En el segmento de las SUV medianas con tres filas de asientos parece existir una carrera por agregar más tecnología, motores más pequeños y sofisticados sistemas de propulsión. La Honda Pilot 2026 también recibe una buena dosis de modernización, pero después de utilizarla durante varios días la versión Elite AWD en Miami, una de sus mayores virtudes terminó siendo algo bastante menos llamativo: lo fácil que resulta convivir con ella.
Honda Pilot Elite 2026: modernizar una SUV familiar sin complicar la fórmula
El Honda Pilot Elite AWD 2026 es un SUV familiar de tres filas que cuenta con un motor V6 de 3.5 litros atmosférico acoplado a una transmisión automática de 10 velocidades y tracción total.

Honda ha actualizado el diseño, incorpora una pantalla de infoentretenimiento considerablemente más grande y ofrece prácticamente toda la tecnología que espera una familia en este nivel de precio. Sin embargo, mantiene controles físicos, un V6 naturalmente aspirado, una transmisión automática convencional y una cabina llena de soluciones que requieren muy poca explicación.
No es una revolución y tampoco pretende serlo. En una categoría donde los compradores probablemente valoran la facilidad de uso tanto como cualquier innovación, esa puede terminar siendo una de las mejores decisiones de Honda.
Una actualización que se nota más por dentro
La Pilot no fue completamente rediseñada para 2026, pero algunos de los cambios atacan directamente áreas que empezaban a mostrar su edad.
El más evidente desde el asiento del conductor es la nueva pantalla central de 12.3 pulgadas. El sistema incorpora Google y resulta rápido e intuitivo, con navegación clara y compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto.
Honda tampoco aprovechó la pantalla más grande como excusa para eliminar todos los controles tradicionales. El volumen todavía tiene su propia perilla y el climatizador conserva botones físicos independientes.
Puede parecer un detalle menor hasta que utilizas el vehículo todos los días. Ajustar la temperatura mientras manejas no debería requerir navegar por diferentes menús, y Honda parece entenderlo.
Frente al conductor encontramos un panel digital de 10.2 pulgadas con diferentes configuraciones para presentar navegación, velocidad y otra información. La manera en que está organizada resulta clara y permite personalizar lo que queremos ver sin complicaciones.

Un V6 que comienza a ser una rareza
Mientras varios competidores han reducido el desplazamiento y recurrido a turbocargadores o algún grado de electrificación, Honda continúa utilizando un V6 naturalmente aspirado de 3.5 litros.
Produce 285 caballos y 262 libras-pie de torque y trabaja exclusivamente con una transmisión automática de 10 velocidades.
La combinación no intenta impresionar con cifras espectaculares. La Pilot necesita aproximadamente 7 segundos para acelerar de 0 a 60 mph y, con 4,678 libras en esta configuración, tampoco estamos hablando de un vehículo particularmente liviano.
Pero durante el uso cotidiano existe una ventaja en la manera predecible y progresiva en que entrega la potencia. No hay que esperar a que aparezca la presión de un turbo y la transmisión convencional hace su trabajo sin convertirse constantemente en protagonista.
El consumo se encuentra entre 19 y 25 mpg. Con un tanque de 18.5 galones, eso representa entre 352 y 463 millas de autonomía.

AWD con una característica que merece más atención
Nuestra Elite estaba equipada con tracción en las cuatro ruedas y el sistema podía enviar hasta el 70% del par motor hacia el eje posterior.
Es una característica interesante porque permite utilizar la distribución de torque no solamente para encontrar tracción, sino también para modificar el comportamiento dinámico de una SUV grande.
La Pilot ofrece además una cantidad considerable de modos: Normal, Sport, Econ, Snow, Trail, Sand y Tow.
En Miami, bajo condiciones normales de manejo, obviamente no existió oportunidad de justificar todos ellos. Lo importante durante esta prueba fue comprobar cómo funciona la Pilot como vehículo familiar de todos los días.
Y en ese sentido cumple muy bien.
La suspensión prioriza la comodidad, la posición de manejo es natural y existe muy buena visibilidad alrededor de la cabina. El volante fue rediseñado y se siente bien en las manos, mientras que la ergonomía general continúa siendo uno de los puntos fuertes de Honda.
No pretende comportarse como una SUV deportiva simplemente porque tenga un modo llamado Sport. Su prioridad está claramente en otro lugar.

