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Labios agrietados y otras señales que indican que un niño necesita más vitaminas o minerales

Publicado 28 Feb 2019 – 12:01 PM EST | Actualizado 28 Feb 2019 – 12:01 PM EST
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Las vitaminas, minerales y otros nutrientes son necesarios para tener un desarrollo óptimo y una buena salud. En los niños son indispensables, pues de esta manera pueden crecer de manera adecuada.

Aunque las mamás se esfuerzan por darles lo mejor y alimentarlos correctamente, muchas veces los pequeños se rehúsan a comer algunos alimentos y eso puede provocar que tengan deficiencias nutrimentales. Para saber si a tu hijo le hace falta alguna vitamina o mineral, observa si tiene alguna de estas señales. De ser así, consulta con su médico para solucionar este problema.

Piel pálida

Un síntoma evidente de la falta de vitaminas necesarias en el organismo de tu pequeño, es una piel pálida. Podrás darte cuenta si la tonalidad en la dermis de tu hijo no luce como siempre.

Es probable que el pequeño no tenga ese rubor natural en las mejillas y otras áreas. También pueden presentarse ojeras y tez apagada. Si notas esto, consulta a un médico.

Estos síntomas tienen mucha mayor presencia cuando existe una ausencia de vitamina B12 en el cuerpo. Ésta ayuda a que el cerebro y el sistema nervioso tengan un funcionamiento correcto.

También es la responsable de la formación de la sangre y de varias proteínas necesarias en el organismo. Es una de las ocho vitaminas del grupo B.

La ausencia de vitamina B12 suele presentarse en aquellos niños que no consumen carne, y cuyas proteínas de origen animal no son substituidas en la cantidad necesaria por proteínas vegetales.

La vitamina B12 puede encontrarse en suplementos que deben ser recetados por un pediatra. Sin embargo, también podemos encontrarlo en alimentos cómo el hígado vacuno, las almejas, pescado, carne, carne de ave, huevos, leche y otros productos lácteos.

Comisuras de la boca con grietas

El cuerpo manifiesta la falta de vitaminas con diversos signos, los cuales resultan más evidentes después de un tiempo. Ésta es la manera en que nuestro organismo nos indica que algo no anda bien.

Otro factor claro es cuando las comisuras de la boca se hacen agrietadas y muestran signos parecidos a los de la deshidratación. Este síntoma suele ser muy notorio.

Esto significa que al cuerpo de tu pequeño le falta algún elemento de las vitaminas del grupo B. Es probable que alguna de estas sea riboflavina (B2), niacina (B3) o la B12. También puede presentar déficit de hierro o de zinc.

La vitamina B2 o riboflavina actúa como un excelente antioxidante. Además, combate los radicales libres que se encuentran en nuestro cuerpo y que pueden generar un desorden en las células.

Esta vitamina puede reducir significativamente los riesgos de sufrir un ataque cardíaco o enfermedades cardiovasculares. También es muy benéfica para la piel.

Por otra parte, la deficiencia de riboflavina puede provocar trastornos oculares. Ésta se puede encontrar de manera natural en productos lácteos como la leche, el yogurt y el queso.

La niacina, que se conoce también como vitamina B3, ayuda a mejorar los niveles de colesterol en la sangre. Cuando el déficit de esta vitamina es severo, pueden presentarse cambios de humor, problemas en la piel y en el sistema nervioso.

Podemos encontrar alimentos ricos en niacina, tales como el salvado de arroz y trigo, hígado, cacahuates, pescados como el atún, las anchoas y el pollo.

Erupciones rojas en la piel

La piel es el órgano más grande de todo el cuerpo y es por eso que los síntomas pueden manifestarse en diferentes zonas. Siempre debe prestarse atención a los cambios en la dermis de los niños.

La deficiencia responsable de estos efectos es el zinc. También pueden presentarse problemas para cicatrizar heridas, piel constantemente reseca, erupciones frecuentes, manchas rojas en la piel y hematomas grandes ante cualquier golpe.

El zinc es un mineral esencial para nuestro organismo. Actúa directamente en las las reacciones bioquímicas importantes del cuerpo humano.

Este mineral tiene un efecto clave en el crecimiento neurológico óptimo, así en el desarrollo del cerebro. También tiene grandes consecuencias benéficas en el sistema inmune.

Existen múltiples alimentos que se distinguen por su alto contenido en zinc. Entre ellos podemos encontrar la carne de cerdo, el chocolate negro, arroz integral, huevo, carne de res y semillas de calabaza.

Cosquilleo en manos y pies

Procura mantenerte siempre atenta a los síntomas que tu pequeño te indique. Uno que evidencia una deficiencia de vitaminas es el cosquilleo, hormigueo y/o adormecimiento en pies y manos.

Algunas personas también han manifestado percibir una sensación de agujas o pinchazos en todo el cuerpo. Todos estos síntomas indican falta de vitaminas del grupo B.

Este grupo de nutrientes son clave en la firmeza de los músculos, especialmente la vitamina B12. La falta de alguno de estos elementos puede desencadenar otros problemas de salud.

