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Un grupo de rescate israelí coordinado vía Facebook por dos voluntarias socorrió a decenas de personas en los Cayos de Florida tras Irma

Un grupo de rescate israelí coordinado vía Facebook por dos voluntarias socorrió a decenas de personas en los Cayos de Florida tras Irma

Un equipo compuesto por tres paramédicos, tres expertos en búsqueda y rescate y cuatro psicólogos especializados en trauma salvó tras el huracán Irma a varias personas siguiendo el rastro proporcionado por sus familias en un grupo de Facebook.

Un grupo de rescate israelí coordinado vía Facebook por dos voluntarias...

Julie Silver, una mujer del cayo Big Pine, estaba hablando por vídeo conferencia con su hermana gemela cuando, de repente, las ventanas de su casa saltaron por los aires y la conexión telefónica se perdió. Al otro lado de la línea, su hermana pensó que acababa de ser testigo de su muerte a manos del huracán Irma.

La ayuda para Silver llegó de la forma más inesperada. No fueron los equipos de emergencias del FEMA los que accedieron a su hogar, en una de las zonas más abatidas por la tormenta, sino un grupo de rescate israelí que siguió las indicaciones que dos voluntarias recogieron a través de Facebook.

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Si suena extraño, es porque lo es. Y también un ejemplo de cómo los esfuerzos coordinados de individuos y organizaciones sin ánimo de lucro —en este caso, además, llegada desde el otro extremo del mundo, Israel— pueden llegar antes que los equipos gubernamentales y salvar vidas. En concreto, ellos afirman que 25, además de otras tantas personas que recibieron agua, comida o medicamentos.

La pista para localizar a Silver, a quien encontraron entre barro y escombros y sufriendo deshidratación extrema en lo que quedaba de su hogar, fue un pantallazo de Google Maps donde habían trazado un círculo con la ubicación aproximada. Así ubicaron también a una pareja de ancianos enfermos en el cayo Cudjoe. El hombre se había caído tras la tormenta y llevaba tumbado en el suelo más de un día, sin poder moverse. Lo salvaron por los pelos.

Un grupo de rescate israelí coordinado vía Facebook por dos voluntarias...


“No podía quedarme quieta. No sé cómo está mi casa, ni mi negocio, pero necesitaba hacer algo”, señala Mila de Mier, una española que reside desde hace 20 años en Key West, donde tiene un negocio inmobiliario. Cuando llegó al huracán, de Mier se refugió en Tulsa (Oklahoma), huyendo del desastre. “Decidí ayudar desde aquí a esa gente que no pudo evacuar ni contactar con su familia, que por una razón u otra no tuvo acceso a irse”, señala.

Todo comenzó el miércoles por la mañana, cuando de Mier —que ya se ha involucrado en otras causas como activista en Florida—, vio en un foro de Facebook el mensaje de un equipo de rescate de Israel listo para entrar en acción. Se trataba de un equipo de United Hatzolah, enviado por la Israel Rescue Coalition, una organización humanitaria que acude a lugares amenazados por desastres naturales, desde México a Nepal o, ahora, Estados Unidos.

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El equipo ya contaba con permisos de FEMA para entrar por la zona, además de una ambulancia y material de emergencia facilitado por su filial en Miami. Lo que necesitaba era la lista de los residentes con más riesgo, en particular aquellos en las frágiles casas móviles que han sufrido con más virulencia el paso del huracán.

“Lo más increíble de todo es que un equipo de rescate de Israel llegó antes que el Gobierno. Cuando los paramédicos llegaron allí era la primera vez que alguien ayudaba a estas personas”, dice de Mier, que cree que todavía tardará en volver. “No quiero poner mi salud en riesgo, sin electricidad ni agua”.

Los rescatitas se dirigieron primero a los residentes con más rie...
Los rescatitas se dirigieron primero a los residentes con más riesgo, en particular a aquellos que vivían en casas móviles

De Mier contactó con Dawn Townsend, una mujer de Houston (Texas), que había sufrido daños leves en su propiedad con el huracán Harvey y estaba organizando esfuerzos para localizar a los residentes de los Cayos a través de una página de Facebook. Dawn se mudó a Houston desde el cayo Big Pine, donde vivió años atrás. “Siempre seré una Piner en mi corazón, y hare todo lo posible para ayudarles”, señala.

Las dos mujeres, junto con otros voluntarios, facilitaron la información al equipo de rescate, que llegó el miércoles a los Cayos de Florida con tres paramédicos, tres expertos en búsqueda y rescate y cuatro psicólogos especializados en trauma. “Nuestra misión era encontrar individuos o comunidades más amenazadas por el huracán y ofrecer respuesta inmediata”, señala la psicóloga Shula Wittgenstein, uno de los miembros de la expedición. “Nuestra creencia es que el que salva una vida salva el mundo al completo”.

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Wittgenstein quedó impresionada con la fortaleza de la gente en los Cayos y los esfuerzos de las dos mujeres. “Nos llevaron ante los casos más urgentes y fuimos capaces de localizar a 25 individuos. Solo después nos dimos cuenta de que ellas no forman parte de ninguna organización. Son dos personas increíbles haciendo lo que pueden para salvar vidas y hacer del mundo un lugar mejor”.

La psicóloga dice que, cuando aterrizaron en Miami, las previsiones eran de una catástrofe todavía mayor (los pronósticos iniciales preveían que Irma impactase de lleno en la ciudad). “Como las autoridades estaban muy ocupadas, comenzamos a investigar por nuestra cuenta otras formas de ayudar”, sostiene. Cumplida su misión, el domingo vuelan de vuelta a casa. ¿Dónde irán después? “Hacia el próximo desastre natural. Donde quiera que sea”.

En fotos: Así se ve la destrucción en los Cayos de Florida
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