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Te Doy La Vida Capítulo 52

20 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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georgina: va a ver que

con este té de ruda

se le quita el dolor de cabeza.

tómeselo y descanse,

yo hago todo lo que haga falta,

para eso soy su nuera.

[puerta se abre]

pedro: ¿por qué le mandaste

las fotos de la boda a elena?

¡contéstame!

esther: pedro, cálmate--

pedro: déjame a solas con ella,

mamá, por favor.

esther: hi--hijito--

pedro: ¡mamá!

esther: [exhala]

con permiso.

pedro: ¿por qué lo hiciste?

¿y qué ganas con hacerle daño?

georgina: ¿quién te lo dijo--?

pedro: ¡a ver,

no importa cómo me enteré!

quiero saber

qué pasa por tu cabeza

que no te importa hacer daño.

me casé contigo, gina,

¿qué más quieres?

¿qué más quieres?

georgina: aunque lo hayas hecho

es como si no te tuviera.

me despreciaste

en nuestra boche de bodas,

por eso reaccioné así--

pedro: ¿y solo por eso lo haces?

sabes que me casé contigo

por nuestro hijo,

¡y tú lo aceptaste!

georgina: es que no resisto

tu indiferencia, yo te amo,

y tu rechazo

me duele profundamente.

no sé si voy a poder tolerarlo.

pedro: ¿con lo que haces

pretendes que te quiera?

no entiendo tu manera

de ver la vida, fíjate.

georgina: perdóname, por favor,

si no me sintiera tan insegura,

no se me hubiera ocurrido

mandarle esas fotos.

tú me orillaste...

samuel: ¿y siempre te ha tratado

así?

rosa: sí.

por eso hui de su lado.

samuel: ¿por qué no confiaste

en mí?

si me hubieras dicho la verdad

cuando modesto apareció,

lo--lo habría entendido.

rosa: tenía mucho miedo

de que te hiciera algo.

por eso terminé contigo

sin darte ninguna explicación.

samuel: ahora entiendo.

afortunadamente,

esto se va a acabar.

ese infeliz no te va a volver

a poner una mano encima.

rosa: no sabes cómo le pido

a dios que lo detengan.

por favor, ya vete.

no nos podemos ver

hasta que la policía lo detenga,

no te quiero exponer.

samuel: [suspira]

no dudes en llamarme

si necesitas algo.

rosa: gracias por todo

lo que haces por mí.

samuel: no tienes nada

que agradecer.

georgina: ¿sabes lo que sentí

cuando lo único que me diste

en nuestra noche de bodas

fue tu frialdad?

pensé que te habías ido

con ella, por eso

le mandé las fotos,

para dejarle claro

que ya eres un hombre casado.

me ayudaría tanto saber

que ya no la amas,

que ya no piensas en ella.

¿ves?

tu silencio habla por ti.

[puerta se cierra]

[tono de llamada]

pedro: contéstame, contéstame,

por favor--

esther: ¿a quién le hablas?

pedro: a elena,

necesito hablar con ella.

esther: anoche estuvo aquí.

pedro: ¿cómo que anoche

estuvo aquí?

esther: vino a tratar

de entender qué pasa.

¿por qué le quieres hacer

tanto daño?

pedro: [exhala]

eso no puede ser, mamá.

esther: traté de convencerla

de que tú no pudiste

haberle mandado esas fotos...

y no sé si lo logré,

está muy dolida, hijo.

pedro: ¿por qué

no me lo dijiste?

esther: pues, ganas

no me faltaron, pero hablando

con tu papá, lo pensé mejor y...

para qué provocar más problemas.

como sea, gina ya es tu esposa,

¿y tú cómo te enteraste?

pedro: gabriela se lo dijo

a samuel.

y, ahora, gina se hace

la ofendida y dice que lo hice

porque sigo amando a elena.

esther: y tiene razón.

¿por qué te casaste con gina?

respóndeme--

pedro: mamá, ya lo sabes,

hasta gina lo tiene claro,

es por mi hijo.

esther: habías decidido

hacerte cargo de tu hijo

sin necesidad de casarte, ¿eh?

pedro: lo pensé mejor,

¿no puedo?

esther: no,

a mí no me convences,

yo pienso que algo muy grave

te impide hablar con la verdad.

como no me vas a decir nada...

solo quiero que sepas

que si, algún día,

necesitas que te escuche,

aquí estoy, hijo.

pedro: sí, mamá, gracias.

esther: ¿y qué vas a hacer

con gina?

pedro: tratar de llevar

la vida en paz, ¿qué más?

nos vemos.

[suspira]

[puerta se abre]

modesto: compa que maneja

la plaza en igual ese entrón.

si sabe lo que le conviene,

se va a tener

que aliar con nosotros.

>> no hay de otra, jefe.

si se pone difícil, pues,

se queda afuera del negocio.

[suena el celular]

modesto: ¿qué, pues, jimmy?

jimmy: te tengo noticias.

samuel acaba de estar aquí,

y yo lo vi muy abrazadito

con su hermana.

modesto: regrésate.

