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Guía para mamás

Ser mamá no significa dejar de ser persona: 9 tips para no dejar tu vida de lado

Publicado 5 Jun 2017 – 03:54 PM EDT | Actualizado 24 Mar 2018 – 07:14 AM EDT
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Ser madre no es cualquier cosa. Para las mujeres que deciden tener hijos, este es uno de los momentos más especiales en su vida y, a la vez, la responsabilidad más grande. Guiar la vida de un pequeño ser que comienza a conocer el mundo no es tarea fácil. Sin importar la edad que tengan, mamá siempre se preocupará por su bienestar.

Sin embargo, ser madre no es un rol que esté peleado con los demás que puede desempeñar una mujer, como trabajar o seguir estudiando. Además, si no tienes otro objetivo en la vida más que cuidar a tus hijos y dar todo por ellos, cuando crezcan y se independicen corres el riesgo de sentirte vacía, como si ya no tuvieras motivos para seguir adelante.

Sabemos que cuidar a tus hijos demanda gran parte de tu tiempo y esfuerzo, pero también es posible realizar otras actividades que te gusten y te hagan crecer como persona. Tener hijos no significa que debas dejar de lado tus gustos o renunciar a las metas que te planteaste antes de ser mamá. Tampoco significa que ya no podrás hacer planes a futuro o perseguir tus objetivos.  

Reservar tiempo para esas actividades traerá beneficios no sólo para ti, también para tus hijos, pues crecerán con una mujer plena y que se siente satisfecha con su vida, y esta felicidad será transmitada a tus pequeños. Además, si tienes hijas les estarás dando el ejemplo de que una mujer puede dedicarse a todo lo que quiera, no sólo a la maternidad, y si tienes hijos ellos también aprenderán que la vida de una mujer va más allá de tener hijos y permanecer en el hogar. 

Por supuesto, no hay razón para sentirte culpable por dedicar tiempo para ti misma. Esto no significa que tus hijos no te importan o que los descuidarás. El secreto está en mantener un equilibro entre ambas facetas: ser mamá y ser mujer.

Estas son algunas recomendaciones para no dejar tu vida de lado cuando te conviertes en mamá.

#1 Cuidado físico

Tener hijos, sobre todo cuando son pequeños, no te dejará tiempo para hacerte un peinado de dos horas. Lo mismo ocurre con la ropa, un atuendo cómodo te permite jugar mejor con ellos. Sin embargo, esto no significa que no puedas usar unos minutos en ponerte un labial que te guste o elegir un pants que no sólo sea cómodo, también luzca lindo.

Se trata de arreglarte para ti y por ti, no por nadie más. El objetivo es que tú te veas al espejo y te sientas linda, sin importar lo que opinen los demás.

#2 No minimices tus cualidades

Sin duda, ser madre es una de las tareas más importantes y requiere grandes habilidades para lograrlo. Sin embargo, no olvides que antes de ser mamá ya tenías otras cualidades dignas de admiración, las cuales no deben quedar opacadas por la maternidad. Tú vales mucho por la persona que eres, no sólo por tu papel de mamá.

#3 La clave está en la organización

Un hijo implica cuidados 24 por 7, prácticamente absorbe todo tu tiempo en sus cuidados. No obstante, puedes aprovechar los momentos en que duerme o está ocupado en otras actividades (sobre todo cuando ya no son tan pequeños) para hacer algo que a ti te guste. Lo importante es aprender a administrar el tiempo y recordar que criar a los hijos es tarea de dos.

#4 Madre y esposa

Cuando llegan los hijos es común que el rol de pareja quede relegado y demos por hecho que la otra persona siempre estará ahí. Recuerda que todas las relaciones necesitan tiempo y atención para que se fortalezcan, de lo contrario sufren un desgaste. Busca momentos para compartir con tu pareja, para hablar de más temas y no sólo el cuidado de los niños, como sus planes, sus metas y todo aquello que los hizo enamorarse.

#5 Pasatiempos

Sé que es difícil tener tiempo para actividades relajantes, pero creéme que tu mente y tu cuerpo lo agradecerán. Dedicar una hora a la semana a algo que te distragia y te haga olvidarte de las tareas diarias te ayudará a sentirte más despejada y ser más paciente con tus hijos. Recuerda que una madre relajada toma mejores decisiones que una que siempre está estresada.

#6 Ten en mente tus proyectos

No es necesario que hagas todo en un solo día, planea tus metas a corto, mediano y largo plazo. Comienza por lo más sencillo y que requiere menos tiempo y esfuerzo, conforme crezcan tus hijos, podrás avanzar en tus proyectos. Recuerda, no pierdas de vista tus objetivos.

#7 Hijos independientes

No permitas que tus hijos dependan totalmente de ti. Enséñales que pueden hacer cosas por ellos mismos y también recurrir a otras personas para pedir ayuda. Siempre serás su guía, pero deben saber que no harás todo por ellos y que es más constructivo caer y levantarse. De esta manera crecerán con más seguridad en sí mismos y no estarán pegados a ti todo el tiempo.

#8 No existe la perfección

Esto es muy importante: ninguna madre es perfecta. Todas hacen su mejor esfuerzo y, a su manera, dan lo mejor que tienen por sus hijos. Sin embargo, es imposible no cometer algún error. Cuando esto suceda, busca la manera de remediarlo (si es posible) y sigue adelante. No te tortures pensando en lo que hiciste mal y mucho menos pienses que no tienes derecho a hacer otra cosa, mientras no aprendas a ser la mamá perfecta.

#9 Red de mamás

Conocer a otras madres que buscan un crecimiento personal te ayudará a tener confianza en ti misma y alcanzar tus metas. También recuerda que las mujeres estamos para apoyarnos, no para juzgarnos, y las mamás que deciden serlo de tiempo completo merecen todo nuestro respeto y apoyo.

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