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14 primeras veces que todas las mamás primerizas temen y cómo superarlas con éxito

Publicado 1 Nov 2018 – 11:05 AM EDT | Actualizado 1 Nov 2018 – 11:05 AM EDT
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La llegada de un bebé es uno de los acontecimientos más importantes para una familia. Además de estar emcionadas, todas las mamás se enfrentan a momentos que pueden ser atemorizantes: el primer baño, los primeros cólicos, la lactancia, etc.

Aunque esas "primeras veces" puedan ponerte un poco nerviosa, estos tips son todo lo que necesitarás los primeros meses de vida de tu bebé.

#1 Cordón umbilical

La primera vez que limpies esta área lo tienes que hacer con una gasa o hisopo y alcohol. Algunos especialistas aconsejan usar un día alcohol y otro día sólo agua. Dependerá de su pediatra.

Repite el proceso cada vez que cambies el pañal del bebé. Lo más importante durante la limpieza es que siempre quede seco, así se caerá más rápido. Suele tardar unos 15 días en desprenderse solo. Recuerda, tú no debes hacer nada para retirarlo.

Haz el proceso tranquila. El cordón no tiene terminaciones nerviosas, entonces el bebé no sentirá nada. Si se infecta, ¡sí sentirá dolor! Es lo que principal que hay que evitar, así que si notas cambio de coloración, mal olor o supuración deberás acudir al pediatra.

#2 Cambio de pañales

El primero lo harás cuando aún estés en el hospital. La enfermera te ayudará, así que tranquila; pero para que tengas una idea deberás usar algodón embebido en óleo calcáreo.

¡No te asustes! Las primeras deposiciones son negras y viscosas porque el bebé está eliminando líquido amniótico, mucosidad, células de la piel y cosas que ingirió en el útero. Esta popo es conocida como meconio.

Recuerda que si tienes una niña, no debes limpiarla de abajo hacia arriba para que las bacterias no vayan hacia la zona vaginal.

Cuando estés en tu hogar, ten en cuenta la temperatura del cuarto antes de quitarle la ropa al bebé. Otro tip: no es recomendable usar toallitas húmedas diariamente, porque puede irritar la piel del recién nacido.

#3 Llanto

Antes se creía que nada más los bebés sanos lloraban por sí solos en el parto, ¡eso es un mito! No es esencial que llore solo, pero sí es completamente normal.

¿Qué significa ese llanto? Hay teorías que dicen que se debe al estrés del parto, pero en la mayoría de los casos es un simple reflejo por del primer uso de las cuerdas vocales. ¡Tu tranquila!

#4 Baño

Una vez que se cae el cordón umbilical, puedes bañar a tu bebé por primera vez. Usa agua y, si quieres, jabón neutro con baja acidez y no perfumado, para quitarle los restos de sustancias grasas de la piel.

Muchos padres quieren grabar este lindo momento, pero es probable que el bebé llore. Ten en cuenta que es una sensación que jamás ha experimentado en su vida. Así que no será un video muy agradable de ver después.

A la hora de secarlo, hazlo con mucho cuidado. Procura no dejar zonas húmedas para que no aparezcan hongos ni se irrite la delicada piel del recién nacido.

#5 Sonidos

Los primeros sonidos que hace un bebé son tan sólo gorjeos y balbuceos. Lo más importante es que se los respondas, aunque no sean palabras concretas ni entiendas qué significan.

¿Cómo? Háblale, sonríele y aliéntalo a seguir hablando. Puedes hacerle mimos mientras balbucea para que entienda que esa acción conlleva a una reacción positiva. Tu voz lo estimulará a seguir emitiendo sonidos.

¿Y cuándo dirá «ajo»? Paciencia, alrededor del tercer y cuarto mes, es probable que tu bebé logre unir las vocales A y O con la consonante J. Pero si no lo hace no significa que no vaya poder hablar después. Sigue estimulándolo a vocalizar.

#6 Cólicos

Una de las razones del llanto del recién nacido, después de haber comido, son los cólicos. Para calmarlo, lo aconsejable es masajear su pancita, abrazarlo y poner música suave.

¿Por qué se producen? Suelen surgir porque todavía no saben bien cómo succionar y les ingresa aire al sistema digestivo.

Si no puedes dar leche materna y desde el día uno tu bebé usa biberón, también puede padecer cólicos. Pero, en este caso, si la tetina esta siempre llena de leche, será un tema solucionado.

#7 Vacunas

Los bebés reciben la primera dosis de la vacuna de la Hepatitis B dentro de las 12 horas posteriores al parto. Por supuesto, la inyección le provocará dolor y molestias.

Algunas veces, como consecuencia, pueden tener unas décimas de fiebre o sentir dolor que lo podrá más molesto y quejoso. ¿La mejor forma de consolarlo? ¡Amamantarlo!

Dentro de los seis meses de vida, el pequeño recibirá otras 3 o 4 inyecciones. Estas completan la serie y la protección de tu bebé.

#8 Lactancia materna

Nadie nace sabiendo amamantar, por eso debes tomártelo por lo que es: un aprendizaje. Si tu cuerpo lo permite, aprovecha la primera leche llamada calostro que ayuda a proteger al bebé contra las infecciones.

Ten en cuenta que el pequeñín también debe aprender a succionar, así que ten paciencia. Algunos aprenden rápido, otros tardan más y beben a sorbos. Siempre puedes pedirle ayuda y consejos a tu enfermera o tu médico.

