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Bebés & Familia

Baños, horarios para comer y otras cosas que tienes que saber si es tu primer bebé

Publicado 5 Feb 2019 – 04:48 PM EST | Actualizado 5 Feb 2019 – 04:48 PM EST
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Ser mamá primeriza es todo un reto y es normal sentirte asustada. Pero no te preocupes, afortunadamente vivimos en la era donde la información está a la mano y la tecnología también está de nuestro lado. Con estos tips, dedicación y paciencia, todo saldrá perfecto. ¡Ánimo, no estás sola!

Manos limpias

Esto es uno de los consejos fundamentales que debes seguir sí o sí. Siempre lava tus manos correctamente, no olvides limpiar entre los dedos y llegar hasta la muñeca.

Puede parecer un poco exagerado, pero los bebés recién nacidos aún no desarrollan por completo su sistema inmunológico. Esto los hace más propensos a contagiarse de alguna enfermedad.

Esto aplica no sólo para las madres, también para quien sea que tenga contacto con tu bebé. Para hacerlo mucho más seguro, puedes tener una botella de gel antibacterial en la habitación de tu hijo, así nadie olvidará desinfectarse.

Ropa

Esto puede ser confuso para las mamás primerizas. A veces no sabemos qué tanto abrigar al bebé, sobretodo en épocas de calor. Pero poco a poco irás descubriendo la mejor manera de hacerlo.

Lo más recomendable es que el bebé se mantenga bien abrigado durante los primeros días. El útero materno tiene una temperatura más alta en comparación con el exterior.

Es normal que el recién nacido tarde en acostumbrarse a la temperatura ambiente, por lo que ayudarlo con suetéres o cobijas será beneficioso. Aquí puedes conocer cuáles son las principales prendas de ropa que necesitará tu bebé, para que las adquieras con tiempo.

Pero tampoco hay que abrigarlo en exceso. Bastará ponerle una cobija delgada en los tiempos de calor y una más gruesa en el otoño y el invierno. Lo mejor es identificar el cuarto más cálido de la casa y adaptarlo como la habitación de tu pequeño.

La hora del baño

Aunque parezca raro, los bebés también sudan, por lo que es importante bañarlos constantemente. El primer baño debe ser cuando el pediatra lo recomiende.

Lo ideal es hacerlo en un lugar cálido y siempre en una tina especial para el pequeñín. Las más adecuadas son aquellas que tienen su propio respaldo o asiento, así tendrás las manos libres.

La temperatura del agua no debe ser fría ni extremadamente caliente. Entre 34 ºC y 37 ºC será una temperatura agradable y adecuada para que el bebé se sienta cómodo.

Se recomienda bañar al recién nacido cada dos o tres días. Conforme vaya creciendo el baño debe ser más constante, hasta que llegue a ducharse diario.

El baño suele ser un momento muy agradable para el pequeño. Lo relaja y tranquiliza, por lo que es probable que tome una siesta después de ello. Algunos incluso se quedan dormidos mientras los secas o vistes, así que no te sorprendas si esto sucede.

Es muy importante utilizar productos de limpieza especiales para bebés. Entre menos químicos tengan, será mejor. Recuerda que la piel de los bebés es mucho más sensible.

Otra cosa muy importante es la limpieza de las orejas. Puedes hacerlo con un poco de algodón o una toallita húmeda, o a la misma hora del baño. Es muy importante que lo hagas únicamente en el exterior, no introduzcas nada dentro del oído del bebé, ya que puedes lastimarlo.

También se debe proteger el cordón umbilical del bebé, el cual se caerá después de unos días de su nacimiento. Es importante limpiarlo con una solución estéril y mantener el área siempre seca. Algunas personas prefieren mantenerlo vendado o sujeto con cinta especial para heridas. Este paso debe seguirse según las indicaciones del médico.

La hora de dormir

Los bebés recién nacidos duermen la mayor parte del día, alrededor de 16 horas. Esto es totalmente normal. Suelen hacerlo por períodos de entre 2 y 4 horas seguidas.

Para ayudarlo a conciliar el sueño, puedes arrullarlo de manera suave, sin agitarlo bruscamente. Algunas personas recomiendan envolverlo con una cobija, de esta manera no se asustará con sus propios movimientos y no se despertará por lo mismo.

Es completamente normal que los bebés se despierten durante la noche. Lo hacen principalmente para alimentarse o cuando tienen alguna molestia, como el pañal sucio.

Si has decidido dormirlo en una habitación aparte, puedes ayudarte de un monitor para escuchar cuando necesite algo y vigilar su sueño, sin tener que levantarte a cada minuto.

Es vital que el bebé duerma poca arriba, de esta manera se evita la llamada muerte de cuna o muerte súbita del lactante. Tampoco debe colocarse en su cuna una almohada, peluches, ni cobijas excesivamente grandes.

Para ayudar a que el sueño del bebé durante la noche sea más constante que en el día, se debe preparar el ambiente. Lo mejor es colocarlo en una habitación con poco o nada de ruido y dejarle una luz muy tenue.

Las uñas

Este sea quizá uno de los momentos más aterradores para las mamás primerizas, pero no hay por qué alarmarse. No existe un tiempo determinado para cortar las uñas de los bebés, simplemente debemos identificar cuando están demasiado largas.

Se debe hacer cuando el bebé está tranquilo o durmiendo, de esta manera evitaremos un corte por un movimiento inesperado. Debes hacerlo con una lima pequeña o unas tijeras de punta redonda. Hay cortauñas diseñados para bebés, por lo que es preferible evitar los que son para manos más grandes.

Es muy importante cortar las uñas de manos y pies. De esta manera se evitará que el bebé tenga la piel lastimada y a la vez impedirá que se rasguñe por accidente.