>> ¿qué?

modesto: que te regreses.

es que el infeliz de samuel

ya me colmó la paciencia,

acaba de estar con rosa.

>> ¿qué onda con iguala, jefe?

nos están esperando.

modesto: no preguntes

y haz lo que te digo.

ándale, métele velocidad,

¡aquí! aquí, regrésate,

regrésate.

>> se detuvieron.

noceda: se regresaron.

[frenos]

gabriela: ¿qué tanto le ves

al celular?

elena: tengo una llamada perdida

de pedro.

¿cómo se atreve a llamarme

el muy cínico?

gabriela: ah, los garrido

son unos imbéciles.

terminé con samuel.

elena: ¿por?

gabriela: le reclamé que no

me haya dicho que pedro se iba

a casar, eso no se lo voy

a perdonar, ¿eh?

elena: pero no tenías

que hacerlo por mí, gabriela.

gabriela: no fue por eso,

lo hice porque no me tiene

confianza, y yo no puedo andar

con alguien que me oculta cosas.

ay, pero, bueno, ya,

vamos a olvidarnos de ellos,

ni que fueran los únicos hombres

en el mundo, ¿no?

[ríe]

elena: se dice tan fácil, ¿no?

gabriela: ay, no vale la pena

que suframos por ellos, ya.

elena: tienes razón.

mejor vamos a mandar

estas cuatro cotizaciones,

porque si las aceptan,

tenemos el próximo año cubierto.

modesto: metele pata,

le vamos a caer

a ese imbécil en su trabajo,

lo vamos a esperar

hasta que salga.

muerto el perro,

se acabó la rabia.

>> si quiere, yo me encargo.

nomás es cosa que usted me diga.

modesto: no, quiero hacerlo yo.

quiero verle la cara cuando

lo mande para el otro mundo.

le advertí que se alejara

de rosa.

>> jefe, se me hace

que el coche que viene atrás

nos está siguiendo.

ya tiene rato

que lo vengo viendo.

modesto: en cuanto entres

a la ciudad,

vemos si toma otro rumbo

o sigue tras de nosotros,

ándale.

[♪ tema musical ♪]

andrea: no sabes

eduardo: adelante, noceda,

¿qué hay?

noceda: reportando, comandante,

que a unos kilómetros

de llegar a cuernavaca,

el auto de modesto se detuvo,

dieron vuelta en u

y van de regreso a la ciudad.

eduardo: ¿los descubrieron?

noceda: negativo, jefe,

todavía venimos siguiéndolos.

estamos a unos kilómetros

de entrar a la ciudad.

eduardo: vámonos.

georgina: ¿no está mi papá?

rosa: no, salió.

¿qué te pasa?

georgina: ay, ven,

ven, ven, ven.

soy una idiota,

soy una estúpida,

¡la regué espantosamente!

rosa: ¿qué hiciste?

georgina: [exhala]

le mandé las fotos de la boda

a elena, y pedro se enteró

y está furioso conmigo.

rosa: ¿y por qué hiciste eso?

¿mm? ya te casaste con él,

ya olvídate de esa mujer.

georgina: es que no soporto

su indiferencia, su frialdad.

sabes que desde que nos casamos,

no me ha dado un abrazo.

rosa: ¿cómo?

georgina: así.

rosa: ¿nada de nada?

georgina: no.

y yo sé que es porque

está pensando en esa tipa,

y a ella le tenía que recalcar

que pedro es mío.

rosa: pero es que no son

maneras, además, pedro te dijo

que se casaba contigo

por su hijo, no porque te amara.

georgina: sí, ya sé.

creí que iba a poder aguantar,

que con el tiempo igual

iba a lograr que se enamorara

de mí otra vez.

rosa: dudo mucho que lo vayas

a conseguir, ¿mm?

y menos con las cosas que haces.

georgina: ay, ¿qué voy a hacer,

rosa? no lo quiero perder,

no lo puedo perder.

rosa: bueno, pues, mira,

habla con él, ¿mm?

y acepta que cometiste un error

y, bueno--

pedro: me dijeron

que estabas aquí--

georgina: perdóname, mi cielo,

perdóname, lo siento muchísimo,

no debí de haber hecho eso.

perdó--

pedro: hablemos en la oficina,

ven.

[puerta se cierra]

agustín: ah,

necesito anticongelante.

georgina: mi amor, perdóname,

por favor.

agustín: [susurra] ¿la gina?

rosa: [susurra] sí,

entró a la oficina de don

nelson, está peleando con pedro.

georgina: te juro,

te prometo que no vuelvo a hacer

otra tontería.

pedro: no me jures nada.

¡le hiciste daño, gina!

georgina: ya lo entendí,

y nunca jamás vas a volver

a tener otra queja de mí.

por favor, confía en mí--

pedro: ojalá,

ojalá--no me toques.

no quiero vivir con una mujer

así aunque sea la madre

de mi hijo, entiéndelo muy bien.

georgina: lo entiendo,

y aunque sufra tu indiferencia

y...

y tu frialdad

que me duele mucho...

un día te vas a dar cuenta

de que nadie, pedro, te va

a amar como yo te amo a ti.

pedro: vamos,

te llevo a la casa.

georgina: sí, nada más

le hago un encargo a rosa

y voy contigo, ¿sí?

pedro: te espero afuera.

georgina: ay, bueno,

¿por qué me--por qué te

me quedas viendo con esa cara?

rosa: lo escuché todo...

te oí decirle a pedro

que puede confiar en ti

y que no habrá más mentiras...

