No es fácil para ninguno de nosotros soltar, desprendernos de una serie que nos acompañó los domingos cuando teníamos resaca, nos acurrucó antes de dormirnos espantando las angustias del siguiente día laboral, nos entusiasmó a mirarla con nuestra pareja (aunque nunca llegáramos a la sincronía perfecta) y avivó nuestra lucha (o guerra...) contra los spoilers en las redes sociales.
10 delicadas etapas por las que pasas cuando estás de duelo por tu serie favorita
Una serie que si bien nos enfurecía cuando no tomaba el rumbo que esperábamos, siempre estaba ahí. Solo teníamos que abrir los ojos, contemplar, dejarnos llevar.
Siempre vivirá en nuestro recuerdo, perfecta, intacta, pero eso no significa que sea fácil superar la pérdida. Lidiemos, entonces, porque es la única forma. Aquellas personas que no tienen la sensibilidad para entender lo sagrada que puede ser la televisión, pueden llegar a burlarse, no entenderán. Pero no debemos bloquear nuestras emociones. Ni contenerlas. Es un tema delicado. Aquí va.
Estas son las etapas que atraviesas cuando estás en duelo televisivo.
1. Retrospectiva

Te tomas un momento para pensar en todos los momentos que compartieron. Ves pasar delante de tus ojos las alegrías, las decisiones creativas que te hicieron proclamar que esta es la serie que estaba cambiando la televisión, la lucha en los Emmys explotando de rabia o de felicidad, aquellas veces que la trama dio un vuelco inesperado y no podías creer que mataran a alguien (aunque se lo mereciera, era un sacrificio necesario y solo después de sacar varias veces el tema en terapia lograste encontrar paz con eso).
2. Retrospectiva parte 2

El golpe es tan fuerte que te pones crítico, quizás hasta demasiado al principio. No logras perdonar ciertas decisiones de los creadores que quizás hubieran podido alargar la experiencia, los culpas de haber acortado la vida de la serie. Notas todas las inconsistencias y asuntos que quedaron inconclusos. Al mismo tiempo, vas agregándole sustancia a tu análisis: no pierdes oportunidad de defender tu pasión y promocionar la serie que te hizo ABRIR LOS OJOS.
3. Angustia
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Sin embargo, has cambiado. Te despiertas, sales de la ducha y te miras al espejo: "¿por qué me siento tan vacío? ¿Qué viene después? ¿Se estancarán las carreras de los actores? ¿Encontrarán algo para hacer?" Hay mucho dolor, muchas preguntas. Pedir comida ya no es lo mismo, ya no tienes excusas para evadir responsabilidades, no sabes qué comentar.
4. Negación
Te invade la esperanza, pero es falsa. Lees rumores de que quizás tu serie sea retomada por otro canal, pero dudas de que algo positivo salga de eso. Te duele no encontrar gente que comparta tu situación, tu pasión. Te duele la gente que no tiene el coraje para sufrir. Buscas.
5. Negociación

Decides volver a probar y elaboras una lista de opciones, otras series prometedoras. Estudias el género, pero ¿cómo pueden querer imitar algo que precisamente redefinió las normas del género, casi inventando uno nuevo?
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6. Desesperación

Estás a punto de cometer una locura. Piensas que quizás haya algún médico o algún tratamiento experimental para borrar de tu memoria los últimos años de tu vida. Volver a empezar... Pero ahí te das cuenta de que es inútil, caerías otra vez en los brazos de esta serie y el proceso empezaría de cero. Estás en un callejón sin salida. Es el punto de quiebre.
7. Enojo

"Nunca tendría que haber terminado y menos así. ¿Por qué no podían hacer una temporada más? ¿Qué les costaba?" Tu indignación te lleva a redactar una carta abierta a los productores y empiezas una campaña en change.org para salvarnos, a la televisión, al mundo, de la apatía.
8. Honras a tu serie

Resignado, lo único que te queda por hacer es comprar cuanto póster, revista y artículo de colección encuentres. Lees las entrevistas hasta de los actores secundarios y te rompe el corazón cuando, un tiempo más tarde, el elenco se reúne para recordar los viejos tiempos.
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9. Honras a tu serie, parte 2

En tu blog, tienes suficiente escrito como para armar una disertación al respecto. Defiendes los valores, la filosofía, el universo creado por tu serie. Impulsas el hecho de que esto debería estudiarse en cualquier Universidad y te preguntas si estás estudiando la carrera correcta, o por lo menos intentas convencer a algún profesor de que esto de alguna forma debería agregarse al programa de estudios. Televisión es conocimiento, conocimiento es poder.
10. Aceptación

Si bien es un tema sensible y sigues buscando gente para debatir distintas teorías, easter eggs, fanfiction, influencias culturales, eres una persona más feliz y más completa gracias a lo que aprendiste. Y lo sabes: ya no eres el mismo. La televisión te salvó.
¿Ya le has abierto tu corazón, tu casa, tu Netflix a una serie que ya no está entre nosotros? Te escuchamos. Tómate tu tiempo.






