Imagina una cena al aire libre en la noche, un bello jardín, un estanque con plantas acuáticas, y unas velas encendidas flotando en la superficie. ¿No es una idea inspiradora? Con esta imagen en mente comencé a hacer estas velas flotantes y como hace frío (y no tengo estanque) hice con ellas un centro de mesa para decorar mi sala.
Arte en casa con Shimi: velas flotantes florales
Esta semana en Arte en casa con Shimi los invito a ver cómo se hacen estas florcitas que se encienden y flotan, con la técnica de modelado en parafina.
Materiales:
Parafina
Estearina
Colorante para velas rojo
Pabilo
Desmoldante
Tijeras
Plato llano
Cúter
Secador de cabello
Paso a paso:
Comencé calentando la parafina a baño María y agregándole estearina y un chorrito de colorante rojo. Pasé desmoldante por un plato llano, volqué la parafina y esperé que se solidificara un poco.
Para saber el momento justo cuando calar las formas debemos tocar la superficie de la parafina y cuando notamos que tiene la consistencia de una masa, cortamos, con cuchillo o molde. Yo corté con un cúter la forma de un pétalo y lo envolví alrededor de un trocito de pabilo.
Luego corté otra forma de pétalo y la adherí sobre la forma anterior. Como la parafina no estaba solidificada del todo, fue sencillo modelarla con las manos y luego pegarla sobre la florcita ya seca.

En este paso se pueden colocar las manos sobre un secador de cabello encendido, para que no se endurezca la parafina mientras la estamos modelando. Si hacemos la forma rápidamente no es necesario, pero es bueno tenerlo apagado sobre la mesa para poder usarlo si lo necesitamos.
De la misma forma seguí cortando pétalos y fui montándolos unos sobre otros.
Como verán, hice varias flores en tonos de rosado. Simplemente fui agregando al recipiente en el que se calentaba la parafina más colorante o pequeños bloques de parafina sin color con estearina.
Y de esta manera, pronto estuvieron listas las velas flotantes florales.
Luego vino la mejor parte, que fue armar el conjunto.
Salí al bosque a buscar un estanque, teniendo en mente que el complemento ideal sería una pequeña ramita de planta acuática. Pensando en no depredar, o hacer el menor daño posible a la planta, saqué unas ramitas con raíces (y agua del estanque, para intentar que sobrevivan) y algunas piedras, para armar en casa el centro de mesa.
Y aquí están las velas flotantes florales en mi estanque interior. A decir verdad, ¡me dio pena encenderlas!
Espero que les haya gustado este trabajo, a mí me pareció muy divertido y seguramente voy a hacer más velas con formas, pues esta técnica artesanal tiene mucho potencial para hacer diferentes variaciones.
Sólo se necesita un poco de práctica para saber cuándo calar la parafina para poder modelarla con las manos sin problemas. Pero no se preocupen, pues pueden volver a calentarla y repetir el proceso, sin perder el material. Y al segundo intento, sabrán exactamente en qué momento se puede cortar y modelar.
¡Suerte con el trabajo y hasta la próxima columna de Arte en casa con Shimi!