¿y el que no es

el padre de tu hijo, qué?

georgina: no tiene por qué

enterarse que no es suyo.

ya me voy.

domingo: no es que

la justifique, pero entiendo

que si mandó esas fotos es

porque está desesperada.

demuéstrale que te importa

y verás que se deja de tonter--

pedro: pero no está bien

que haga eso, papá,

y, sí, mucho es por mi culpa,

lo acepto.

no soporto que haga las cosas

con tanta alevosía.

o sea, ¡no está bien eso!

domingo: gina siempre tiene

su carácter, ya lo has sabido.

pedro: a ver, no es cosa

de carácter, papá, es maldad.

me duele pensar

que una mujer así

va a ser la madre de mi hijo.

domingo: si le das el lugar

que le corresponde

como tu esposa,

vas a ver que va a cambiar.

ábrele tu corazón

y acepta el amor que te tiene.

georgina: ya estoy aquí.

hola, domingo.

domingo: hola, mi hija.

pedro: [exhala]

voy a acompañarla a la casa,

no me tardo.

georgina: hasta luego.

domingo: hasta luego, gina.

[exhala]

>> llegó la hora de la verdad,

¿qué número soy yo

de tus citas de leaguer?

nelson: [ríe]

¿qué pregunta son esas?

los caballeros

no tenemos memoria.

>> ¡ay, ya!

[ríe]

¡dime!

nelson: bueno, pues...

la cuarta, ¿y tú, eh?

>> ¡ah!

[ríe]

bueno, pues, te gano por dos.

nelson: ¿seis? ¿llevas seis?

¡ah--!

>> bueno.

nelson: ¿y ninguno

te ha funcionado?

[ríe]

>> bueno, espero que esta

sea la vencida.

el número siete es mío,

es el de la suerte.

nelson: bueno.

>> y, cuéntame, ¿cómo fue

que te decidiste a inscribirte

en leaguer?

nelson: la verdad

es que yo no quería,

pero uno de los muchachos

del taller me insistió y...

y más ahora que mi hija se casó

y me hace falta compañía.

>> la quieres mucho, ¿verdad?

nelson: sí,

es la niña de mis ojos.

imagínate si no...

me quedé viudo

cuando ella tenía tres años.

>> ¿y cómo un hombre tan guapo

como tú no se ha vuelto a casar?

nelson: no me lo digas mucho,

porque me lo voy a creer.

>> sí.

nelson: la verdad es que...

la única mujer

que pudo interesarme

estaba muy lejos de mi alcance

y...

así que decidí dedicarme

en cuerpo y alma a mi hija

y a sacar adelante mi negocio.

y no es por nada,

pero tengo uno de los mejores

talleres de mecánica

de la ciudad.

>> ¡ay!

>> [ríen]

nelson: ¿quieres algo más?

>> no, no, muchas gracias,

estoy muy bien así.

nelson: bueno.

joven, joven, la cuenta,

por favor.

eh, eh, mientras la traen,

voy al baño, ¿sí?

>> sí, claro.

nelson: gracias, permiso.

qué noche tan maravillosa.

¡ay, la más linda de mi vida!

ricardo es un hombre

tan especial.

¡ay!

>> eh, ¿no se te hace

que estás exagerando?

andy, te invitó unas enchiladas

en una fonda y, luego,

te llevó a ver las estrellas,

¿qué tiene eso

de extraordinario?

andrea: mm, cómo no va a ser

extraordinario

que un hombre con tanto poder

y con tanto dinero sea el ser

más humilde del planeta, ¿mm?

es un sabio, es un iluminado,

un ser espiritual--

>> y, pues, nada más falta

que te invite a un áshram.

andrea: [ríe]

pues, con él iría

al fin del mundo.

>> en voto de pobreza.

andrea: un hombre como ricardo

jamás será pobre,

es rico de espíritu,

por eso también es rico

en lo material.

>> ay, yo creo

que ya te perdimos, amiga.

¿lo vas a ver hoy?

andrea: sí, en la noche,

me explicó que los viernes

son sus días

más cargados de trabajo.

y tengo que ser comprensiva,

finalmente es un empresario.

>> ¡ah!

ay, ¡qué vestido

más maravilloso!

me encanta el estampado.

ay, no, el color de este.

¡ah! las rayitas me fascinan,

no, bueno, qué--

¿me acompañarías

para que me los pruebe?

nelson: ¡sí! sí, sí, sí.

>> ¡ay, mira nada más

los modelos!

bueno, este me encanta.

¡ah! el azul lo andaba yo

buscando, fíjate que en azul

no tengo, ¡en palo de rosa!

