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Hace 25 años no había ni teléfonos inteligentes ni redes sociales: fue muy difícil comunicarse tras el paso del huracán. Andrew dejó 65 muertos, destruyó 63,500 casas. Los daños alcanzaron los 26,500 millones de dólares.

Sobreviví al huracán Andrew y hoy espero a Irma 25 años después

Sobreviví al huracán Andrew y hoy espero a Irma 25 años después

La periodista de Univision Noticias Eulimar Núñez recuerda lo que vivió en agosto de 1992 cuando el huracán de categoría 5 destruyó el área del sur de Florida donde se encontraba.

Hace 25 años no había ni teléfonos inteligentes ni redes sociales: fue m...
Hace 25 años no había ni teléfonos inteligentes ni redes sociales: fue muy difícil comunicarse tras el paso del huracán. Andrew dejó 65 muertos, destruyó 63,500 casas. Los daños alcanzaron los 26,500 millones de dólares.

Durante las cuatro horas que duró el huracán estuvimos arrinconados en una escalera con un colchón en la cabeza. El viento soplaba tan fuerte que arrancó un pedazo del techo y por la casa volaban los vidrios estallados, las tejas arrancadas de los techos vecinos. Yo tenía 10 años y había llegado de Venezuela dos días antes a visitar a mi familia en Kendall (sur de Miami). Desde entonces esa imagen resume para mí la definición de la incertidumbre y el miedo.

Andrew tocó tierra en el sur de Florida como un huracán categoría 4, el 24 de agosto de 1992. Si lo viviste, no se te olvida. Y por estos días, ante la llegada de Irma –el huracán más potente que se ha formado en el Atlántico jamás– es una referencia de desastre usada por meteorólogos y gente común, en especial aquellos que lo experimentaron, para explicar la gravedad de lo que se viene. Su nombre se repite una y otra vez.

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Pero Irma puede ser mucho peor que Andrew. Lo advierte una y otra vez el gobernador de Florida, Rick Scott, mientras pide a los residentes de las zonas costeras del sur que evacúen sus casas cuanto antes. “Si están en zona de peligro, no esperen. ¡Salgan ya!”, repetía Scott este sábado por la mañana, horas antes de que Irma –según los pronósticos– tocara tierra en el estado.

Dentro de Irma caben dos Andrew. Los expertos comparan sus tamaños desde que el sistema comenzó a formarse hace una semana. Hasta la noche del viernes 8 de septiembre, la tormenta tenía un diámetro de unas 650 millas; el de Andrew llegó a ser de 400 millas. La cantidad de lluvia que traerá Irma consigo es otro punto de comparación: Andrew es recordado como un huracán seco y la destrucción que dejó a su paso – 65 muertos, más 63,000 hogares destruidos– fue causada por sus vientos.

Las trayectorias de ambos sistemas son muy distintas. Andrew entró a Florida por Homestead, atravesó la península de este a oeste, y tardó cuatro horas en hacerlo. Luego de pasar por la costa de Cuba este sábado por la mañana, Irma continúa moviéndose de sur a norte hacia Florida, y se calcula que podría permanecer sobre el estado por más de 24 horas. Los más recientes pronósticos indican que se desplazará a través de la costa oeste y golpeará ciudades como Naples y Tampa.

Andrew vs Irma: las diferencias entre dos de los huracanes más grandes que han azotado Florida Univision


De todos los fenómenos potencialmente catastróficos, el huracán es el único que avisa. Es posible ver en los radares cómo el ojo color carmesí se acerca, cómo la velocidad se potencia, cómo va cambiando ligeramente de dirección y se acerca o se aleja. Ahí viene, ahí viene.

Frente a esa escena, unos deciden acatar el llamado de las autoridades a resguardarse, mientras que los más incrédulos optan por arriesgarse y pensar que todo estará bien, que será un vientecillo más.

En el vigésimo aniversario de Andrew conté en BBC Mundo cómo mi familia venezolana, que hasta entonces nunca había vivido un fenómeno semejante, no se preparó: decidieron no evacuar a pesar de que nuestra casa estaba en una zona vulnerable, muy cerca de uno de los refugios dispuestos por las autoridades. Ahora que vivo en el sur de Florida, ya no en el sur sino en la primera línea de la costa, mi primera reacción fue preparar la casa para los fuertes vientos, e incluso una posible inundación y salir de allí.

Gladys Miranda conforta a su hermana Carmen durante un servicio para hon...
Gladys Miranda conforta a su hermana Carmen durante un servicio para honrar a las víctimas de Andrew el 5 de septiembre de 1992.

No fui solo yo: los floridianos, en general, se toman la advertencia más en serio que hace 25 años. La evacuación por la alarma de Irma ha sido la más grande que se haya conocido en Estados Unidos: más 7 millones de personas han salido del estado del martes hasta este sábado, congestionando las vías hacia el norte.

Los últimos pronósticos son más alentadores que los primeros. Tras completar su recorrido por el Caribe, Irma pasó de ser un huracán categoría 5 a uno categoría 3, pero sigue siendo el mayor que haya conocido el estado en su largo historial de fenómenos meteorológicos.

Andrew provocó tal destrucción que los meteorólogos decidieron retirar su nombre para siempre: no habrá otro que se llame así. Si un huracán similar tocara tierra hoy en el mismo punto, resultaría muchísimo más catastrófico. De llegar a ocurrir, los daños superarían los 100,000 millones, según un reciente análisis de la firma de seguros Swiss Re. Y ese cálculo sería incluso tomando en cuenta que en la zona se han reforzado los códigos de construcción desde entonces. Ahora no solo hay más edificios, sino mucha más gente.

El meteorólogo John Morales durante la cobertura del huracán Andrew en 1...
El meteorólogo John Morales durante la cobertura del huracán Andrew en 1992 para el canal Univision 23.


"Irma es un huracán enorme (...) Ustedes saben que yo no soy alarmista, pero esto es serio", explica el meteorólogo John Morales en los informes que ofrece periódicamente durante la cobertura en vivo del canal 6 de Miami.

Lo escucho justo 25 años despúes y lo recuerdo en la pantalla del canal local Univision 23, sin canas y didáctico como siempre, explicando cómo Andrew se dirigía hacia nosotros. "Cuando estemos a salvo, seré el primero en decirlo. Sigo preocupado. Necesito ver cuándo va a hacer el giro hacia el norte", dice. Yo le creo.

Las fotos de Andrew: El huracán que nadie olvida (ni quiere que se repita) en Florida
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