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Los inesperados seguidores de Trump

De Susan Sarandon, que si no gana Sanders pensaría en irse con él, a un séquito de deportistas de color, parece que Trump conquista más famosos.
30 Mar 2016 – 5:32 PM EDT

"Algunos creen que Donald Trump puede traer una revolución inmediata. Que si él gana, las cosas van a explotar", así contestó en el programa de Chris Hayes, en MSNBC, inesperadamente la actriz Susan Sarandon, siempre alineada con las ideas de izquierda.



De hecho, la actriz y activista le ha dado su voto a la campaña de Bernie Sanders, pero si él no gana la contienda frente a Hillary Clinton, Sarandon parece estarse pensando mejor votar por Trump.

Más allá del rechazo que esto significa hacia Hillary, resuena que una mujer de las características ideológicas de Sarandon, se atreva si quiera a pensar en adherir al candidato republicano.

Pero al parecer este no es un fenómeno exclusivo de la actriz de Hollywood. Lejos quedan aquellos tiempos de campaña en los que había que pagarles 50 dólares a actores jóvenes para que se pusieran la camiseta de Trump en los mitines, como alguna vez lo reportó el Hollywood Reporter.

En los último días, la fila de las estrellas que han manifestado su apoyo a Trump ha aumentado, con un aporte sustancioso, y de nuevo, inesperado, de parte de algunas celebridades afroamericanas del deporte.

¿Trumpmania?
Hace unos meses, en la avalancha de cantantes que mostraron su devoción por Hillary Clinton o Bernie Sanders, se dejaba ver que los pocos cantantes que estaban del lado del candidato republicano Donlad Trump, provenían del género del country.

Artistas como Loretta Lynn, Justin Moore, Aaron Lewis y Dolly Parton manifestaron abiertamente el apoyo a sus ideas. Esta era, sin embargo, una adhesión que no sorprendía a nadie, considerando que este es uno de los géneros más tradicionales y de las regiones más conservadoras de Estados Unidos.



Luego, conforme la campaña republicana fue tomando forma, aparecieron otras estrellas que quisieron dar a conocer públicamente su comunión con las ideas de Trump. El cantante Kid Rock dijo en una entrevista a Rolling Stone, que era hora de que el país fuera dirigido “por un hombre de negocios”.

Hulk Hogan sugirió no subirse al ring con Trump sino más bien "integrarse activamente a su campaña como Vice Presidente", (lo dijo con gracia ¿o no?, con Donald Trump no se sabe).

Charlie Sheen, al principio pareció no estar muy de acuerdo con las sentencias ligeras del candidato, pero luego con poema y todo le ofreció también “ser su VP”.

Pero, de repente, empezaron a ser notorias una serie de adhesiones menos obvias que sí tienen a muchos expertos tratando de decodificar qué hay detrás. Deportistas todos de color empezaron a admitir, uno tras otro, que apoyaban a Trump.



El boxeador, Mike Tyson, fue uno de los primeros en decir: “Vamos a intentar algo nuevo, llevemos a América como un negocio, en donde los colores no importen. Quien pueda hacer el trabajo, que consiga el trabajo”.

Si bien el candidato republicano nunca ha hecho una alusión puntual a los negros, (acaso no sería eso una forma de sepultarse políticamente) y por el contrario, ha confesado ser “la persona menos racista que puedas conocer”, en sus alocuciones sí ha arremetido fuertemente contra otras minorías como los latinos y los musulmanes.

Pero, alguna razón motiva a Tyson a pensar que su postura no es extensiva a los negros. “Todos los presidentes de los Estados Unidos han ofendido a algún grupo racial, hay que darle un chance a a Trump”, replicó.



A pesar de algunas acusaciones por sus relaciones con el KKK, o su animadversión con movimiento como ‘Black Lives Matter’, -a los que dijo que jamás dejaría interrumpir su campaña, como lo hicieron con el candidato Sanders-, Trump también tiene convencido al jugador y actor Dennis Rodman, quien dijo que el país no necesitaba otro político, y a otros como los jugadores de football, Herschel Walker y Sgawne Merriman, o el beisbolista Terrel Owens que también ha adherido a su campaña.

En los argumentos de todos parece sobresalir más la idea de que él es un hombre que llevaría a América como lleva sus realities y sus negocios, más allá de cualquier postura que pueda manejar acerca de las diferentes razas que conviven en Estados Unidos. Le reconocen también valores como ser el creador de su propia fotruna, con lo que se identifican mucho.

Algunos expertos se atreven a decir que lo único que ven entre las adhesiones de blancos y afroamericanos, cantantes de rock o de country, famosos o no, a Trump no es más que un gusto por una cierta vanidad televisiva de la que el candidato es emblema.

Pero lo cierto es que entre las afirmaciones de Susan Sarandon y los numerosos deportistas de color apoyándolo, parece quedar claro que los seguidores de Donald Trump están brotando de los lugares más inesperados y recónditos del campo social.


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