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Separan a colombia de su pís una familia venezolana devolvó la esperanza. Vamos con adriana villamaín, quien los tiene la inspiradora historia de una adriana: tendido sobre estas escarpadas montañas en las afueras de úcuta crece el sueño de maía alejandra raírez, o nomen de zapatera que se marcó de venezuela con el coraón apretado y sin certeza sobre el futuro, pero dispuesta a arrancarle a la vida una gota de felicidad y un pedacito de tierra.
>> me ha tocado pasar aá seis años que tengo sin compartir con mi familia una navidad. Todo, desde el balón de la casa que se ha fabricado ella misma sabe que el amor y la voluntad lo pueden todo.
Maía alejandra es la íder y la esperanza de este barrio, que ha bautizado como comunidad nueva alianza, recuerda que fue expulsada de varias pensiones por no tener dinero para pagar el alquiler, y aburrido de dormir en la calle decidó levantar en este sitio olvidado la casa que siempre haía querido, se reunó con otros pobres de la tierra y construyeron lo que para ellos es un milagro . >> en mi comunidad vivimos a 186 personas entre niños y adultos, y hay 86 apartamentos hechos.
Adriana: y sin planos de arquitectos y sin saber mucho de planificacón urbana, pero con el sentido coún a prueba de fuego crecó el barrio. Sin embargo a maía alejandra no ólo le importan las construcciones de su barrio, tambén los niños, las mujeres y todo su gente.
>> se pudo escolarizar a todos los niños que no estaban aqí estudiando, este año fue una de las mejores metas haber hecho la escolaridad que todos los dificultades hay una poderosa raón del alma que tambén ha ayudado a inspirar a maía alejandra. Queó hérfana porque la hija mayor de maía alejandra sufró un terrible accidente.
Maía: siempre lloro cuando viene el cumpleaños de mi hija, cuando se acerca la fecha de su muerte, pero tambén entiendo que es la voluntad del señor y que alún ía me permitiá volverla a ver, por eso he cambiado tanto mi vida. Adriana: en venezuela le dijeron que la niña estaba condenada a morir.
Diagnosticaron para vivir en estado vegetal por un tumor en la cabeza, siempre dijeron que se iba a morir y gloria a dios tiene nueve años. Adriana: tiene autismo y gracias a su abuelita hoy se rehabilita contra todo proóstico, aunque alejandra no oculta la felicidad de estar junto a la pequeña el coraón se le arruga cuando recuerda a la maá de su nieta.
Maía: le pido mucho a dios a que cuando me vaya a llevar a mi me lleve con ninoska, porque no tiene a ás nadie. Adriana: maía alejandra contiúa hacia adelante, trabajando con su comunidad con el apoyo de una >> a una comunidad reunida, organizada, que quiere trabajar y salir adelante.
>> alejandra enseña desde el ejemplo, ás que las palabras, ella es una mujer que habla con firmeza, con confianza de í misma, pero enseñas con su vida. Adriana: maía alejandra se ha propuesto enseñarle a sus sueña con una cooperativa que le ayude a todos a crecer, vive convencida de que la dignidad viene del coraón y el respeto >> cuando se acostumbra que todo le regalen usted pierde su dignidad, es algo que uno no debe dejar, aunque le esén regalando el mundo, no debe dejar que con regalos le quite a adriana: con ese poder y adentro y blinda su esíritu tiene claro que no hay amor ás grande que el que se entrega a los deás sin esperar nada a cambio.
Pamela: alejandra no pide nada para ella, pero í para su comunidad que necesita ayuda con materiales de construccón y hasta comida. Si quiere apoyar esta noble causa puede