La segunda fila esconde uno de sus mejores trucos
Uno de los detalles que mejor resume la filosofía práctica de esta Pilot está en la segunda fila.
Honda instala un asiento central que permite llevar tres pasajeros cuando es necesario. Cuando no lo necesitamos, el respaldo puede plegarse y convertirse en un apoyabrazos con posavasos.
Hasta ahí, nada extraordinario.
Lo interesante es que también podemos retirar completamente ese asiento.
Honda incluso diseñó un compartimiento debajo del piso del área de carga donde podemos guardarlo y asegurarlo. El resultado es que podemos transformar la segunda fila en una configuración similar a dos asientos tipo capitán, dejando un corredor central para facilitar el acceso a la tercera fila, y volver a instalar el asiento cuando necesitemos transportar a una persona adicional.
Es una solución sencilla, pero después de convivir con la Pilot me parece bastante más útil que muchas de las tecnologías que suelen ocupar los titulares.
Una tercera fila que realmente se puede utilizar
Con 200.1 pulgadas de largo, la Pilot es grande, pero todavía mantiene dimensiones razonables para utilizarla diariamente.
Honda aprovechó bastante bien ese espacio.
El acceso a la tercera fila se realiza presionando un botón que libera el asiento de la segunda y permite desplazarlo hacia adelante. La operación es mecánica, pero sencilla y rápida.
Con mis 5 pies 11 pulgadas de estatura, todavía tenía aproximadamente tres dedos entre las rodillas y el asiento de la segunda fila y un par de dedos sobre la cabeza.
Eso no convierte la tercera fila en el lugar donde quisiera pasar seis horas durante un viaje, pero sí demuestra que no está ahí únicamente para completar la ficha técnica.
Los pasajeros cuentan además con su propia salida de aire acondicionado, puerto USB-C, posavasos y ventanas suficientemente grandes para evitar la sensación de estar encerrados.

La segunda fila tampoco fue tratada como una ocurrencia posterior
La segunda fila ofrece buen acolchado, posibilidad de reclinar manualmente los respaldos y bastante espacio vertical. También encontramos climatización independiente, calefacción para los asientos exteriores, puertos USB-C y un tomacorriente convencional.
Otro detalle importante es la ausencia de un gran túnel central en el piso, algo que libera espacio para las piernas y facilita moverse de un lado al otro.
Las puertas son grandes, las ventanas ofrecen buena visibilidad y Honda incorpora cortinas para el sol.
Es precisamente en estas pequeñas decisiones donde la Pilot funciona bien como vehículo familiar. Ninguna es revolucionaria individualmente, pero juntas hacen que la cabina resulte muy fácil de utilizar.
Materiales mejores, pero sin intentar convertirse en premium
La Elite es una de las versiones más costosas de la Pilot y Honda ha mejorado la presentación interior con diferentes texturas, superficies acolchadas y algunos acabados decorativos.
Los puntos que tocamos constantemente se sienten bien y los asientos delanteros son cómodos, con ajustes eléctricos, soporte lumbar y dos memorias para el conductor. También encontramos calefacción y ventilación, volante calefactable, cargador inalámbrico y un enorme techo panorámico.
No confundamos, sin embargo, una Pilot Elite con una SUV de lujo.
En las filas posteriores siguen apareciendo bastantes plásticos rígidos y algunos detalles podrían sentirse más especiales considerando que nuestra versión supera los $55,000.
No me parece necesariamente un problema en un vehículo pensado para transportar niños, equipaje y todo lo que acompaña la vida familiar, pero la diferencia frente al segmento premium continúa siendo evidente.

Mucho espacio para equipaje
Detrás de la tercera fila encontramos 18.6 pies cúbicos de capacidad. Al plegarla, el espacio aumenta hasta
48.5 pies cúbicos y, cuando abatimos también la segunda fila, la Pilot ofrece aproximadamente 86.5 pies cúbicos.
Además del volumen disponible, Honda aprovecha el piso para crear almacenamiento adicional, incluyendo el compartimiento donde podemos guardar el asiento central desmontable.
La compuerta posterior eléctrica incorpora además una función que detecta cuando nos alejamos y puede cerrarse automáticamente.
Y debajo del vehículo todavía encontramos algo que agradezco ver: una rueda de repuesto temporal.
Puede remolcar hasta 5,000 libras
La configuración AWD también permite remolcar hasta 5,000 libras, suficiente para ampliar considerablemente lo que una familia puede hacer con la Pilot durante vacaciones o fines de semana.
La distancia con el piso es de 7.3 pulgadas y Honda ofrece modos específicos para arena y terrenos de baja adherencia, aunque no evaluamos esas capacidades durante esta prueba.
Nuestra experiencia se realizó bajo condiciones normales en Miami y, por lo tanto, prefiero no sacar conclusiones sobre su comportamiento fuera del pavimento basándome simplemente en la existencia de esos sistemas.

