allí.

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