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Ahora puedes ir a un cóctel en crocs (y nadie pensará que eres la peor vestida)

En el mundo de la moda, esos zapatos de plásticos que aman los niños han sido siempre vilipendiados y señalados de feos. Ahora tras llenarse de piedras finas en la colección de Christopher Kane resulta que hasta se puede ir a una elegante fiesta con ellos.
20 Sep 2016 – 10:43 AM EDT

Entre el mundo de las amantes de la moda hay siempre una regla básica e indiscutible: nunca salgas en crocs. Aunque se acepte que los chiquillos no quieran quitárselos ni un segundo, pocas devotas de la moda dejarían que esos zapatos si quieran se acercaran a su clóset o al de su marido incluso en estos días en los que los zapatos extraños están en tendencias.

Y es que aunque estos zapatos han probado ser la mejor elección para médicos y niños, la moda, hasta ahora, siempre les había dado la espalda juzgándolos de poco favorecedores, de feos, sin importar que el mismísimo Príncipe George y hasta Kate Middleton apareciera el año pasado alardeando de sus modelos.



Esa condena, sin embargo, parece ponerse en duda después de ver la más reciente colección primavera-verano que el diseñador Christopher Kane mostró en el primer día del London Fashion Week.

En una colaboración con la famosa marca de zapatos de plástico, el creador inglés dejó claro que no hay un zapato ni modelo desdeñado que se resista a una buena intervención. Usando piedras como soladitas, malaquitas, jaspe de cebra y combinándolo con estampados metálicos el diseñador elevo un zapato común a uno digno de acompañar su selecta colección.

Su apuesta llena de telas sobrepuestas, de faldas largas bordadas, de sacos de lana descolgados de los hombros buscaba mezclar referencias rurales y pastoriles con elementos más urbanos y sofisticados y para este propósito los crocs resultaron perfectos. ¿Qué mejor que un día de campo y de caminatas entre pastales y algo de fango para lucir estupenda y llevar los cómodos zapatos?

Esta inesperada aparición de los crocs en el mundo de la alta moda obedece también a una revolución que hemos visto desde hace un par de temporadas en las que los tacones son desterrados del universo de lo formal como la única opción y en donde vemos que los tenis (y ahora lo crops) se convierten en compañeros legítimos para cenas elegantes y hasta eventos de cóctel. Ya no habrá argumento para pedirle a los niños que por favor se quiten los benditos zapatos.

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