El exterior también cambia para 2026
Honda modificó principalmente el frente de la Pilot, donde encontramos una parrilla más grande y formas considerablemente más rectas que le dan una apariencia más robusta.
Hay cierta similitud familiar con la Ridgeline, especialmente por la forma cuadrada del frente.
La iluminación principal continúa utilizando unidades delgadas, mientras que las luces antiniebla están discretamente integradas en la parte inferior. En la Elite, además, aparece una pieza cromada que conecta visualmente los extremos del frente.
Todas las Pilot 2026 incorporan barras de techo de serie y nuestra Elite utiliza nuevas ruedas de aleación de 20 pulgadas con neumáticos 255/50.
Hay decisiones que me convencen menos. Los plásticos oscuros alrededor de los guardafangos le quitan algo de presencia premium a esta versión tope de gama, y los elementos que simulan salidas de escape en la parte trasera son completamente innecesarios.
También resulta curioso encontrar todavía bombillos incandescentes en parte del sistema de iluminación posterior cuando buena parte del resto del vehículo ya utiliza LED.
Ninguno de estos detalles afecta cómo funciona la Pilot, pero por más de $55,000 esperaba un poco más de atención en esas áreas.
Tecnología suficiente sin convertirla en protagonista
La Elite incorpora cámara de visión periférica, sensores, control de crucero adaptativo y diferentes sistemas de asistencia al conductor.
También ofrece head-up display, y Honda encontró una solución interesante para controlar su altura y el brillo del panel desde los botones del volante, evitando llenar la zona izquierda del tablero con más interruptores.
Hay una ausencia que sí me sorprendió: el espejo retrovisor interior no puede convertirse en una pantalla conectada a la cámara posterior.
En una SUV de tres filas, especialmente cuando llevamos pasajeros o carga que puede bloquear la visión hacia atrás, habría sido una incorporación útil.
Aun así, la tecnología disponible cumple con prácticamente todo lo que uno espera de una SUV familiar moderna y, más importante, no exige un período de aprendizaje para utilizarla.
¿Cuánto cuesta la Honda Pilot 2026?
La gama comienza con la Pilot Sport en $43,900. La EX-L cuesta $46,200, mientras que TrailSport sube a $52,100 y Touring a $52,800.
La Elite que probamos comienza en $55,200 y la Black Edition encabeza la familia en $56,700.
Eso coloca a la Pilot frente a una competencia particularmente fuerte. Mazda CX-90, Kia Telluride, Toyota Grand Highlander, Hyundai Palisade, Chevrolet Traverse, GMC Acadia, Ford Explorer y Dodge Durango ofrecen interpretaciones diferentes de la misma fórmula de tres filas.
Y $55,000 ya es suficiente dinero como para que pequeños detalles empiecen a importar.
Veredicto
Después de utilizar la Honda Pilot Elite 2026 como vehículo de uso diario en Miami, lo que más me gustó no fue una cifra de potencia, una pantalla ni alguno de sus siete modos de manejo.
Fue lo bien resuelta que está como herramienta familiar.
La posibilidad de retirar y almacenar el asiento central de la segunda fila, una tercera fila realmente utilizable, numerosos controles físicos, buen espacio de carga y una cabina que prácticamente no requiere explicaciones son cosas que probablemente terminemos apreciando más después de varios años de propiedad que durante una prueba de manejo de 20 minutos.
Eso no significa que sea perfecta. Su comportamiento dinámico no destaca particularmente frente a sus rivales, algunos acabados podrían ser mejores considerando el precio, y hay detalles de diseño y equipamiento que Honda todavía podría resolver.
Pero la Pilot tampoco intenta ganar la batalla de las especificaciones con soluciones innecesariamente complicadas. Mientras buena parte del segmento persigue motores más pequeños, más pantallas y cada vez más tecnología, Honda ha modernizado su SUV de tres filas conservando una fórmula bastante tradicional.
Después de varios días viviendo con ella, esa aparente falta de revolución terminó pareciéndome menos una limitación y más una de sus principales virtudes.