¡qué padre!

[ríe]

¡ay! ay, ¿y este?

nelson: te queda bonito, ¿eh?

>> [ríen]

>> es una locura,

me quiero llevar todo.

nelson: ¿quieres que te ayude?

>> claro, sí, sí, sí, sí.

nelson: ay, perdón.

>> ¿la ayudo en algo?

>> ay, gracias,

pero mi novio me está ayudando.

>> bueno, si necesita algo,

aquí estamos.

>> ay, gracias, muchas gracias.

nelson: está carísimo.

llevas un dineral ya.

>> bueno, no me voy a llevar

todo.

¿me acompañas al probador?

nelson: sí.

>> ay, bueno, pues, ya vámonos.

nelson: ¿y cuál te vas a llevar?

>> pues, no sé, creo que nada.

nelson: ¿qué?

>> ajá.

georgina: ¿te quedas un ratito

conmigo?

pedro: no, no puedo,

solamente vine a acompañarte.

georgina: no me siento bien,

me puse muy tensa,

creo que lo estoy resintiendo.

pedro: bueno, tómate un té,

descansa

y avísame cualquier cosa--

georgina: por favor, quédate,

quiero estar segura

de que me hayas perdonado.

pedro: no me presiones.

[puerta se cierra]

georgina: [exhala]

>> ¡ay, mira qué accesorios

más divinos!

¡ah! estos lentes, pruébatelos,

seguro te van a quedar divinos.

nelson: no, no--

>> ay, tan guapo que eres,

pruébatelos

a ver cómo se te ven.

ándale.

nelson: eh, no, no, no,

¡no! creo que no.

>> ¿no?

nelson: mm.

>> uy.

nelson: y tú te probaste toda

la ropa y no compraste nada.

[ríe]

>> bueno, pues, sí me gustó,

pero no estoy segura.

mejor otro día regreso

y ya con más calma

me los pruebo, ¿va?

nelson: ah, vamos--

[alarma]

>> ¿me permiten revisarlos?

nelson: ¿es necesario?

no compramos nada.

>> discúlpeme,

pero no los puedo dejar ir.

nelson: ¿no--nos vio caras

de delincuentes o qué?

>> abra su bolsa, por favor.

>> pero ¡ay--!

pero ¡qué falta de respeto!

nelson: eso es porque funciona

mal el aparato, ¡el detector!

>> a ver, levante los brazos,

por favor, lo voy a revisar.

nelson: yo no--yo no voy

a levantar nada

y hágale como quiera, a ver.

>> si no coopera, voy a tener

que llamar a una patrulla,

es solo una revisión.

>> qué falta de respeto.

nelson: eso no es mío.

no, no, no, no, no, yo no--yo no

sé qué hacía en mi bolsillo,

¡eso no es mío!

>> eso lo dicen todos.

ey, pide una patrulla.

nelson: a ver, a ver, a ver,

vamos a aclarar esto.

>> cuando venga la patrulla--

nelson: yo no me--

¡yo no me llevé nada!

>> no se pueden ir de aquí.

háblale a la patrulla.

pase, por favor, para allá.

ahí está, aquí están las cosas.

[llaman a la puerta]

samuel: te dejo

estas cotizaciones.

gabriela: gracias.

samuel: ¿podemos hablar?

gabriela: no, no tengo nada

que decirte.

samuel: gabriela,

no podemos terminar por algo que

ni siquiera es asunto nuestro.

gabriela: ya te lo dije,

no puedo andar con alguien

que no me tiene confianza.

samuel: ¿por lo menos

me puedes mirar

cuando me hablas?

gabriela: te miro

y, luego, ¿qué?

samuel: esto va a ser imposible,

lo mejor es que renuncie.

gabriela: si eso te hace

sentir mejor, adelante.

samuel: no puedes estar

hablando en serio.

¿ya se te olvidó

que nos queremos?

¿o nunca me tomaste en serio?

gabriela: piensa lo que quieras,

y si deseas volver con tu ex,

por mí no hay problema, ¿eh?

ya sé que ese es el estilo

de los garrido.

[ríe]

>> nos vienen siguiendo, jefe.

¿qué hago?

modesto: busca la manera

de perderlos, hay que ver

si son polis o si son

de otro cartel.

noceda: jefe, ya se dieron

cuenta que los estamos

siguiendo, están tratando

de perdernos.

vamos, vamos, vamos,

están acelerando, dale.

modesto: dale, dale, espérate,

espérate, dale, dale, dale,

vámonos, vámonos,

vámonos, vámonos.

pélate, pélate, pélate, ¡órale!

[frenos]

[frenos]

>> [ambos] ¡quítate!

[claxon]

eduardo: unidades en 2-14,

iniciamos operativo,

suerte a todos.

vamos.

policía federal,

tenemos una orden de cateo--

chaves: ey, ey,

¡ni se te ocurra!

samuel: "por medio

de la presente,

hago de su conocimiento

que, por motivos personales,

he decidido mi baja laboral

voluntaria al puesto

de asistente operativo

que actualmente ocupo,

con efecto inmediato.

atentamente, samuel garrido".

