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Decir groserías e insultos frente a tu hijo podría afectar sus relaciones sociales a futuro

Publicado 14 Jul 2020 – 11:03 AM EDT | Actualizado 14 Jul 2020 – 11:03 AM EDT
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Los primeros años de vida son fundamentales en el desarrollo de tu pequeño. En ellos, alcanzará hitos de aprendizaje que lo acompañarán por el resto de su vida.

Gracias a la capacidad de retención que presentan en esta etapa, su comportamiento se vuelve un reflejo de lo que ven y escuchan en casa, por eso es importante que cuides tus acciones y el vocabulario que utilizas frente a él.

Un artículo publicado en el repositorio médico Plos One argumenta que cuando un bebé observa a un adulto realizar alguna actividad, sus enlaces neuronales se activan, provocando que imite sus palabras y actitudes.

En este sentido, mamá y papá representan los principales modelos a seguir. Te explicamos todo lo que debes saber al respecto.

Tu bebé repite todo lo que dices

Este comportamiento es explicado por la teoría del aprendizaje social, creada por el psicólogo Albert Bandura, quien asegura que los seres humanos aprendemos a través de la la imitación.

Los bebés, particularmente, pueden absorber e imitar el comportamiento de quienes los rodean, no importa si son personajes ficticios, familiares e incluso otros niños.

Durante sus primeros meses de vida, tu hijo es incapaz de reconocer las actitudes que son correctas de las que no lo son, por lo que aprenderá de manera indiscriminada.

De acuerdo con la organización Healthy Family de British Columbia, las habilidades lingüísticas de los bebés suelen desarrollarse entre los 9 y 12 meses de edad.

En este momento, tu pequeño comprenderá oraciones simples, relacionará palabras con objetos y podrá repetir frases que le resulten sencillas.

Una vez que tu bebé comprenda la importancia del lenguaje, intentará aprender todos los gestos, frases o reacciones que tenga a su alcance. Es por eso que debes cuidar el vocabulario que usas frente a tu hijo.

De esta forma, evitarás que diga malas palabras o que reaccione de manera incorrecta ante situaciones particulares.

El lado positivo de imitar

Uno de los grandes beneficios de esta acción es que tu pequeño aprenderá a desarrollar sus habilidades lingüísticas y a relacionarse con su entorno.

Una investigación publicada por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos afirma que este mecanismo es fundamental para que adquiera nuevos conocimientos y pueda reforzar los que ya tiene.

Dedica un par de minutos al día para jugar con él y muéstrale nuevas palabras.

Con el tiempo, podrá formar oraciones lógicas con facilidad y nacerá su curiosidad por conocer y explorar el mundo de las letras.

Existen técnicas que pueden facilitar este proceso, por ejemplo el método Doman.

Su metodología se basa en aprovechar al máximo las posibilidades intelectuales de los niños, especialmente en los primeros meses de vida.

Su objetivo central es estimular la actividad cerebral a través de dinámicas fáciles y divertidas, para que tu bebé pueda crear conexiones neuronales y aprenda a leer con facilidad.

La imitación permite que tu hijo aprenda de su entorno y de quienes lo rodean. Como mamá puedes aprovechar esta etapa para fomentar buenos hábitos de aprendizaje y estimular sus habilidades intelectuales.

Y tú ¿cómo impulsas el desarrollo de tu bebé? Cuéntanos en los comentarios.

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