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Enfermedades

Las enfermedades más contagiosas que los niños pueden contraer en la escuela ¡Atención mamás!

Publicado 28 Ene 2019 – 09:45 PM EST | Actualizado 28 Ene 2019 – 09:45 PM EST
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Los niños pueden ser más propensos a padecer una enfermedad. Son exploradores del mundo y les gusta conocer las cosas de cerca, y no les importa mojarse o ensuciarse. Por esta razón, es común que los pequeños se contagien de diversas enfermedades unos a otros, sobretodo si ya están en edad escolar.

Pero no hay nada de qué alarmarse, esto tiene solución. Te presentamos los síntomas de los padecimientos más contagiosos, para que puedas ubicarlos y atacarlos desde el primer momento.

#1 Varicela

La varicela es una enfermedad bastante conocida. Su contagio llega a ser masivo en las escuelas u otros centros donde suelen reunirse los niños.

Se trata de una enfermedad bastante contagiosa. Suele afectar a nueve de cada diez personas antes de cumplir los 20 años de edad. Es altamente contagiosa en personas que no están vacunadas o que no han presentado la enfermedad con anterioridad.

Se trata de una infección viral que provoca una erupción cutánea, con pequeñas ampollas que se llenan de líquido. Actualmente, la varicela es una enfermedad leve, pero es importante aplicar las vacunas de acuerdo con el sistema de salud de cada país, para evitar el padecimiento.

La varicela se presenta entre 10 y 21 días después de la exposición al virus y suele tener una duración de 5 a 10 días. La erupción cutánea es el síntoma más claro de la enfermedad.

No obstante, también pueden existir otros síntomas como fiebre, pérdida del apetito, dolor de cabeza, cansancio y malestar en general. Si sospechas que tu hijo puede tener varicela, es necesario consultar a un médico.

#2 Conjuntivitis

La conjuntivitis es, como su nombre lo dice, una inflamación de la conjuntiva. Ésta es la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo y la superficie interna de los párpados.

Aunque suele verse bastante mal y parece un tanto aterradora, es una afección leve y lejos de ser grave. Aunque sí es sumamente contagiosa en los pequeños.

La conjuntivitis contagiosa puede estar ocasionada por muchas de las bacterias y virus que causan los resfriados y otras infecciones comunes. Los recién nacidos son particularmente susceptibles a la conjuntivitis y son más propensos a desarrollar complicaciones graves, si no reciben el tratamiento adecuado.

Los síntomas más característicos son el enrojecimiento ocular, sensación de tener algo en los ojos, secreción ocular, así como dolor e inflamación de la conjuntiva. Algunos niños presentan inflamación en los párpados o tienen sensibilidad a luces fuertes.

Un niño puede contraer una conjuntivitis al tocar a una persona infectada o algo que haya tocado esa persona. También puede transmitirse por nadar en aguas contaminadas o compartir toallas.

#3 Enfermedad boca-mano-pie

Esta enfermedad es infecciosa y altamente contagiosa. Suele ser benigna, pero no está exenta a sufrir complicaciones, por lo que su aparición requiere la revisión de un médico.

Suele afectar principalmente a niños pequeños, aunque los adultos no son inmunes a padecerla. Es muy común, y aunque hay casos en todo el mundo, es más frecuente que se presente en zonas tropicales.

Los contagios se registran principalmente en los meses de junio hasta octubre. Es una enfermedad producida por un virus, al cual se le conoce como enterovirus.

La mayoría de las veces se transmite a partir de virus eliminados por vía digestiva y de manos contaminadas por restos fecales (vía fecal-oral). Pero también se puede transmitir por vía respiratoria (toser, hablar, estornudar), por el parto (de madre a hijo), lactancia materna o contacto con objetos contaminados.

Los síntomas se presentan en forma de lesiones cutáneas y pequeñas ampollas en la piel. Éstas suelen aparecer en las palmas de las manos, las plantas de los pies y el interior de la boca.

#4 Pediculosis

La pediculosis, también conocida como los famosos piojos, es un padecimiento bastante común en niños de edad escolar, pues el contagio es muy frecuente.

Los piojos pueden fijarse en el cabello de cualquier persona, sin hacer distinción alguna. Es frecuente verlos en el cuero cabelludo, y no hay diferencia entre el pelo limpio o sucio.

Aunque la pediculosis puede ser bastante molesta, no ocasiona ninguna otra afección o padecimiento. Los piojos son bichos muy pequeños que tienen casi el tamaño de una semilla de sésamo (entre 2 y 3 milímetros de largo).

Estos se alimentan de la sangre del cuero cabelludo y su saliva es lo que provoca la comezón, ya que ocasiona una especie de alergia. También dejan sus huevecillos, llamados liendres, los cuales se caracterizan por ser entre blancos y amarillentos.

El contagio se da por el contacto cercano entre la cabeza de una persona y otra. Cabe mencionar que los piojos solo pueden arrastrarse, no brincan ni vuelan. Los síntomas de la pediculosis son comezón e irritación en el cuero cabelludo. Es importante que revises la cabeza de tu hijo de manera periódica para identificar si tiene piojos, ya que estos se reproducen rápidamente.

#5 Tosferina

A la tosferina también se le conoce como pertusis. Es una infección del sistema respiratorio, causada por la bacteria Bordetella pertussis.

Afecta con mayor frecuencia a lactantes menores de 6 meses que no están protegidos por la vacuna correspondiente y a niños de 11 a 18 años, cuya inmunidad se ha empezado a desvanecer.

