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Trajes de Baño

¿Por qué todos los modelos en traje de baño siguen luciendo como Ken?

Mientras en el Miami Swim Week las pasarelas de las mujeres intentaron incluir otro tipo de tallas y siluetas, en las de los hombres se replicó un único y viejo modelo de belleza.
18 Jul 2016 – 5:50 PM EDT

En el Miami Swim Week vimos con interés cómo muchas pasarelas de trajes de baño femeninas trataron no solo de mostrar una amplia diversidad racial, sino una variedad de cuerpos que incluían diferentes tallas.

Mujeres de caderas amplias y siluetas curvilíneas fueron escogidas como modelos al igual que las más delgadas, torneadas y altas, una apuesta que tan solo unos años atrás habría parecido impensable.


Algo muy diferente, sin embargo, ocurrió con las marcas masculinas que pusieron en las pasarelas una única silueta que a fuerza de ser repetida hacía parecer que todos los modelos eran iguales.

El cánon de belleza parecía ser muy claro: espaldas muy anchas, abdómenes fuertemente marcados, ausencia de cualquier tipo de bello corporal aunque todos llevaran frondosas cabelleras, pieles blancas, bronceadas y brillantes (artificialmente brilladas con aceites, por supuesto.)

Durante décadas el mundo de la moda propuso un único tipo de belleza femenina en el que predominaba el blanco caucásico, las mujeres esbeltas, ultra delgadas y sin caderas. Esas ideas que por mucho tiempo crearon frustración y desordenes alimenticios entre las mujeres, han empezado a ceder terreno a cuerpo más reales, a fuerza de reclamar una belleza que abraza la diferencia, celebra las curvas y no le teme a las celulitis.


¿Por qué, entonces, en el campo de los hombres la belleza parece ser todavía determinada por los antiguos cánones del Kent de Matel si incluso Barbie tiene otras medidas? Acaso ¿al universo masculino no lo afectan esos estándares tan altos de belleza? ¿Nadie está cansado de que las mujeres sueñen con hombres que no son la mayoría sino la excepción? o es que ¿todos se sienten muy identificados con tanto nivel de músculo?

El estudio ‘Body Image Perceptions: Do Gender Differences Exist?’ (La percepción de la imagen corporal: ¿existe la diferencia entre géneros?), de la Universidad de Victoria asegura que a pesar de que las mujeres parecen sufir más de inconformidad con su cuerpo, este es un fenómeno cada vez más creciente entre los hombres que son nuevas presas de productos de belleza y ofertas de tratamientos de adelgazamiento.

Por su parte, un estudio de la Universidad de San Francisco encuentra que no es que haya una diferencia, sino que la presión se ejerce hacia lugares distintos: mientras las mujeres mantienen el deseo de ser flacas, los hombres sienten presión por ser más musculosos y padecen factores como el pelo (por su exceso o su ausencia) y el sudor.

Las batallas que se han labrado desde las redes sociales y los medios para derrocar las tiranias estéticas de la moda femenina parece no replicarse del lado de los hombres, que quizás se siente en general menos avocado a reflexionar sobre el cuerpo y las demandas que se hace sobre él, pero lo cierto es que una verdadera revolución estética no puede dejar por fuera lo que pasa con “ellos”. Porque en un mundo de mujeres empoderadas que no quieren sufrir su silueta, solo un hombre que pueda estar más libre sobre su cuerpo y conciba nuevas ideas de belleza podrá dejarles de demandarle a todas que luzcan como una Barbie.

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