null: nullpx
Belleza

La sorpresa de amanecer con un nuevo grano en la cara

Te despiertas de buen humor y todo va bien hasta el momento que te paras frente al espejo y descubres que durante la noche creció un grano gigante en tu cara, en ese momento es cuando tienes que decidir hasta dónde permitirás que esto te arruine el día.
13 Jul 2016 – 5:22 PM EDT

Medio dormida me paro de la cama para apagar el despertador, en ese instante empiezo a pensar en todo lo que debo hacer durante el día. Al verme al frente al espejo y descubro justo antes de meterme a la regadera que lo que antes de dormir era un incipiente granito, a lo largo de la noche se transformó en un horroroso y enorme acné. Por más que intento ser congruente con los consejos que doy como editora de belleza, no consigo alejar las manos de mi cara. ¿Es en serio? ¿Este tipo de problemas de la piel me perseguirán todos los días de mi vida? Tal parece que sí.


Recuerdo mis años de pubertad. En ellos probé todos los remedios de esa época, por supuesto usé las famosas toallitas de Clearasil y todo tipo de cremas que esa y otras marcas ofrecían para "secar los barritos". También fui de las que siguió disciplinadamente los tres pasos de Clinique, use el jabón facial, la loción clarificante y también la crema hidratante.

Sé que hasta cierto punto se considera normal padecer estas imperfecciones en la adolescencia, pero ¿qué pasa cuando eres un adulto y sigues sufriendo por ese tema? Desde que tengo 15 años hasta hoy he visitado a un sinfín de dermatólogos. Justo la semana pasada fui con el que considero el mejor doctor, por lo que durante estos días he sido la más disciplinada: no he dejado de aplicarme las cremas como él me lo indicó. Además, tomo puntualmente el medicamento que me recetó para mi problema de la rosácea —otra de las gracias de mi piel—, un tipo de enfermedad que es controlable pero no curable. Pero todo lo que yo haga claramente no le importa en lo más mínimo al grano hoy me tortura.


Me meto a bañar y aunque intento dejar de pensar en ese espantoso brote, me arrepiento de no haber empacado en mi estuche de maquillaje el te a tree oil. Desde que descubrí este aceite lo aplico con ayuda de un hisopo húmedo sobre el grano. He visto que sus resultados son los más efectivos para tratar y secar el brote. Lamentablemente, no consideré que este aceite sería necesario durante mi viaje.

Mientras me sigo bañando, me distraigo y logró dejar de pensar en los problemas de mi piel. Mi mente empieza a divagar, ya estoy planeando la entrevista que debo hacer esta noche y sigo pensando en el tema que me trajo a Miami, la gala del Premio Juventud del próximo jueves.


Salgo de la ducha, me visto y de nuevo me enfrento con mi imagen en el espejo. Pero esta vez, lo hago desde otro punto de vista: en lugar de quejarme por la jugada de mis hormonas, intento mirar con otros ojos a ese brote. Me guste o no será mi compañero durante el día. Por supuesto, intentaré aplicar todos mis conocimientos de maquillaje para lograr camuflajear el grano. Sin embargo, sé que por más que lo cubra se verá. En ese momento reflexiono y recuerdo lo poco importante que es un grano. Por lo que decido poner atención en las cosas verdaderamente importantes en mi vida. Qué más da que tenga uno o dos granos, a eso no debo darle tanta importancia. Sí, yo, porque soy a la única a la que le preocupa el tema del grano.



Creo que muchas veces nosotros mismos somos nuestros peores jueces, que nos criticamos como nunca criticaríamos a una amiga.

Por eso, si tú alguna vez te has juzgado duramente o te has preocupado de más por un tema como este, no dejes que eso sea lo que rija tu día. Si no te gusta cómo se ve el grano evita mirarte al espejo, así tu mente no recordará tanto su presencia. No le dediques tantos pensamientos y mejor ocúpate en temas más relevantes: trabaja, estudia, comparte momentos con los demás, busca hacer algo positivo con tu día.

Si yo logro aplicar todos estos consejos estoy segura de que hoy por la noche, cuando recuerde todo lo que pasó durante el día, no le daré a ese grano la misma importancia que le he dado hasta ahora.


RELACIONADOS:Belleza
Publicidad