[vibra el celular]

>> ¡suéltame!

chaves: tiene derecho a guardar

silencio, todo lo que diga

podrá ser usado en su contra.

tiene derecho a un abogado,

si no puede pagarlo,

se le asignará uno de oficio.

>> ¡ah!

chaves: vámonos.

>> ¡suéltame, maldito--!

¡suéltame!

eduardo: adelante, noceda.

noceda: los perdimos, jefe.

eduardo: ¡no--no--no puede ser!

¡difícilmente vamos a volver

a dar con él!

nelson: no, no, esto no me puede

estar pasando, es la segunda vez

que me detienen

sin deberla ni temerla.

>> ay, cálmate, nelson,

voy a buscar la manera

de que te saquen de aquí.

nelson: te juro que yo

no me robé nada.

yo--yo no sé de dónde salió eso,

alguien tuvo que meter

ese collar,

esos aretes en--en mi bolsa.

>> ¿de qué se les acusa?

>> de robo.

>> ¡fue él!

nelson: ¿yo qué?

>> ¿cómo fueron los hechos?

>> el señor se robó estos

accesorios de una boutique.

fue sorprendido en flagrancia

por el guardia de seguridad

del negocio.

nelson: yo no me robé nada.

no entiendo cómo eso

llegó a mi bolsa.

>> eso dicen todos.

pero déjeme decirle,

el robo se persigue de oficio.

que lo fichen y a los separos.

nelson: no, no, no,

a los separos no, ¡no!

¡seguro que soy inocente!

por favor, por--licenciado,

no, yo--yo no fui, ¡yo no fui!

¡yo no fui!

>> [ríe]

bueno...

>> no, señorita,

usted no va a ninguna parte.

tráiganme los videos

de las cámaras de seguridad

de la tienda, por favor.

[clics de fotografía]

irene: pedro, necesito hablar

contigo, por favor,

dame un minuto.

pedro: ¿qué se le ofrece?

irene: es que necesito

que me digas ¿por qué te casaste

si amas a elena?

pedro: el que me haya casado

es un asunto personal,

no tengo por qué responder.

irene: ¿qué? ¿aunque mi hermana

esté deshecha?

de verdad, ayudaría muchísimo

que le explicaras

por qué lo hiciste.

pedro: no hay explicación.

me casé simplemente porque...

pues...

pues, porque así lo decidí.

irene: no te creo.

dime, ¿ernesto está

detrás de todo esto?

no soy la única que lo piensa,

pedro, por favor,

basta con que se lo digas

a elena para que las cosas

cambien--

pedro: las decisiones

que he tomado en mi vida

solamente a mí me conciernen,

a nadie más.

irene: sigues amando

a mi hermana,

no lo puedes negar.

pedro: me voy a trabajar,

discúlpeme.

irene: pedro, por favor...

yo sé que estas ocultando

algo muy importante.

pedro: no hay nada que decir

sobre eso.

me voy a trabajar,

todo está dicho, discúlpeme.

domingo: ¿con quién hablabas?

pedro: con irene,

la hermana de elena.

domingo: ¿qué tanto

te vino a decir?

pedro: que elena está mal.

domingo: ¿y para qué vino

a machacártelo?

lamentablemente siempre

en una ruptura,

uno de los dos sufre más.

ya no deberían insistir

en buscarte.

pedro: elena me ama, papá.

domingo: y tú ya te casaste

con gina, no deberías estar

pensando en eso.

lo que sienta o no elena

no es asunto tuyo.

respeta a tu esposa.

pedro: [exhala]

voy a trabajar.

horacio: gracias.

>> gracias, con permiso.

horacio: solo vengo a decirte

que te amo.

>> mm, y yo a ti.

[ríe]

horacio: ¿qué estás viendo, eh?

>> quiero saber todo

sobre embarazo de alto riesgo.

horacio: ah--

>> ya entendí que por la edad

que tengo, cuando me embarace,

pues, voy a ser del grupo

de las primerizas añosas.

horacio: ¿có--cóm--cómo cuando

te embaraces?

>> me encantaría que formáramos

nuestra propia familia, ¿no?

horacio: eh, sí, bue--bue,

no sé, es--no lo había pensado--

>> a ver, te entiendo,

te entiendo, tú ya fuiste padre,

tienes tres hijas, pero ¡yo no!

yo quiero ser mamá

y tener un hijo tuyo me haría

la mujer más feliz del mundo.

horacio: mm.

[ríe]

qué linda.

[ríe]

[suena el teléfono]

>> hola, oficina del señor

horacio villaseñor.

es el señor portobello,

de maderas kubik.

horacio: la tomo adentro,

no te preocupes, sí, sí, sí, sí.

no, no, esto no me puede estar

pasando a mí.

[suena el teléfono]

[exhala]

[exhala]

bue--¡bueno!

ernesto: gracias.

>> con permiso, señor--

ernesto: sí.

[tono de llamada]

nova, soy yo...

ya tengo una carpeta

llena de documentos,

¿nos podemos ver?