Principalmente, la tosferina causa fuertes ataques de tos, los cuales se presentan varias veces al día. Los ataques se identifican por terminar con un sonido parecido al de un silbido cuando el niño inhala.

Entre los primeros síntomas se pueden encontrar unos muy parecidos a los de la gripe. Por ejemplo, mucosidad nasal abundante, estornudos, tos leve y fiebre ligera. Al cabo de una a dos semanas, la tos seca e irritativa se transforma en ataques de tos.

La tosferina es muy contagiosa. Pasa de una persona a otra por medio de diminutas gotas de fluido, procedentes de la nariz o de la boca de una persona infectada. Estas pueden transmitirse cuando alguien tose, estornuda, se ríe o simplemente habla.

#6 Roséola

La roséola infantil puede ser identificada también como exantema súbito. Es un padecimiento contagioso que suele afectar más a pequeños de 3 meses a 2 años de edad.

Sus síntomas son: fiebre alta y repentina, la cual puede llegar hasta los 40 ºC, irritabilidad o cansancio y falta de apetito. Estos pueden durar de 3 a 4 días.

Posteriormente se presentan manchas rosadas en la piel del niño, principalmente en el tronco, cuello y brazos. La infección es causada por un virus de la familia del herpes.

Estos virus pueden transmitirse de un niño a otro a través de gotas de saliva. Es posible contagiarse de roséola más de una vez, ya que el pequeño puede ser infectado por un virus diferente al de las veces anteriores.

Los síntomas pueden ser muy incómodos para los pequeños que adquirieron la infección. Sin embargo, no suele tener complicaciones y el tratamiento es sencillo, aunque es importante que lo administre un médico.

#7 Sarampión

El sarampión se suma a las enfermedades causadas por un virus. Por lo general, es más fácil contraerlo a finales del invierno y durante la primavera. La forma más común de contagio es cuando un paciente tose o estornuda.

Los síntomas del sarampión pueden comenzar con una fiebre que dura un par de días. Luego le sigue tos, secreción nasal y conjuntivitis.

Después aparece un sarpullido que inicia en el rostro y la parte superior del cuello. Posteriormente se extiende a todo el cuerpo, como los brazos, manos, piernas y pies.

Luego de unos cinco días, el sarpullido comienza a desaparecer en el mismo orden en que apareció. Por lo general, las personas con sarampión pueden contagiarlo desde unos 4 días antes de que comience el sarpullido hasta 4 días después del inicio del mismo.

Es más probable que tu pequeño adquiera la enfermedad si no ha recibido la vacuna contra el sarampión, sobretodo si viaja a otros países, o si tiene deficiencia de vitamina A.

#8 Meningitis

Como su nombre lo indica, la meningitis es la inflamación de las meninges, las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal.

La mayoría de los casos de meningitis están ocasionados por bacterias o virus, pero algunos pueden obedecer a la toma de ciertos medicamentos o a determinadas enfermedades.

La meningitis bacteriana es muy poco frecuente, pero puede llegar a ser grave si no se trata a tiempo o como es debido. La meningitis viral es relativamente común y mucho más leve.

A menudo no se llega a diagnosticar adecuadamente, debido a que sus síntomas pueden ser similares a los de una gripe común. La mejor manera de evitarla es aplicando las vacunas correspondientes.

Los síntomas más frecuentes de la meningitis son: fiebre, aletargamiento (disminución del nivel de conciencia), irritabilidad, dolor de cabeza, ojos sensibles a la luz, cuello rígido, erupciones cutáneas y/o convulsiones.

#9 Escarlatina

La escarlatina es una infección causada por una bacteria llamada Streptococcus Pyogenes. Es una enfermedad contagiosa, aunque no suele ser de gravedad.

Los niños que padecen escarlatina presentan fiebre y anginas inflamadas. Otro síntoma característico es la aparición de erupciones rojas y ásperas en la piel, las cuales reciben el nombre de exantemas.

El organismo suele combatir de manera automática la enfermedad. Sin embargo, es recomendable ayudar a la recuperación con antibióticos. Lo indispensable es que un médico determine el diagnóstico y el tratamiento a seguir.

La escarlatina puede presentarse con más facilidad en niños de 2 a 8 años de edad. Es más frecuente al final del invierno y el inicio de la primavera.

La escarlatina se transmite de una persona enferma a otra sana a través del aire. Además de los síntomas ya mencionados, pueden presentarse puntitos rojos en el paladar y lengua inflamada, escalofríos, vómitos y dolores abdominales.

#10 Megaloeritema

El megaloeritema o eritema infeccioso es menos conocido, pero muy común entre las enfermedades que se adquieren por medio del contagio. También se conoce como "la enfermedad de la bofetada".

Afecta con más frecuencia a los niños en edad preescolar y escolar durante la primavera, pero pueden existir casos en cualquier época del año.

Empieza con escasa fiebre, dolor de cabeza y síntomas similares a un catarro, pero leves. Posteriormente, aparecen erupciones que comienzan en las mejillas y tienen un color rojo intenso.

La enfermedad debe tratarse estrictamente por un médico, quien deberá descartar otro padecimiento. De ser así, es común que el megaloeritema ceda con el tiempo.

La enfermedad puede ser mucho más contagiosa cuando el virus se encuentra en el período de incubación, es decir, antes de que los síntomas aparezcan.

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