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Hillary Clinton y el valiente retorno de una política sin maquillaje

En lugar de borrar el duelo con capas de base y buen rubor, de sacudirse la tristeza con unas buenas pinzas para el pelo y mostrarse intacta como suelen hacerlo los políticos, la excandidata eligió mostrarse -ayer en la gala del Children's Defense Fund- vulnerable.
17 Nov 2016 – 3:59 PM EST

Con el rostro lavado, sin rastros de esos maquillajes perfectos con los que se presentó en los debates frente a Donald Trump, con su pelo al natural sin ondas ni extra fijador para volumen como la vimos recorrer el país durante toda su campaña, y con solo un poco de color brillante en los labios, Hillary Clinton hizo el miércoles en la noche su primera aparición formal después de las elecciones presidenciales del pasado 8 de noviembre.

No habría por qué extrañar que Clinton se haya mostrado en la gala del ‘Fondo para la defensa de los niños’ ( Children's Defense Fund) en Washington con su cara al natural. Después del estratégico juego político que la excandidata supo liderar con su apariencia y su vestido durante la carrera a la presidencia, era apenas obvio pensar que había mucho de intencionalidad en mostrarse así. No un descuido, por el contrario, todo un manifiesto.

Después del inesperado triunfo del candidato republicano, un retorno a la palestra pública con una cara sin maquillaje parecía la manera de mostrarle al electorado la mujer que pervive más allá de la política. Parecía revelar, también, honesta, ese momento de transición que atraviesa la política que tendrá qué definir cuáles serán sus próximas ambiciones laborales. Era también una manera de hacer que su rostro fuera eco de sus sentidas palabras: “Tengo que confesar que no fue fácil estar aquí hoy. “Ha habido algunos momentos de la semana pasada que lo único que he querido es acurrucarme con un buen libro y mi perro y no dejar la casa nunca más”.

En lugar de borrar el duelo con capas de base y buen rubor, de sacudirse la tristeza con una buenas pinzas para el pelo y mostrarse intacta como suelen hacerlo los políticos, Hillary eligió mostrarse vulnerable. Las reacciones en las redes no se hicieron esperar:

“Amo que Hillary Clinton haya decidido no usar maquillaje en su primer discurso después de la campaña. Definitivamente ella se las ve con el patriarcado” decía un tuit que veía en este acto una nueva reivindicación feminista.


"Ver a Hillary Clinton elegante a pesar de no llevar maquillaje hablando en CDF me rompe el coraón y confirma mi resistencia al fanatismo y odio de Trump".


“Mientras para mi todavía resulta difícil pararme de la cama, Hillary Clinton es más fuerte que nunca. Increíble, súper fuerte, incluso sin maquillaje”.

La presencia de Hillary Clinton en este evento estaba acordada mucho antes de los resultados de las elecciones, no había manera de preveer las condiciones en las que lo haría. Sin embargo, su discurso fue una manera también de dar un poco de ánimo a sus seguidores y de dejar claro que esas preocupaciones que la alentaron como candidata a la presidencia siguen vigentes.

Quizás, que su rostro haya aparecido lejos de la sonrisa de candidata y nos haya recordado más bien esos días cuando, en los ocupados trajines de Secretaria de Estado, apenas tenía tiempo para amarrarse el pelo con una cola de caballo y maquillarse los labios, pueda ser leído como un augurio de que, para Hillary, aún vienen tiempos de mucho trabajo en la política.

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