¡ya sabes! quiero platicar

contigo de cómo vamos a armar

la demanda en contra de horacio.

ah, perfecto,

te veo en la noche.

[exhala]

gabriela: me dijo samuel

que va a renunciar.

pedro: ¿por qué?

es muy bueno en su trabajo.

gabriela: sí, pero...

prefiero que se vaya,

va a ser muy difícil para mí

seguir cerca de él

ahora que ya no somos nada.

pedro: bueno, está bien,

¿y ya presentó su renuncia?

gabriela: aún no, pero...

no debe de tardar

y te ruego que se la aceptes.

pedro: pues, muy a mi pesar.

pero si tú así lo quieres,

se la voy a aceptar.

voy por nico.

gabriela: te acompaño

a la salida, voy a comprar

un café y un chocolate.

pedro: no empieces a comer

por ansiedad.

gabriela: ¡ay, ni modo!

necesito algo dulce.

>> ¿quiénes serían esos

que nos venimos siguiendo, jefe?

modesto: dale, ya, los perdiste,

ahora a lo que venimos.

ese imbécil va a salir

en cualquier momento,

hay que estar bien atentos.

[suena el celular]

que no estoy para nadie,

que no estén fregando.

[suena el celular]

>> ¿qué, pues, rulo?

rulo: sabas, cayó la policía

en la tienda, se llevaron

a mi carnal, le estoy marcando

al jefe, pero no contesta.

>> yo le aviso al jefe,

tú, pélate, y abusado

con soltar la lengua, ¿eh?

le cayó la policía al rulo

en su tienda

y se llevaron a su carnal.

modesto: eso les pasa

por imbéciles.

es que hoy hay que ser

discretos.

mira...

ahí va.

arráncale--

>> oye, pero si se lo va a

quebrar, si se lo va a quebrar,

¿por qué no mejor le da

un plomazo y ya--?

modesto: ¡arranca ya!

órale, ven para acá,

súbete, ¡sube--! ¡órale!

ándale.

gabriela: ¡samuel!

modesto: ¡vámonos!

¿qué húbole, eh?

gabriela: irene, es que modesto,

el marido de rosa,

se acaba de llevar a samuel.

irene: ¿cómo?

gabriela: lo metió a un coche

y se lo llevó, ¿qué hago--?

irene: cálmate, hay que llamar

a la policía, ven.

gabriela: ay, aquí dejó

su celular, aquí lo dejó.

irene: ¿a quién le llamas?

gabriela: a rosa.

[tono de llamada]

rosa, habla gabriela,

es que modesto se acaba

de llevar a samuel.

rosa: ¿qué?

gabriela: es por la denuncia

que hicieron, llamen

a la policía, por favor, ya.

rosa: sí, sí, sí,

ahorita--ahorita le llamo,

gracias.

[tono de llamada]

[suena el celular]

eduardo: bueno.

rosa: comandante, soy yo, rosa,

modesto se llevó a samuel,

por favor, haga algo,

lo va a matar.

agustín: ponle, ¿sabes qué?

pedro: pásame el--agus.

agustín: apriétale

con este dado.

rosa: ¡se llevaron a samuel,

lo secuestraron!

agustín: ¿qué?

pedro: ¿qué dices?

rosa: modesto se lo llevó,

gabriela vio

cuando lo subieron al coche.

domingo: ¿mi hijo? ¡ay, mi hijo!

pedro: papá, ¿estás bien?

domingo: sí--

>> se le debe haber subido

el azúcar.

pedro: ¿la insulina, papá?

domingo: en la casa.

pedro: voy por ella.

¿llamaste a la policía?

rosa: sí, sí, sí, sí, sí,

este, el oficial robles

está llevando el caso.

pedro: voy para allá.

>> a ver, vamos para allá.

ayúdame, benito.

ok, tranquilo, tranquilo,

no--no tan rápido, ey.

tranquilo, tranquilo.

agustín: rosa, ¿qué caso?

rosa: denuncié a modesto

por narcotráfico,

samuel me ayudó,

seguramente se lo llevó por eso.

[exhala]

nelson: ya estoy libre, ¿verdad?

>> acompáñeme.

nelson: ¿adónde me va a llevar?

no, no me puede llevar

a la cárcel, y--yo no me robé

nada, soy inocente...

eh, tengo derecho

a hacer una llamada.

>> vamos,

yo solo cumplo órdenes.

nelson: no...

bueno, a tanta insistencia.

modesto: te advertí que si

te volvías a acercar a rosa,

no la ibas a contar.

samuel: tranquilo, rosa y yo--

modesto: ¡cierra la boca!

te metiste

con la mujer equivocada.

rosa no es mi hermana, entérate,

¿eh? imbécil, es mi vieja.

[jadea]

samuel: ¿qué quieres de mí?

modesto: que te mueras,

pero no te voy a matar

así nada más, te voy a cobrar

una a una todas las veces

que te metiste con mi mujer.

[ríe]

me vas a rogar

que te dé un tiro.

samuel: [solloza]

nelson: ¿fuis--fuiste tú?

