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Quienes recomiendan comer la placenta se equivocan: no tiene beneficios y puede afectar al bebé

Quienes recomiendan comer la placenta se equivocan: no tiene beneficios y puede afectar al bebé

Algunas mujeres creen que la práctica combate la depresión posparto y la anemia, pero ningún estudio respalda esta creencia. Por el contrario, hay riesgos de que la madre contagie al niño con peligrosas infecciones.

Por qué es mala idea comer la placenta después de dar a luz Univision

Comer la placenta del bebé está de moda. Celebridades como Kourtney Kardashian, Alicia Silverstone, Holly Madison son algunas de las madres que lo han hecho y aseguran que esta práctica combate la depresión posparto, ayuda a la lactancia y restaura los niveles de hierro. Pero, ¿es cierto esto? No, responden los científicos. Hasta la fecha ningún estudio respalda estas creencias.

De hecho, un informe elaborado por doctores de Oregon para los Centros para el Control y la Prevención de de Enfermedades (CDC) la semana pasada alerta sobre los peligros de esta costumbre también conocida como ‘placentofagia’.

Yummy...PLACENTA pills! No joke...I will be sad when my placenta pills run out. They are life changing! #benefits #lookitup

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En el reporte, relatan el caso de un bebé que nació a término y perfectamente saludable, pero que luego contrajo una infección potencialmente mortal (GBS, o enfermedad del estreptococo del grupo B). Al investigar la causa, encontraron que la madre había consumido su placenta en forma de pastillas.

Después del parto, ordenó a los doctores que le entregaran la placenta, que fue enviada a una empresa que se encarga de deshidratar el órgano para que sea consumido en forma de cápsulas. A los tres días de nacido el bebé, la mamá comenzó a tomar dos de estas pastillas, tres veces al día. “Consumir estas cápsulas contaminadas ha podido elevar la colonización de la bacteria y facilitar que fuera transferida al bebé”.

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Las empresas que fabrican estas cápsulas a partir de la placenta, que es un órgano que puede tener bacterias e infecciones si no se manipula correctamente, no están reguladas por la Agencia de Drogas y Alimentos (FDA, por su siglas en inglés) Esto pone en riesgo a madre e hijo. Lo mismo aplica para quienes la ingieren en merengadas, cocinadas dentro de una lasaña o de cualquier otra manera.

Raw Placenta smoothie for healing, milk production, and hormone recovery (to name a few) I know the word placenta is gross, I know. So just rename it in your head to #babyfruit or #magicmeat ? Honestly as a "foodie" and someone who travels a lot and eats weird stuff all the time I was not really freaked out by the prep or idea of it. I prepared it myself with berries and orange juice in vitamix. My husband was happy to help and even tried it! I Drank one 3x a day for 3 days. Results are incredible so far. Tons of energy and healing fast. There is NO texture or taste. My midwife @mindfulmidwifery and doula @maracapps helped explain the benefits of eating it ( they are also both awesome tireless and magnificently skilled ) they kept it safe and sound at delivery and @maracapps delivered it to my house after my med free hospital birth. If anyone wants more pictures or to learn about why and how to do it please, reach out to me! We are the only mammals who do not eat our placenta right after birth... Not sure why I'm making crazy eyes in this photo but I promise I'm not some crazed hippy. I'm just looking to normalize unmedicated birth and healthy postpartum habits! #dontknockittillyoutryit #midwifery #doula #naturalbirth #homebirth #hospitalbirth #natureprovides #nodrugsneeded #rawplacenta #eatyourplacenta

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Tras analizar diez estudios médicos sobre el tema, un artículo elaborado en 2016 por el Instituto Nacional de Desarrollo Infantil y Humano, también concluyó que comer la placenta después del parto no acarrea ningún tipo de beneficios.

Una moda reciente

La placentofagia no es algo innato a la raza humana. Aunque la medicina china tradicional usa la placenta para tratar los problemas de riñón o hígado, no la recomienda para las mujeres en posparto. Tampoco hay culturas aborígenes que tengan esta costumbre que más bien es popular en mujeres caucásicas, educadas y de clase media, tal y como comprobó un estudio realizado por antropólogos de la Universidad de Nevada.

Los animales mamíferos sí ingieren la placenta, argumento usado por muchas de las personas que abogan por esta práctica que no es muy antigua. En Estados Unidos los primeros casos se remontan a los años 60, cuando hubo un apogeo de los nacimientos en casa.

También se venden cremas de placenta que prometen rejuvenecer la piel, p...
También se venden cremas de placenta que prometen rejuvenecer la piel, pero dermatólogos advierten que tampoco está comprobado que esto sea cierto.

“No está claro cómo pasamos de pensar que está bien que los animales coman la placenta y de que otras culturas la usan para el tratamiento de enfermedades, a creer que las mamás deberían comer la placenta en el posparto para evitar complicaciones como la anemia o la depresión”, declaró Crystal Clark, profesora de la Escuela de Medicina de la Universidad de Northwestern y autora del estudio del NICHD, en 2015.

Un análisis del Instituto Real de Obstetras y Ginecólogos de Reino Unido tampoco halló evidencia científica de los supuestos beneficios de consumir la placenta.

La placenta se ha convertido en un producto popular recientemente. En Internet abundan las recetas caseras para tónicos de placenta, cremas y hasta trufas de chocolate. También se venden productos de belleza como cremas de placenta que prometen rejuvenecer la piel, pero dermatólogos advierten que tampoco está comprobado que esto sea cierto.

La FDA advierte que no todos los productos que se venden para la salud son seguros
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