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La violación en 'El último tango en París': cómo una historia falsa llegó a los grandes medios

Una vieja entrevista de 2013, en la que Bertolucci confesó que no avisó a la actriz María Schneider de que Marlon Brandon usaría mantequilla en la famosa escena de sexo de 'El último tango en París', se malinterpreta tres años después y obliga al propio director a difundir un comunicado. Fue una agresión condenable, pero no una violación real.
5 Dic 2016 – 2:42 PM EST

En 2013, Bernardo Bertolucci dio una entrevista en la Cinémathèque Française . María Schneider, la protagonista de su célebre cinta, ‘El último tango en París’, había muerto dos años atrás. “Pobre María, después de la película no volvimos a vernos porque ella me odiaba”. “¿Por qué lo odiaba?”, le pregunta entonces el conductor de la entrevista: “La escena de “la mantequilla” fue una idea que tuvimos en la mañana antes de rodarla. Estaba en el script que él tenía que violarla de alguna manera y Marlon Brandon estaba desayunando, había una baguette y él estaba poniéndole mantequilla, untándola. Solo nos miramos, no tuvimos ni siquiera que hablar de aquel detalle”.

El director se refiere a esa polémica escena en la que Marlon Brandon que interpreta a un hombre de 48 años usa mantequilla como lubricante para sodomizar a la tímida jovencita y aspirante a actriz de 19 años interpretada por la entonces desconocida María Schneider.

“Pero he sido de una forma horrible con María”, continúa Bertolucci, “porque no le dije qué iba a pasar, porque quería que reaccionara como una chica, no como una actriz, que se sintiera humillada. Ni yo, ni Marlon le contamos ese detalle, me siento culpable, no le dijimos de este detalle de la mantequilla”.


“¿Se arrepiente?”, increpa el conductor de la entrevista a Bertulocci. “No, me siento culpable, pero no me arrepiento", responde. "En las películas para obtener cosas tienes que ser frío, no quería que ella actuara su humillación, quería que lo sintiera, no que la actuara y luego ella me odió toda la vida. Terrible”.

Esa confesión del director italiano hecha en abril de 2013 (y otras hechas por la misma línea en junio en las páginas de Playboy) sobre lo acaecido en la película estrenada 44 años atrás, sin embargo, no causó mucha polémica. En su momento el diario británico The Guardian recopilaba la entrevista con las confesiones del director sin hacer mucho reparo en el detalle de la mantequilla, y en español, Fotogramas recogía la información, así como la sección de cine de La Voz, de Argentina.

Sí había generado algo más de bulla las declaraciones de la propia María Schneider en 2007 al Daily Mail, donde hablaba de cómo se había sentido con aquella polémica escena. “La escena no estaba en el script original. La verdad, fue Marlon quien resultó con la idea. Él solo me lo anunció unos minutos antes de filmarla y yo estaba furiosa. Yo debí tener a mi agente o a un abogado en el set porque no pueden forzar a alguien a hacer algo que no está en el script, pero en ese entonces yo no sabía eso”, confesó en la entrevista Schneider, quien después de la película que filmó a los 19 años tuvo que enfrentar serios problemas de drogadicción. “ Yo me sentí humillada, para ser honesta, me sentí un poco violada por ambos, por Marlon y por Bertolucci. Después de la escena Marlon no me consoló ni me pidió disculpas”.

A pesar de la indignación y el resentimiento de la actriz, solo se volvió a hablar de la vieja historia de forma masiva en 2016, cuando la página web mexicana Cultura Colectiva, con más de 12 millones de seguidores en Facebook, retomó las confesiones de Schneider con un titular que se alejaba de los estándares periodísticos pero que a todas luces parecía polémico: “La violación que traumó a una joven promesa del cine para siempre”.

Es decir, la web masiva hablaba de violación aunque María Schneider dejó claro en varias entrevistas que las escenas de sexo de la polémica película no habían sido reales. “Durante la escena, aunque sabía que lo que estaba haciendo Marlon no era real, yo estaba llorando lágrimas reales”, llegó a decir en la entrevista del Daily Mail.

La historia, que tenía todos los elementos para hacerse viral, se compartió más de 230,000 veces en Facebook (según los datos de los contadores sociales del propio Cultura Colectiva), pero no logró salir de ese submundo de internet en donde los hechos reales se mezclan con los ficticios sin ninguna frontera.

El destino de esta polémica cobraría, sin embargo, otro rumbo una vez el blog "El Mundo de Alycia" publicó una nota titulada " Bertolucci confiesa la violación de María Schneider", acompañada de la publicación en Youtube de la vieja entrevista de 2013 traducida al español. El post y el video fueron puestos a circular estratégicamente el 25 de noviembre, el Día Internacional contra la Violencia de Género con la siguiente declaración: “Las afirmaciones de Bertolucci no tuvieron casi repercusión. Cómo es posible que un caso tan serio como este no se haya debatido más ampliamente, haya impactado la opinión pública y haya sido denunciado”. La razón es sencilla: ni Bertolucci confesó la violación ni María Schneider lo acusó de ello nunca.

Con el alto alcance de esta publicación y la republicación de la historia por otras páginas similares, los medios en inglés encendieron sus alertas y la noticia de las viejas declaraciones de repente conquistaron los titulares de los más reputados medios, siendo uno de los primeros la edición estadounidense de Elle. Por fin aquellas declaraciones, esa culpa, que no arrepentimiento del director de ‘El último tango en París’ escalaba a indignación colectiva.

Confusiones sobre una violación

La nebulosa de noticias, sin embargo, empezó a hablar de la “macabra violación” y de que “la escena de la violación más famosa del séptimo arte fue real”, dando por hecho que toda la relación fue no consensuada, cuando la polémica debería girar en torno al uso de la mantequilla y a la evidente decisión del director y el protagonista (que por cierto ganaron Oscar con la película) de no consultarle a la actriz sobre el cambio de planes. La escena de la violación estaba contemplada en el script, pero no el uso de la mantequilla como lubricante.

Si bien como dice con propiedad Raquel Piñeiro en Vanity Fair , “el comportamiento de Marlon Brando y de Bertolucci fue abusivo y condenable, una agresión, un acto de violencia sin discusión y un clásico ejemplo de cómo hombres se aprovechan de su situación de poder con una coartada artística para engañar y manipular a una mujer que no está en las mismas condiciones que ellos”, es también muy condenable la decisión de los medios de hacerle creer al público de que se estaba filmando una violación real.

La confusión llegó en pocas horas a Hollywood: Jessica Chastain le dijo a sus seguidores: “A todos aquellos que aman esta cinta, están viendo la violación de una niña de 19 años por un hombre de 48. El director planeó su ataque”.

El lunes 5, Bertolucci ha intentado saldar la polémica con un comunicado: "Quisiera por última vez aclarar la ridícula equivocación que sigue suscitando 'El último tango en París' en diarios de todo el mundo... María sabía todo porque había leído el guión en donde todo estaba descrito... Lo único nuevo con respecto al guión fue la idea de la mantequilla". Exactamente lo mismo que dijo desde el principio.

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