¿por qué lo hiciste?

¡me echaste a mí la culpa!

>> ay, perdóname,

es que no puedo evitar robar,

es una enfermedad.

soy cleptómana.

nelson: ¿clepto qué?

>> cleptómana.

cuando tomo algo, pues,

no es por maldad, es un impulso

que no puedo controlar.

nelson: ¿y por qué lo tenías

que meter en mi bolsillo?

>> porque no quería que

la policía me arrestara a mí.

nelson: ay, ¿y a mí sí?

>> ah, entonces, reconoce

que fue usted la que se robó

los objetos.

>> le digo que estoy enferma.

>> pues, queda usted detenida,

mientras no pueda usted

comprobar su supuesta

enfermedad.

nelson: ¿y--y yo?

>> con la confesión

de la señorita, queda claro

que usted no es su cómplice.

nelson: ah, ¡cómplice de qué,

mis hilachas!

yo--yo qué iba a saber

que estaba saliendo con una...

la--ladrona.

>> cleptómana que es diferente.

nelson: ¡como se llame,

eso mismo, eh!

ya me veía refundido

en la cárcel por tu culpa.

>> no, por favor, no, no--

nelson: suél--suél--suéltame.

>> [hablan a la vez]

nelson: ¿me puedo ir?

>> sí, pero antes la señorita

le tiene que regresar

algo que es de su propiedad,

¿eh?

nelson: ¿eh?

ah, mi carte--

>> ay, ay, ay, perdón,

el dinero está completo,

solo quería quedarme

con tu identificación.

sales muy guapo en la foto.

nelson: ni una más, ¡ni una más!

>> nelson--

nelson: ¡ya olvídate de mí!

>> [solloza]

samuel: [jadea]

modesto: eh, eh, veme la cara,

¡apréndetela que es lo último

que vas a poder ver! ¿eh?

[ríe]

¿eh? ¿eh? estás cansado,

muy gallito, muy gallito, ¿eh?

órale, ¿eh? te gusta rosa,

te gusta rosa, ¿eh, eh, eh?

>> ¿qué quieres?

jimmy: hablar con el jefe,

pero urge.

>> está ocupado, ¿qué pasó?

jimmy: chale, es que,

ya valimos, rosa dijo que entre

ella y samuel denunciaron

al jefe por narcotráfico,

y se enteró que el jefe levantó

a samuel, y la policía

ya viene para acá.

>> me lle--

samuel: [jadea]

>> jefe, jefe--

modesto: ¡te gusta rosa!

>> ¡jefe!

modesto: ¿qué quieres?

>> ¡tenemos que hablar!

¡esto ya se puso

color de hormiga!

modesto: ¿qué pasó?

vamos.

samuel: [tose]

[jadea]

[solloza]

pedro: ¡mamá, mamá!

¡la insulina!

¿dónde la pone mi papá?

esther: a--aquí la tengo,

¿qué pasó?

¿otra vez comió de más?

pedro: se le subió el azúcar,

a samuel lo secuestraron.

esther: ¿qué?

pedro: sí.

esther: ay, dios mío, dios mío.

aquí está, hijo, me voy contigo.

pedro: acá te cuento

en el camino, vámonos, vámonos,

mamá, vámonos.

>> rosa y samuel

ya lo denunciaron, jefe,

y la policía ya sabe

que lo levantamos.

lo mejor es que nos pelemos.

modesto: no, primero me quiebro

a ese desgraciado.

>> nos sirve más vivo

que muerto, jefe,

si anda tras nosotros,

lo podemos utilizar

como moneda de cambio.

modesto: no, no, no,

primero le meto un tiro

y, luego, nos largamos.

va a ser un estorbo.

>> pues, como quiera, jefe.

pero si lo mantenemos

con nosotros, podemos negociar.

piénsele, y ya estando

en la sierra, le mete un plomazo

y ahí lo dejamos.

[sirena de policía]

rosa: ¿sabe algo de samuel?

eduardo: no, aún nada.

ya pedí apoyo del c5,

van a revisar las cámaras

de la zona donde se lo llevaron

para así identificar los coches

y tratar de rastrearlo.

y, por otro lado, tengo a otros

agentes buscando en la zona.

¿recuerda alguna información

que nos pueda ser útil?

¿algo que le haya dicho modesto,

algún lugar, no sé, lo que sea?

rosa: no, no, lo único que sé

es--es lo que le dije

cuando lo fuimos a denunciar,

lo de la bodega,

donde me llevaron

cuando sus hombres

golpeaban a samuel, pero

no tengo idea de dónde queda.

eduardo: chaves, bajen el equipo

de rastreo de comunicación.

no se trata de un secuestro

común, no sé si vayan a marcar,

pero hay que estar preparados.

vayan, por favor.

rosa: ¿cree--cree que

se comunique para pedir algo

a cambio por él?

eduardo: para esto,

modesto debería estar enterado

que hay un operativo

detrás de él.

si levantó a samuel,

es probable que sea algo

personal contra él.

chaves: ¿dónde están

las oficinas?

agustín: de este lado--

eduardo: con permiso.

pasen, por favor.

rosa: no, no, lo va a matar.

me lo advirtió.

