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Marjorie de Sousa afirma que Julián Gil no tiene "los pantalones" para hablar con ella cara a cara

La actriz venezolana lanzó una serie de acusaciones contra el padre de su hijo, Matías Gregorio, al intentar justificar lo ocurrido el pasado sábado, cuando se le impidió a Julián Gil tomarse una foto con el menor.

Visiblemente afectada por los hechos del pasado sábado, cuando las cámaras de televisión captaron el momento en que al galán argentino Julián Gil se le impidió tomarse una foto con su hijo, Matías Gregorio, este lunes, la madre del niño, Marjorie de Sousa, intentó explicar lo ocurrido al tiempo que aprovechó para desafiar al padre del menor para que tenga "los pantalones" de hablarle directamente.

"No entiendo para qué haces este show, no entiendo... ¿Tú quieres una foto con nuestro hijo? Me puedes llamar. Vives en la esquina de mi casa. Tú puedes subir las veces que quieras. Llámame tú. No te has dignado un solo día en llamarme a ver siquiera como está el niño", dijo De Sousa en entrevista con 'Un nuevo día'.

Identificó al hombre que el pasado sábado le impidió la foto a Julián Gil como Rodrigo Cabazos, "un gran amigo de la familia desde hace muchos años". Es quien ha estado junto a la actriz en momentos dramáticos de su existencia como cuando le ha tocado "correr con mi hijo con fiebre o cuando no se consigue una leche, porque al niño le han cambiado la leche más de 10 veces y esta persona ha hecho hasta dos horas de camino para buscarle un pote de leche a mi hijo y ayudarme", dijo sobre el individuo que también trabaja como su estilista.

La actriz venezolana de 37 años insistió en que por ley está obligada a llevar al niño al centro de convivencia para que se encuentre con Julián Gil, mientras un juez no determine lo contrario. Le molesta que la juzguen y que la gente no entienda que "si yo no llevo a mi hijo me lo quitan. Si no llevo a mi bebé, yo pierdo la custodia de mi hijo".


Cuando ella no puede llevarlo, porque tiene que trabajar fuera de México, entonces lo lleva su mamá, María Gloria Rivas. Sin embargo, ambas se quedan en el carro, esperando, mientras que Rodrigo o alguna de las enfermeras del pequeño, "Vicky o Marisol", entran a Matías al centro y esperan. Lo hacen así para evitar "el estrés" que se genera cuando ellas se bajan con el niño y algunos reporteros, en busca de una declaración, insisten en acercárseles. "El niño se queda como impactado y a mí no me gusta", consignó.

De Sousa no sabe por qué, si Julián Gil había advertido en enero que jamás volvería a pisar el centro de convivencia, sí lo hizo el pasado sábado. "No lo sé... Un día dice una cosa, al otro día dice otra, otro día dice otra..." Lo que sí le molestó fue que al salir intentara quitarle el niño a Rodrigo de los brazos. "¿Por qué haces esto? ¿Por qué necesitas de las cámaras, por qué necesitas el escándalo?", preguntó al actor con el que en el 2016 tenía planes de matrimonio.


"Qué casualidad, que este fin de semana, que él decide presentarse después de que dice que nunca más va a regresar se presenta con todos los medios de comunicación, de la manera en que lo vieron... Qué es este juego. aquí el juego es un niño", declaró al borde del llanto. Recordó, además, que cuando "el juez le preguntó a él, en una audiencia, 'cuántas veces quieres ver al niño', le dijo una vez al mes", respuesta que a ella le cayó pesada pues ningún padre, a su juicio, puede establecer una relación de calidad con su hijo en tan poco tiempo.

Aseguró que ella no tiene reparos en que Matías comparta con su papá. "Si quieres estar con el niño, no tengo problemas, Llévate a la enfermera", es su única condición.

Y en una declaración inusual desde que comenzó este proceso, el año pasado, Marjorie de Sousa apuntó que "el terremoto en México (el pasado septiembre) fue algo super fuerte. En mi casa se cayó todo. ¿Tú crees que recibí una llamada del padre de mi hijo para preguntarme si mi hijo estaba bien? Son tantas cosas que yo no digo porque no quiero que al día de mañana Matías se presente y vea todo esto. Es absurdo, es burdo". No fue el único resentimiento que expuso pues recordó que "a las dos semanas de yo tener a mi hijo, él decidió hacer un viaje largo y yo me quedé sola".

Por último, la artista hizo hincapié en que la prohibición de publicar imágenes de Matías Gregorio le aplica tanto a ella como a Julián Gil y reconoció que cuando hace algo con el niño lo protege de manera que no se le vea el rostro. Una vez más lamentó no poder viajar con él y recordó que el galán argentino de 48 años no ha querido darle el pasaporte a su hijo.