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5 estremecedoras formas en que los videojuegos nos mantienen adictos

Publicado 13 Feb 2015 – 12:15 PM EST | Actualizado 2 Abr 2018 – 09:15 AM EDT
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Sean videojuegos, juegos de azar o cualquiera de sus variantes, existen dos  tipos de jugadores: los "casuales" y los "hardcore". El primer grupo, basa su comportamiento en la diversión y el disfrute por sí mismo, manteniendo un control por sobre la actividad tanto en el tiempo dedicado, como en la importancia que se le asigna. El segundo grupo, por el contrario, mantiene su apego al juego fundamentado en la competencia, la superación, y la gratificación de ser mejor que otros (o uno mismo)... Algo que implica gran cantidad de tiempo y recursos dedicados al juego, con una prioridad bastante alta.

Y aunque no siempre somos conscientes de nuestra conducta, existen videojuegos que basan su funcionamiento no en "ser divertidos" o "contar una historia", sino en mantener y reforzar esa incipiente adicción, que le reportará a la empresa una mayor cantidad de público, clientes, y en última instancia, dinero. A continuación te contaremos algunas de esas técnicas empleadas para mantenernos pegados al juego, y verás que algunas son bastante más retorcidas cuando te detienes a pensar en ellas...

#5 La caja de Skinner

El tiempo pasa, y los videojuegos ya dejaron de ser "cosa de niños". Ahora, el público es bastante más masivo, maduro, y socialmente amplio. Es por eso que los videojuegos vienen "en varios colores y tamaños", cubriendo varios frentes a la hora de hablar de un público objetivo. No obstante, y aunque no lo parezca, muchos utilizan el mismo sistema: la caja de Skinner.

Se trata de un sistema creado por el psicólogo B. F. Skinner, para investigar y modificar el comportamiento de ratas de laboratorio. Y sí, en el caso de los videojuegos, las " ratas de laboratorio" somos nosotros. Con este método aplicado, los juegos activan mecanismos que inconscientemente nos motivan a realizar tareas que nos recompensan, manteniéndonos haciendo una y otra vez lo mismo, aunque nos aburra, sólo por obtener ese ansiado premio... Que es algo totalmente virtual y efímero.

#4 La codicia programada

Si hablamos del ser humano, podemos decir que se trata de un ser codicioso por naturaleza, y no necesariamente debemos asociarlo al "dinero".

Cada persona siempre intentará mejorar, conseguir valores (independientemente de lo que cada uno considere valioso), y trabajará arduamente para conseguirlo. De esta manera, los videojuegos nos mantienen atados durante horas o días, solamente para subir un nivel, superar una situación, resolver un puzzle, o conseguir materiales para fabricar un arma, equipo, armadura, o lo que sea. Y si lo analizamos objetivamente, estamos "trabajando" para conseguir algo virtual. Pero aunque virtual, sigue siendo valioso para nosotros... Solo hasta que aspiramos a algo mejor, por ya haber cumplido nuestra meta, e iniciamos nuevamente el ciclo.

Pero no se trata solamente de tiempo, sino muchas veces también de dinero. Y somos muchos los que llegado el momento, estamos dispuestos a gastar dinero real en algo virtual. ¿Por qué? La codicia programada y la satisfacción de mejorar/avanzar, aunque sea en un mundo virtual.

#3 La aleatoriedad intencionada

El azar continúa jugando un papel importante en todo esto, incluso cuando somos conscientes. Y bueno, por algo existen los casinos...

Se trata de un mecanismo donde conocemos el premio a obtener, y también sabemos cómo conseguirlo. Sin embargo, no sabemos cuándo lo conseguiremos. Lo único que podemos hacer es repetir el proceso una y otra vez, esperando que esa sea la última, y en la que nos veamos ganadores. Gracias a eso existe el famoso "loot" o "drop" de monstruos, que nos otorga un ítem de mejor calidad y "más valioso" que los normales, obligándonos a matar repetidas veces el mismo monstruo (lo que se llama farmeo o grind) a la espera de tener suerte.

Todo esto no es una simple idea que alguien tuvo y los demás repiten, sino que está estudiado hasta el detalle, asignando porcentajes de probabilidad de obtención, tiempos de espera, limitaciones en la repetición, y demás.

#2 ¿De verdad quieres irte y perderlo todo?

Cuando ya sucumbimos a todo lo anterior, nos vemos hundidos en el binomio esfuerzo-recompensa y ya no es tan molesto. Pero a eso se suma la sensación de, en caso de dejar el juego y pasar a otro (o abandonar el hobby definitivamente) perder todo nuestro tiempo y dinero invertido hasta el momento. Algo que se incrementa con cada día que pasa, y con cada nueva recompensa que obtenemos.

Naturalmente, es fácil abandonar algo que apenas conocemos (un hobby, un trabajo, una pareja, un objeto...). Pero cuando ya forma parte de nuestra vida ( World of Warcraft o Dofus son dos ejemplos de juegos con 10 años de existencia y un futuro prometedor), se nos presenta una lucha interna con la que no siempre es fácil lidiar. Es por eso que los grandes videojuegos nos plantean metas a largo plazo, cosas que solo podrás lograr una vez acabes el juego por enésima vez, o cuando inviertas suficiente tiempo como para tener miedo a abandonar.

La idea detrás de todo esto es que, a mitad del puente, existe la misma distancia para llegar al otro lado que para retroceder.

#1 Exclusividad: "Vivir es gratis. Verte bien implica dinero"

En los inicios de los videojuegos, el pago se hacía al momento de la compra y con ello conseguías la totalidad del mismo. Conforme pasa el tiempo, estamos en la era de los contenidos descargables y los artículos cosméticos. Un método que si bien nos permite jugar gratuitamente, requiere invertir dinero para "sobresalir" y conseguir mejores objetos con los cuales destacar.

Juegos como Los Sims exploran esto de manera clara: lo mejor es crear nuestros personajes y construir la casa. De la misma manera, esto se ve más profundamente en los juegos masivos online, donde millones de personas coinciden en un mundo donde nadie quiere sentirse por debajo de la media, y todos buscan ser diferentes y verse mejor.

Comprar trajes, mascotas, peinados o casas no es algo que necesariamente influya en el juego y rompa el balance (lo que se llama Pay2Win, o "pagar para ganar"), pero suele ser la principal motivación para el gasto de dinero. Por eso, muchos juegos alargan su vida y refuerzan su "esclavización" poniendo a la venta (o como objetivos a mediano plazo dentro del juego) ítems que atraerán a los usuarios, personalizando su personaje según su propio gusto. De todas maneras, todo se reduce al "pago de la exclusividad", algo que forma parte de la sociedad en la que vivimos desde tiempos inmemoriales, y los videojuegos no son ajenos a ello.

Como ves, no todo es "diversión"... Pero los videojuegos seguirán siendo uno de los principales entretenimientos del presente y futuro, y también tienen excelentes beneficios en su uso.

¿Eras consciente de estos implícitos mecanismos en los videojuegos para mantenernos adictos?

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