>> ¡ah!

>> [jadean]

[disparo]

[disparo]

>> ¡jefe!

¡jefe! ¿qué pasó?

modesto: le metí un plomazo,

no va a llegar lejos.

ándale, ve por él.

gabriela: todo esto no hubiera

pasado si hubieras hablado

con la verdad

desde el principio, ¿no?

si algo le pasa a samuel,

tú vas a ser la culpable.

agustín: tranquila, tranquila.

esperemos que esto no pase

a mayores, y samuel...

y samuel salga bien librado.

rosa: no, no, gabriela tiene

razón, todo esto es mi culpa.

[solloza]

si algo le pasa a samuel,

no me lo voy a perdonar jamás.

agustín: no, ven.

>> ya te quisiera ver

en su lugar, y lo que ha

de haber vivido al lado de ese

tipo, no se lo deseo a nadie.

benito: pues, sí, pero ve

cómo terminaron las cosas.

ojalá y la policía dé con ellos,

y--y el pobrecito de samuel

la libre, esa gente no se anda

con fregaderas, ¿eh?

>> ah, pues, qué te digo, ¿no?

benito: [ríe]

>> [chista]

¡ey! ¿tú qué,

por qué no dices nada?

jimmy: no, pues,

¡qué voy a decir!

digo, pues,

todavía no me la creo.

digo, lo que está pasando

no es cualquier cosa, ¿no?

pedro: ¡voy con mi papá!

gabriela: ¡doña esther!

esther: ¿qué saben de mi hijo?

gabriela: nada, la policía

está ahí adentro, está esperando

que modesto se comunique,

pero ni siquiera sabe

si lo van a hacer.

¡todo esto es culpa de rosa!

esther: voy con domingo.

permiso.

benito: pobre de doña esther,

ya me imagino

cómo se debe de sentir,

don domingo, malo,

y su hijo en manos de un narco.

[exhala]

>> [chista]

¿adónde?

benito: pues, voy a ver

qué está pasando.

nelson: ¿y estos coches qué son?

o sea, ¡nada más que salgo

un momento, y se arma

el desorden aquí!

>> no, es que no sabe

lo que pasó, patrón.

estos coches son de la policía.

fíjese que resulta

que el que nosotros

creíamos hermano de rosa,

es su marido

y es narcotraficante.

nelson: ¿que qué?

benito: sí, y eso no es todo,

el muy desdichado

se llevó a samuel.

samuel: [jadea]

[tose]

[jadea]

señora, señora, por favor,

me vienen siguiendo,

necesito un celular, por favor.

señora, señora...

[jadea]

[solloza]

domingo: ¿y qué dice la policía?

pedro: no, nada, están esperando

a que se comunique modesto.

esther: ¿y si no lo hace?

pedro: bueno, el comandante

tiene más agentes

buscándolo por toda la ciudad,

mamá.

le--le llegó el reporte del c5,

y el coche en el que se llevaron

a samuel...

tiene un reporte de robo.

esther: [solloza]

pedro: eso es lo único

que se sabe y, bueno, no hay...

manera de rastrearlo.

esther: ay, dios mío,

¿por qué mi hijo? ¿por qué?

domingo: ay, ay, ay.

eduardo: si se llega

a comunicar, haga lo posible

para que no cuelgue.

alargue la conversación,

necesitamos tiempo para obtener

su localización exacta.

georgina: [exhala]

[tono de llamada]

papá, te quería avisar,

voy a ir a la casa

a traer un par de cosas

para darle un toque mío

a este departamento.

nelson: sí, gina,

haz lo que quieras,

ahora no te puedo atender.

georgina: pero ¿qué pasa?

¿por qué estás tan acelerado?

esther: secuestraron a samuel,

el--el taller está lleno

de--de gente, de policías,

y--y para acabarla de amolar,

a domingo se le subió el azúcar,

por favor, no molestes.

georgina: ¿y por qué a mí

nadie me avisa nada?

nelson: gina, ¿para qué

te voy a avisar algo así?

georgina: ¡porque es mi familia!

¡voy para allá!

nelson: no, no, no, no, no,

hija, no, no hace falta

que vengas.

georgina: ¿cómo no?

en estos momentos es cuando más

tengo que apoyar a mi marido.

pues...

[exhala]

pedro: ¿por qué no llama?

eduardo: hay que guardar

la calma.

por el momento, es la única

alternativa que tenemos,

tranquilos, por favor.

[suena el celular]

rosa: ay.

eduardo: es él, contesta.

rosa: bueno.

modesto: me traicionaste.

mi gente me tiene informado

de lo que tú y el imbécil

de samuel hicieron.

seguramente la policía

me está escuchando, así que...

vamos a negociar.

rosa: sí, sí, sí, lo que tú

quieras, pero, por favor,

no le hagas nada a samuel.

modesto: eso está por verse.

si me dejan en paz,

les voy a decir

en dónde lo van a encontrar,

de otra manera, se te muere.

esther: [solloza]

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