Cambio de pañal

Los recién nacidos suelen necesitar más cambios de pañal que los bebés de mayor edad. Esto se debe a que su sistema digestivo es aún pequeño, poco a poco se irá regularizando.

No se le debe colocar un pañal que no corresponda a su etapa, pues esto puede causar rozaduras. El talco y las toallitas húmedas siempre deben estar a la mano.

Es importante limpiar la suciedad de arriba hacia abajo. Es decir, de los genitales al ano. Esto evitará que algún resto se quede el área genital y provoque una infección.

Para ayudar a tu economía y al medio ambiente, puedes optar por pañales de tela. Hay para cada etapa y sólo deben lavarse después de cada uso. Esto también ayudará a que sufra menos rozaduras.

Para evitar irritación a causa de las toallitas, puedes lavar el área una vez al día con agua y jabón. Sólo asegúrate de secar bien el área. Esto mantendrá más limpio al bebé.

Cuidado de la piel

Cómo ya mencionamos, la piel de los bebés es mucho más sensible que la de un niño o un adulto.Por esta razón, requiere de productos especiales.

Sólo deben usarse aquellos indicados para esta etapa. No te alarmes si la piel parece tener descamaciones o enrojecimiento, es normal durante los primeros días después del parto.

No olvides humectar bien la piel de tu bebé. Lo ideal es hacerlo de una a dos veces al día y después del baño. Debes hacerlo con productos que no tengan demasiados químicos y deben ser libres de fragancias.

Si tú y tu bebé planean salir de la casa, deben usar protector solar. Un bebé puede sufrir quemaduras con exponerse tan sólo 10 minutos al sol, incluso si está nublado. De ser posible, ponle un sombrero de ala ancha para evitar que el sol le dé directo en su rostro.

La ropa del bebé también puede llegar a irritar su piel. Por eso es importante lavarla aparte de la ropa de los otros miembros de la familia. Usa un detergente suave, entre menos químicos mejor. Toda la ropa y accesorios de cama que el bebé use, deben estar completamente limpios.

Si tuviste un niño y fue circuncidado, también debes proteger sus genitales. Lava el área con agua y jabón neutro. Coloca una gasa o cualquier otro material de curación que el pediatra recomiende. Si tu hijo no tuvo este procedimiento, debes lavar el pene al igual con agua y jabón neutro. No intentes mover el prepucio hacia atrás.

Alimentación

La leche materna es el mejor alimento para un recién nacido y cualquier bebé. Contiene muchos nutrientes y vitaminas que le ayudarán en su desarrollo.

También le ayudarán a fortalecer su sistema inmunológico. Pero no siempre es posible para la madre amamantar al bebé. Afortunadamente, existen las leches de fórmula que le brindarán los nutrientes que requiere.

Los bebés recién nacidos no necesitan de agua, jugos ni otros líquidos. Tampoco pueden ingerir otros alimentos. La dieta comenzará a cambiar hasta los 6 meses de edad, pero todo debe ser asesorado por un médico pediatra.

La mayoría de los recién nacidos necesitan alimentarse de 8 a 12 veces al día. Como ya dijimos, su sistema digestivo es aún pequeño y no puede almacenar lo mismo que un bebé mayor. Por lo tanto, necesitará comer constantemente.

El bebé te indicará cuando tenga hambre. Antes de que aparezca el llanto, puedes darte cuenta de otras señales, como que se lleve las manos a la boca, se chupe los dedos o se agarre los labios.

No olvides hacerlo eructar después de que tome su leche (materna o en fórmula). De esta manera ayudarás a que saque el aire que pudo haber ingerido y evitarás los temidos cólicos.

Durante la lactancia, es muy común manchar tu ropa esporádicamente. Para evitar esto y el dolor de senos, puedes extraer tu leche a un biberón y alimentar al bebé más tarde con este instrumento.

El cabello

Los recién nacidos suelen tener muy poco pelo al momento de llegar al mundo. También es común que se caiga durante los primeros meses.

No es nada raro que el bebé quede casi calvo luego de un par de meses de nacido. Tranquila, poco a poco le irá creciendo más cabello.

En cuanto a su primer corte de cabello, es solo una cuestión de estética. Es necesario cortarlo si una parte del pelo llega hasta sus ojos y le estorba, pero es muy poco común que esto pase. Algunas creencias dicen que raparlos ayudará a que le crezca el cabello más fuerte, pero no hay evidencia científica de esto.

Todo depende de la decisión de los padres. Pero no es nada recomendable usar máquinas de afeitar con recién nacidos o niños pequeños. Lo mejor es recortar el pelo con tijeras de punta redonda.

Visitas al médico

El médico pediatra es el que mejor conoce el organismo de tu bebé y lo que mejor le funciona. Durante el primer año de vida, se debe llevar a revisión al bebé por lo menos una vez al mes.

De esta manera, el médico podrá evaluar el desarrollo de tu bebé y darte una retroalimentación sobre los cuidados de tu pequeño. No importa si tu bebé luce bien, las revisiones son esenciales para mantenerlo sano.

Si notas que tu bebé presenta algún síntoma extraño, no acudas a remedios naturales o consejos de alguien más. Lo mejor es llamar al pediatra y agendar una cita para seguir sus recomendaciones.

Lo recomendable es elegir a un médico que te inspire confianza, para que sea el encargado de darle seguimiento a la salud de tu bebé. No es buena idea llevarlo con médicos diferentes, pues no tendrán una noción clara de su crecimiento (a menos que busques una segunda opción o el médico anterior no te convenza). Es indispensable que sea un médico pediatra, ya que son los especialistas en la salud de los más pequeños.

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