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Los momentos Derbez en EEUU (o la otra conquista)

Pocos se acuerdan que fue Eugenio Derbez uno de los pioneros en abrir camino en Hollywood.
11 Mar 2016 – 11:44 AM EST

Por Allan Glatt |@UnivisionTrends

Con No se aceptan devoluciones, Derbez alzó la mano nuevamente para decir presente en una industria que, hasta ahora, no ha sido del todo justa con él. Sin embargo, pensar que el director, actor y guionista es una cara nueva en Hollywood implicaría dejar de lado una gran trayectoria que lo ampara.

El primer obstáculo que tuvo que superar fue el de empezar una carrera lo más desprendido de la sombra de su madre, Silvia Derbez. Eugenio deseaba hacer un nombre como actor serio, pero su natural sentido del humor fue llevándolo a transitar aguas más cómicas, las cuales fue intercalando con una que otra aparición en un drama televisivo o en un filme.

A Estados Unidos llegó junto con una de sus producciones cómicas más importantes: Al derecho y al Derbez, cuyo formato de pequeños sketches le permitió crear un imaginario colectivo de personajes caricaturizados que inmediatamente formaron un vínculo con el público latino, sea en México a través del Canal 2 de Televisa o Estados Unidos por Galavisión. El Súper Portero, Armando Hoyos, Eloy Gamenó y muchas otras creaciones de Derbez fueron una de las primeras entradas del comediante mexicano a una mayor audiencia en el extranjero.

Después, en 2002, llegó XHDRBZ, otro programa con un formato similar que continuó con el legado de risas del productor y director, así como un primer avistamiento de La Familia P. Luche, que pasó de ser un sketch a tener un programa unitario propio.

De Latinologues a No se aceptan devoluciones

Pero no sólo de televisión vive el hombre, por lo que en 2004 se integró a la obra de teatro Latinologues, en la que, acompañado por otros comediantes de renombre mexicano, estuvo de gira por varias ciudades de Estados Unidos, llegando incluso a presentarse en Broadway.

Lejos de la comedia, finalmente logró en 2007 demostrar su capacidad como actor serio en la coproducción méxico-estadounidense La misma luna, cinta dirigida por Patricia Riggen que aborda una de las temáticas ahora recurrentes en el discurso de Derbez: la migración.

Siendo uno de los actores cómicos más reconocidos de América Latina, fue una de las opciones obvias para compartir pantalla con Adam Sandler y Al Pacino en Jack & Jill, que si bien fue criticada como una la peor cinta del año 2011, y rompió el récord como la película más dominante en los premios Razzie, sirvió para que el actor mexicano tuviera su debut hollywoodense, a sabiendas de que nada podía ser peor. Poco después participó en otra serie cómica destinada al fracaso: ¡Rob!, junto con Rob Schneider, que fue cancelada pasados los primeros 8 capítulos.

Tras el sabor agridulce de sus primeros pasos en Hollywood y sin muchas expectativas, finalmente se decidió a lanzar su ópera prima: No se aceptan devoluciones. Ahí llegó, sin más, el gran momento Derbez. Con tan sólo 347 copias en su semana de lanzamiento en Estados Unidos, recaudó 10 millones de dólares y alcanzó a estar en 978 salas en su momento cumbre, reuniendo 44.5 millones solamente en el mercado estadounidense. Éxito sin precedentes. “No me considero un parteaguas, creo que es muy temprano para pensar en eso, pero creo que la película ha abierto muchas puertas”, aseguró Derbez después del inesperado e indiscutible éxito de su cinta. A pesar de la gran respuesta del público, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas decidió no enviarla a competir por el Oscar, decepcionando mucho al realizador.

Hoy, junto con Sofía Vergara, es considerado por la revista Variety uno de los latinos más influyentes en Estados Unidos y lo confirmó este 10 de marzo con la develación de su estrella en el 7013 de Boulevard Hollywood, pavimentando el camino para que otros artistas hispanos puedan triunfar en el competitivo mundo hollywoodense.

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