La posición también es importante. Aunque dependerá mucho de cada madre y bebé, es bueno que puedas mirarlo a los ojos, alinear la cabecita con su cuerpo, que haya contacto corporal y que el labio inferior del bebé quede por fuera para que succione mejor.

Para ti también hay trucos. Puedes sujetarte el pecho con la mano abierta, para que el bebé se prenda al pezón con más facilidad. Coloca el pulgar por arriba de la areola y los otros dedos por debajo, así la leche saldrá mejor.

A tener en cuenta: es importante que siempre tengas una botella de agua a mano, porque amamantar da mucha, mucha sed.

#9 Sarpullido

¿La piel de tu bebé se llenó de pequeños bultos o ampollas? Este sarpullido puede ser causado por varios factores, pero los más comunes en las primeras semanas de vida son cuatro.

También llamado fiebre miliar o sarpullido estival, estos puntitos que suelen ser rojos aparecen por el calor. Evita ponerle varias capas de ropa y procura que la temperatura del ambiente sea templada.

Cuando la piel del bebé se deshidrata o se irrita, suele picarle mucho al pequeño. Esto se llama dermatitis atópica y se presenta en mejillas, pliegues del cuello, detrás de las rodilla u orejas, o en los codos.

Si este mismo problema se presenta en las cejas, el cuero cabelludo o en la nariz, se llama dermatitis seborreica. Ambos se curan con cremas especiales para bebés.

Otra opción es la pustulosis neonatal o acné neonatal. Es un sarpullido parecido al acné que conoces, pero que se origina por las hormonas maternas que se han transferido al bebé.

Puede que el sarpullido también sea un tipo de alergia, la reacción a un medicamento o una infección. En cualquier caso, deberás consultarlo con su médico. No suele ser una visita de urgencia, salvo que esté acompañado de fiebre o que el bebé no deje de llorar.

#10 Fiebre

La fiebre es un signo de alerta, ya que se produce como un mecanismo de defensa del cuerpo frente a agentes externos. Siempre terminan en una consulta al pediatra pero, antes de pienses lo peor, es importante que conozcas algunas causas de fácil cura que son muy normales.

Cuando un bebé presenta un sarpullido rosado que no le pica, acompañado de fiebre de hasta 40 grados, entonces seguro padece roséola o exantema. No debes alarmarte, a pesar de que es una infección benigna y que se cura con facilidad.

También la deshidratación puede provocar un poco de fiebre, así como el exceso de abrigo.

¿Sabes que al organismo de tu bebé le lleva un tiempo madurar? Por eso, en ese aprendizaje, a veces no regula bien la temperatura y ésta sube unos grados.

Si tu bebé ha recibido una medicación, la fiebre puede producirse como consecuencia. Como dice en el ítem de las vacunas, también es una reacción a esas aplicaciones.

#11 Paspadura

A veces las pompis del bebé se llenan de granitos rojos o se ponen rosadas y notarás que llora, sobre todo cuando le pasas el óleo calcáreo. ¿De donde viene? Probablemente sea una dermatitis del pañal, popularmente llamada paspadura, que se produce por el roce.

Es muy común en los bebés y puede incluso producir hinchazón y color en la zona. En este caso, lo aconsejable es usar una crema especial para tratar esta irritación. Pregunta al pediatra cuál es la más recomendable para tu bebé.

Para evitar estas rozaduras, lo ideal es cambiar el pañal más seguido para que la suciedad y la humedad no permanezcan en contacto con la piel del recién nacido.

#12 Mordida de pezón

Si das de amamantar, es muy probable que en algún momento termines con el pezón mordido. ¿Cómo se cura la herida? Hay que limpiarla en profundidad, de 2 a 5 veces al día, con agua y jabón neutro. Luego, sécala bien con un papel absorbente.

Atención: no uses una toalla, porque puede tener bacterias. Lo normal es que la herida se cure después de 5 o 7 días.

Debes tener paciencia con la curación, porque es una zona delicada, húmeda y caliente que el bebé presiona constantemente.

También es muy importante que estés atenta, pues se puede infectar con mucha facilidad por la humedad, las bacterias de la saliva del bebé y de los restos de alimentos que ya esté consumiendo el pequeño.

#13 Rotación

Rodar sobre sí mismo es un movimiento muy importante. ¿Ya lo hizo por primera vez? ¡Buenísimo! Significa que la evolución óseo muscular de tu bebé va por buen camino.

Este avance suele darse entre el cuarto y sexto mes. ¿Qué ganará el bebé? Autonomía, conocer mejor su cuerpo, estabilidad y estimular el resto de tus sentidos.

Para estimular su coordinación ¡ayúdalo! Acuéstate con el bebé en tu cama, colócalo tumbado boca arriba sobre una colchoneta e inclínala para que entienda que puede hacer el movimiento solo.

Esto es de gran ayuda, porque a partir de este avance empezará a reptar y gatear, y posteriormente dará sus primeros pasos.

#14 Estornudos

Un estornudo no siempre significa una enfermedad. Suele ser un movimiento automático que se produce frente al polvo, al moho o la pelusa de la ropa.

Las vías respiratorias de los bebés son estrechas y, como suelen producir mucho moco durante los primero veces de vida, los estornudos son frecuentes porque las liberan. Obviamente, frente a las dudas, consulta a tu médico.

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