La falta de vitamina B6, también conocida cómo piridoxina, puede causar problemas en el crecimiento de los miembros más pequeños del hogar.

La ausencia de la vitamina B1 o tiamina genera problemas en el sistema nervioso y neurológico. Esto puede llegar a afectar el rendimiento escolar.

La tiamina está disponible en alimentos comunes en la dieta familiar, sobretodo en los cereales. Para evitar conflictos, nutre a tu hijo o hija con levaduras, legumbres, cereales integrales, avena, maíz y frutos secos.

Problemas en la visión

Otra vitamina esencial en el organismo de grandes y pequeños es la vitamina A. Esta se conforma de compuestos como el retinol, retinal y ácido retinoico.

La falta de este elemento puede causar desde síntomas leves, hasta los más severos. Entre los más comunes se encuentra una visión borrosa o incapacidad de ver en la oscuridad.

Un déficit severo también puede ocasionar disminución de la visión, la cual puede progresar hasta llegar a la ceguera total. Esto es porque la conjuntiva del ojo se seca y produce úlceras corneales.

La deficiencia de esta vitamina se diagnostica mediante un examen ocular y una revisión de la historia clínica del paciente. Tampoco debe suministrarse en exceso, ya que puede causar problemas óseos y de coagulación.

La falta de vitamina A puede ser tratada con suplementos vitamínicos. A la vez, puede encontrarse de manera natural en la leche, la mantequilla y el queso cheddar.

También existen verduras con un contenido adecuado de vitamina A, por ejemplo: la zanahoria, el brócoli, el camote, la col y las espinacas. De igual manera está presente en frutas como el melón, el mango y el chabacano o albaricoque.

Falta de concentración

Si has notado que tu pequeño tiene dificultades para concentrarse en tareas simples, está ansioso y/o tiene trastornos del sueño, es probable que tenga una deficiencia de vitamina D.

La falta de vitamina D puede generar raquitismo, es decir, ablandamiento y debilitamiento en los huesos de los niños. También falta de fijación del calcio en los huesos y dientes.

Asimismo, es común que tenga caries constantemente. Uno de los problemas más severos es que puede afectar de manera considerable el crecimiento de los infantes.

Debes asegurarte de que tu hijo o hija no tenga una sensación de frío o de congelamiento en manos y pies. Igual puede presentar dolor en los huesos ante el contacto.

Para alcanzar las concentraciones necesarias de vitamina D, es necesario que los niños tengan exposición diaria al sol, colocando siempre protector solar.

Y sí, existen alimentos que contienen la vitamina D necesaria. Entre ellos está la sardina, el atún y el salmón. También otros como la yema de huevo, leche y mantequilla.

Cansancio

Los niños se caracterizan por tener mayor energía que las personas adultas. Por lo tanto, la fatiga y el agotamiento pueden ser síntomas de que algo hace falta en su organismo.

Si observas que tu pequeño duerme suficientes horas, pero aún así está somnoliento, o bien se cansa con facilidad, es quizá porque tenga una deficiencia de vitamina E.

Esta deficiencia también puede tener efectos negativos en el equilibrio del pequeño y su coordinación puede verse retrasada. El sistema nervioso se ve afectado ante la falta de vitamina E.

A largo plazo, la ausencia de vitamina E puede ocasionar anemia y problemas en el funcionamiento de los músculos de los niños. Así que mantente alerta.

Podemos encontrar vitamina E en alimentos como los aceites vegetales de maíz, germen de trigo, girasol, cártamo y soya.

La vitamina E también es importante en la formación de glóbulos rojos y ayuda al correcto funcionamiento de la circulación sanguínea. A la vez, ayuda a fortalecer el sistema inmunitario.

Sangrado en encías

El sangrado en encías puede ser ocasionado por la presencia de gingivitis, una afección que provoca inflamación en las encías. Sin embargo, no es la única causa.

También puede deberse a una ausencia de vitamina C en el organismo. Ésta es necesaria para un crecimiento y desarrollo óptimo en los niños.

Además, ayuda a sanar heridas y formar cicatrices que protejan las lesiones. A la vez, es capaz de reparar y mantener el cartílago, los huesos y los dientes, así como absorber el hierro.

Cabe destacar que el cuerpo no es capaz de producir ni generar reservas de vitamina C. Por lo tanto, es necesario ingerir alimentos que posean dicha vitamina. Estos son el kiwi, la naranja, la fresa, la papaya, el mango y la guayaba, principalmente.

Hemorragias frecuentes

Si tu pequeño padece de hemorragias nasales constantes, sigue leyendo. Lo más probable es que tu hijo o hija tenga una deficiencia de vitamina K.

Otros síntomas de esta ausencia son los hematomas constantes y que surgen a la menor provocación. La vitamina K propicia una buena coagulación de la sangre, así como mejor salud en los huesos.

Esta vitamina también sirve como un gran antioxidante. Para asegurarte que tu hijo tenga la cantidad adecuada de vitamina K, procura que su dieta incluya alimentos como lechuga, espinaca, brócoli y el huevo.

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